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Fisioterapia

Resumen:

Según la Asociación Americana de Fisioterapia (American Physical Therapy Association), el objetivo de la fisioterapia es mejorar la movilidad, recuperar las funciones, mitigar el dolor y prevenir más lesiones y daños usando una gran diversidad de métodos, entre los que se encuentran los ejercicios, estiramientos, tracción, estimulación eléctrica y masajes. Para ello se utilizan herramientas especiales, como los paquetes de frío y calor, muletas, abrazaderas, cintas andadoras, prótesis, cinturones de compresión, estimulación de respuesta por ordenador, láser y ultrasonido. La franja de edad de los pacientes es muy amplia: desde los recién nacidos hasta los ancianos.

Los primeros documentos sobre la fisioterapia proceden de China y datan aproximadamente del año 3.000 a.C., y en ellos se habla de manipulación de las articulaciones y masajes para aliviar el dolor. El doctor Hipócrates, de la Antigua Grecia, escribió sobre masajes e hidroterapia en el 460 a.C., y se utilizaron tablillas y ejercicios para curar a los gladiadores romanos heridos. La fisioterapia como disciplina moderna surgió para tratar a los soldados heridos de la II Guerra Mundial.

La fisioterapia se suele utilizar para el tratamiento de las lesiones musculoesqueléticas, de los trastornos y dolores en las articulaciones, lumbalgia, parálisis cerebral y para la rehabilitación tras una lesión o una intervención quirúrgica, incluyendo operaciones de corazón o mastectomías. La fisioterapia, en particular la fisioterapia más temprana, puede ser dolorosa, y muchos pacientes toman medicamentos para el dolor durante la terapia.

En EE.UU., todos los estados obligan a los fisioterapeutas a obtener el título correspondiente en un programa de fisioterapia acreditado o aprobar un examen de autorización antes de empezar a ejercer. Un programa de fisioterapia incluye prácticas clínicas supervisadas y clases teórico-prácticas de biología, química, anatomía y técnicas terapéuticas. Los fisioterapeutas trabajan en hospitales, clínicas, casas de reposo, colegios, instalaciones deportivas y en los hogares de los pacientes. Los pacientes pueden contactar con un fisioterapeuta a través de un médico o bien directamente.

Teoría:

La fisioterapia se adapta a la afección determinada del paciente y a su estado de salud. El objetivo habitual de la fisioterapia es incrementar la capacidad funcional del paciente tanto en casa como en el trabajo.

Existen varios tipos de técnicas fisioterapéuticas dependiendo del problema específico que deben tratar. La fisioterapia musculoesquelética utiliza el masaje y el movimiento de articulaciones para incrementar la fuerza, el control motor y la flexibilidad. La fisioterapia cardiovascular trata las afecciones pulmonares y cardíacas, como la parálisis cerebral, el asma y la rehabilitación tras sufrir un infarto de miocardio, mediante la eliminación de mucosidad en los pulmones, la ventilación de los mismos para facilitar la respiración, o el ejercicio para aumentar la capacidad de movimiento del paciente. La fisioterapia neurológica trabaja para recuperar el equilibrio, la coordinación y las funciones motoras mediante la repetición de ejercicios en pacientes con daños en la médula espinal, enfermedad de Parkinson, enfermedad de Alzheimer y otros trastornos cerebrales y del sistema nervioso. La fisioterapia tegumentaria utiliza la limpieza de heridas y la prevención y reducción de cicatrices para ayudar a pacientes con heridas, quemaduras y otros problemas cutáneos.

En la primera visita, el fisioterapeuta revisará el historial médico, examinará al paciente y conversará con él. Los fisioterapeutas pueden pasar hasta el 25% de la visita hablando o escuchando al paciente, para así identificar los problemas actuales y potenciales. Dependiendo de la salud del paciente, así como de sus capacidades y objetivos, el fisioterapeuta diseñará un plan de tratamiento, que incluya los resultados previstos y un calendario de los objetivos que se quieren conseguir. El fisioterapeuta puede además realizar pruebas para establecer una línea de base, para así observar los avances del paciente durante la terapia. Se le indicarán al paciente una serie de ejercicios para que los realice en casa.

La Asociación Americana de Fisioterapia indica que los pacientes pueden sentirse más cómodos preguntándole al fisioterapeuta sobre las expectativas que se quieren conseguir y el plan de tratamiento.

Según diversos estudios, es posible que los pacientes no sigan las instrucciones del fisioterapeuta sobre los ejercicios que debe realizar en casa o cualquier otra recomendación, como, por ejemplo, el uso de plantillas. Aunque el hecho de no seguir las indicaciones se puede deber a la dolencia o enfermedad, no seguirlas puede ralentizar o reducir el progreso.

Usos:

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

Absceso, infecciones agudas, infarto agudo de miocardio, alergia, amenorrea (ausencia de periodo menstrual), amputación, esclerosis lateral amiotrófica (ELA), angina (dolor de pecho), angioma (angioma infantil), émbolos arteriales, artritis (supurativa bacteriana), osteonecrosis (cabeza del húmero), artrogriposis, trasplante de corazón artificial, ataxia (inicio temprano), lesiones atléticas, disección de nódulos axilares, trastornos del equilibrio (síndrome de la enfermedad de desembarco), deficiencias congénitas bilaterales transversales del radio y el cúbito, problemas biomecánicos, trastornos de la vejiga (cistitis), trastornos sanguíneos (enfermedad de Gaucher), enfermedad ósea (algodistrofia, necrosis aséptica), problemas respiratorios (hiperventilación), quemaduras, bursitis, cáncer, lesiones cerradas en la cabeza (agudas graves), enfermedad vascular del colágeno, trastornos del tejido conjuntivo, contusiones, enfermedad de De Quervain, desacondicionamiento, dermatitis (crónica), diabetes, complicaciones diabéticas (infarto muscular, mionecrosis), diálisis, anomalía de DiGeorge, drogadicción, penetración de fármacos (percutánea), distrofia muscular de Duchenne (DMD), dispareunia (dolor con el coito), disfagia, distonía, dolor de oídos (derrame en el oído medio (DOM)), trastornos de la alimentación, edema (síndrome de edema de médula ósea, idiopático), transición domiciliaria de los ancianos, epilepsia, asma inducida por el ejercicio, parálisis facial, desarrollo fetal, fiebre, enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), mantenimiento general de la salud (forma física y salud general), trastornos genitales (induratio penis plastica (IPP)), trastornos ginecológicos, crecimiento del pelo (hirsutismo), lesión auditiva, espolón, hemofilia, hemorragia, herpes zoster, enfermedad de Hodgkin, desequilibrios hormonales (hiperandrogenismo), síndrome de fricción de la banda iliotibial (SFBIT), impétigo, desarrollo del lactante/cuidados neonatales (valoración neonatal), inflamación, enfermedad inflamatoria intestinal, trastornos inflamatorios, claudicación intermitente, cistitis intersticial, distonía cervical intratable, enfermedad de Legg-Calve-Perthes, lepra (enfermedad de Hansen), alargamiento de extremidades, enfermedad de Lyme, paludismo, interacciones madre-hijo, dolor muscular (dolor muscular de comienzo retardado (DMCR)), debilidad muscular (síndrome post-polio), miopatía, trastornos neuromusculares (enfermedades neuromusculares (crónicas)), incapacidad ventilatoria neuromuscular), obesidad, trastornos obstétricos y ginecológicos (parálisis braquial obstétrica, parálisis obstétrica), osteocondrosis, osteoporosis, pancreatitis, parálisis (paraparesis espástica), disfunción del suelo pélvico, linfadenectomía pélvica, nucleoplastia cervical percutánea, hidradenitis perianal supurativa, tensión muscular pericraneal, entesitis periférica, pies planos (deformidad de pies planos adquirida adulta), enfermedad de Peyronie, discapacidades físicas, capacidad de trabajo físico (pacientes de lesión laboral, trastornos de las extremidades superiores relacionados con el trabajo), síndrome piriforme, plagiocefalia, enfermedad de Pompe, neuralgia post-herpética, molestias posparto, dolor post-polio, distrofia postraumática, estabilidad postural, deformidades preartríticas, promoción del flujo de leche materna, trastornos psiquiátricos (síndrome catatónico), embolia pulmonar, síndrome de Pusher, aquilodinia recalcitrante (crónica), recuperación de traumatismos cefálicos, relajación en enfermedad pulmonar obstructiva crónica, insuficiencia renal, deterioro renal, trastornos respiratorios (encefalomiopatías mitocondriales, déficit de transporte de oxígeno), enfermedades reumáticas (dermatomiositis juvenil), cicatrización, esclerodermia, trastornos sensoriales (parestesias), disfunción sexual, síndrome de tensión de la tibia medial, sinusitis, síndrome de Sjogren, curación de injertos cutáneos, trastornos del sueño (apnea obstructiva del sueño (AOS)), lesión en la médula espinal (síndrome de Brown-Sequard), lesiones deportivas, problemas de estrés y relacionados con el estrés, distrofia de Sudeck, prevención de suicidio, inflamación (dedos, dactilitis), esclerosis sistémica, dentición (bruxismo (rechinamiento de los dientes)), trombosis, enfermedad dental, tortícolis (muscular congénita (TMC)), traumatismo, venas varicosas, coágulos en las venas (trombosis venosa profunda), vulvodinia, pérdida de peso, enfermedad de Wilson.

Evidencia:

Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

  • Incontinencia (B)

    Se han puesto en práctica un gran número de terapias para atenuar los síntomas de la incontinencia (incapacidad para controlar la evacuación de la orina). Entre ellas se encuentra: la electroestimulación neuromuscular del suelo pélvico combinado con ejercicios, o sólo la realización de ejercicios para fortalecer la musculatura del suelo pélvico (ejercicios de Kegel), el uso de conos vaginales o bolas chinas. Entre otras medidas que se han estudiado se encuentra el volumen de la vejiga, la palpación vaginal o percepción de mejoría. En términos generales, las mejorías a corto plazo se han observado con la realización de ejercicios del suelo pélvico y el uso de bolas chinas. La fisioterapia ha demostrado ser más efectiva que las técnicas de relajación basadas en una prueba. Sin embargo, es necesario realizar ensayos más elaborados y comparaciones con placebos para confirmar estos resultados.

  • Osteoartritis de rodilla (B)

    La fisioterapia para el tratamiento de la osteoartritis de rodilla puede resultar beneficiosa a corto plazo, aunque estos efectos a largo plazo no parecen ser mejores que los obtenidos a través de tratamientos convencionales. La fisioterapia ha demostrado ser efectiva, tanto utilizada de manera individual como en pequeños grupos. Sólo existe un estudio disponible que compara la fisioterapia con un grupo de simulación (ultrasonido subterapéutico). Los resultados revelaron que el uso combinado de la fisioterapia manual con el ejercicio bajo supervisión era beneficioso para los pacientes con osteoartritis de rodilla. En dos estudios realizados, una de las técnicas que utiliza la fisioterapia, la aplicación de infrarrojos y diatermia de onda corta y la terapia interferencial, resultaron más efectivas que la administración de medicamentos con ácido hialurónico intraarticular. En este sentido, sería interesante realizar más estudios que utilicen protocolos de tratamiento y mediciones de los resultados.

  • Dolor (B)

    La fisioterapia se ha utilizado para el tratamiento de dolores de muy diversa índole, incluyendo el dolor rotulofemoral, el dolor de muñeca, el postoperatorio y el dolor crónico. A pesar de que algunos resultados son contradictorios, existen ensayos que comparan los tratamientos fisioterapéuticos con los controles de placebo para el tratamiento del dolor rotulofemoral, que han revelado efectos beneficiosos en este sentido. Asimismo, la terapia con paños calientes a temperatura moderada pueden ayudar a mitigar el dolor y los problemas de muñeca. Para emitir recomendaciones sobre su uso, resultaría interesante realizar estudios a largo plazo con mediciones normalizadas de los resultados.

  • Traumatismo cervical (B)

    Están comenzado a surgir datos que revelan que el uso de la fisioterapia puede ser beneficioso para disminuir el periodo de recuperación tras un traumatismo cervical. Los estudios han revelado que la fisioterapia y los ejercicios activos son más efectivos que los cuidados convencionales. Según un estudio en concreto, el tratamiento manipulativo reduciría el periodo de recuperación de una forma más rápida que los tratamientos fisioterapéuticos. Para emitir recomendaciones sobre su uso, sería interesante realizar ensayos más elaborados con grupos de control.

  • Leucemia linfoblástica aguda (C)

    Según los resultados de un número limitado de estudios, el uso combinado de la fisioterapia como programas de ejercicios en casa puede ser beneficioso para el tratamiento de niños con leucemia linfoblástica aguda. Los estiramientos o los ejercicios aeróbicos y de fortalecimiento podrían mejorar la dorsiflexión del tobillo, la capacidad de movimiento y la resistencia al extender la rodilla. Es necesario realizar más estudios al respecto.

  • Espondilitis anquilosante (C)

    Varios ensayos clínicos han realizado comparaciones entre la fisioterapia de grupo bajo supervisión y la realización de ejercicios diarios en casa sin supervisión para el tratamiento de la espondilitis anquilosante. Antes de emitir recomendaciones al respecto, es necesario realizar estudios más elaborados.

  • Asma (C)

    Se han estudiado tanto la fisioterapia torácica como la fisioterapia respiratoria aplicadas a niños y adultos para mejorar su calidad de vida y su capacidad pulmonar en casos de asma grave y aguda. Los datos obtenidos resultan contradictorios. Los estudios a menudo contemplan el tratamiento combinado con medicación, o son estudios que no están debidamente planificados, por lo que resulta difícil valorar la posible efectividad de la terapia aplicada de manera independiente. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Tendinitis de Aquiles (C)

    Se ha usado fisioterapia (muletas, ortesis y entrenamiento por ejercicio excéntrico) en el tratamiento del dolor para tendinopatía de Aquiles y roturas tendinosas. Los resultados son inciertos. Se necesitan más estudios para extraer cualquier conclusión sólida.

  • Dolor de espalda (C)

    A pesar de la gran cantidad de investigaciones realizadas en la rentabilidad económica de la fisioterapia y los tratamientos para el dolor de espalda (incluyendo lumbalgia crónica y aguda, dolor de espalda relacionado con el embarazo, dolor de espalda relacionado con el trabajo), faltan evidencias concluyentes de que la fisioterapia sea más eficaz que otros tratamientos o placebo. Los ejemplos de técnicas específicas usadas incluyen programas de ejercicios en el domicilio, técnicas de movilización y extensión, ejercicio de flexión, terapia respiratoria, tecnología del calzado masai y el método McKenzie. Existen en la bibliografía cuestiones sobre si los regímenes de fisioterapia podrían adaptarse para adecuarse al dolor de espalda individual, ya que no todos los dolores son iguales. Sin embargo, a pesar de estas afirmaciones, la evidencia sigue siendo incierta para todos los tipos de dolor de espalda. No puede obtenerse una conclusión sólida hasta que se realicen más ensayos bien diseñados.

  • Dolor en cuello y hombro (C)

    La fisioterapia se ha estudiado para varios dolores de cuello y hombro, disfunción del hombro, capsulitis adhesiva, dolor de hombro cuadripléjico, dolor agudo de cuello, radiculopatía cervical, síndrome de dolor cervicobraquial y síndrome de atrapamiento del hombro, entre otras dolencias. Las técnicas estudiadas en combinación con fisioterapia conservadora incluyen gimnasia, ejercicios de reforzamiento, electroterapia, termoterapia, masaje, tracción cervical y movilización de tejidos. Se ha propuesto que los regímenes de terapia manipuladora modificados son superiores a la fisioterapia tradicional para reducir el dolor y aumentar la función en muchas de estas dolencias. Algunos estudios han descubierto ventajas a corto plazo de la terapia manual sobre la atención médica general. La fisioterapia se ha comparado con la acupresión, el método de Feldenkrais y las intervenciones farmacológicas, aunque sigue siendo incierto si la fisioterapia es mejor o peor que la curación espontánea a corto plazo, o la curación a largo plazo. Se necesitan estudios de calidad superior antes de poder realizar una recomendación sólida.

  • Trastornos nerviosos (C)

    Las evidencias disponibles son insuficientes. Se ha combinado la fisioterapia con la músico-terapia en el tratamiento de parálisis de Erb en niños. Sin embargo, se necesitan estudios adicionales en este campo.

  • Ciática (C)

    Las evidencias disponibles son insuficientes. Se necesitan estudios adicionales en este campo.

  • Recuperación quirúrgica (C)

    A menudo se usan técnicas de fisioterapia después de cirugía de derivación cardiopulmonar, cirugía abdominal y otras intervenciones quirúrgicas, así como para la prevención de complicaciones pulmonares. Varios estudios no muestran ninguna diferencia entre varios tratamientos de fisioterapia de tórax, como espirometría incentiva, respiración con presión positiva intermitente (RPPI) o ejercicios de respiración profunda. En conjunto, es difícil comparar los resultados de los tratamientos en los diversos estudios y se necesitan estudios de calidad superior para realizar una recomendación sólida.

  • Densidad ósea (C)

    Para mejorar la densidad ósea, se han aplicado técnicas fisioterapéuticas bajo supervisión o mediante ejercicios en casa, combinadas con ejercicios de resistencia en mujeres mayores físicamente débiles que tomaban sustitutivos hormonales. En pacientes con artritis se han aplicado programas de ejercicios a largo plazo de alta intensidad con pesas, obteniéndose resultados positivos. A pesar de que los datos son alentadores, es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Daños cerebrales (C)

    Los pacientes con lesiones cerebrales crónicas de tipo traumático a menudo presentan problemas para caminar (movimiento). Se han aplicado técnicas fisioterapéuticas como ejercicios con cintas andadoras y pesas, obteniéndose resultados contradictorios. Antes de emitir recomendaciones al respecto, es necesario realizar estudios más elaborados.

  • Cáncer de senos (C)

    Se aplican a menudo programas de fisioterapia tras realizar una mastectomía (extirpación quirúrgica de una o ambas mamas), que pueden incluir ejercicios de movilidad de brazos, fortalecimiento de los hombros, prevención y tratamiento del edema en extremidades superiores y reeducación en el uso de los brazos. Un estudio concreto ha indicado que la fisioterapia postoperativa puede incrementar la capacidad de movimiento de los hombros, aunque es necesario realizar ensayos más elaborados.

  • Bronquitis (crónica) (C)

    Se han utilizado terapias respiratorias en el tratamiento de la bronquitis, y se ha analizado el uso de la válvula Flutter por sus efectos beneficiosos. Los datos obtenidos son confusos y es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Afecciones cardiovasculares (C)

    Se han realizado estudios sobre la fisioterapia en la mejora de la capacidad pulmonar máxima, el ritmo de trabajo, la salud cardiovascular general y la distancia recorrida en 6 minutos. Más concretamente, la fisioterapia se ha utilizado para el tratamiento del síndrome coronario X (síndrome X), que es un dolor crónico con dolor pectoral producido por el ejercicio. Los últimos datos obtenidos resultan alentadores, aunque es necesario realizar más estudios al respecto antes de emitir recomendaciones definitivas sobre su uso.

  • Síndrome del túnel carpiano (C)

    Se han sometido a estudio tanto la realización de ejercicios de movilidad del hueso carpiano y del nervio mediano para el tratamiento del síndrome del túnel carpiano. Según un estudio determinado, no se han revelado diferencias entre tratamientos o comparados con grupos de control. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Parálisis cerebral (C)

    A menudo se recomienda la fisioterapia a niños con parálisis cerebral, aunque la efectividad de este tratamiento aún no ha podido documentarse correctamente. Se ha utilizado un gran número de técnicas fisioterapéuticas para tratar trastornos motores/del movimiento relacionados con la parálisis cerebral, incluyendo la hipoterapia (fisioterapia con el movimiento del caballo), así como los ejercicios motores, perceptivos y sensoriales, la fisioterapia para el desarrollo neuronal y la fisioterapia funcional. Los programas fisioterapéuticos más convencionales se han combinado además con técnicas de estimulación eléctrica, estimulación en los bebés, la toxina botulínica tipo A y la rizotomía dorsal selectiva. Los resultados no son concluyentes.

  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) (C)

    La rehabilitación respiratoria puede ser beneficiosa en términos de mejoría en la tolerancia al ejercicio y en la calidad de vida de los pacientes que padecen EPOC. Los estudios han analizado el uso de métodos fisioterapéuticos con medicamentos, así como la diferencia entre técnicas manuales y mecánicas; en este sentido, pocos estudios han comparado la fisioterapia respiratoria aplicada a grupos de control. Entre los ejemplos de técnicas fisioterapéuticas respiratorias, encontramos: drenaje postural, percusión de la pared torácica, vibración, agitación pectoral, tos o técnicas de exhalación. Es necesario realizar más estudios en este sentido antes de emitir recomendaciones.

  • Prostatitis crónica (C)

    No existen datos suficientes en esta área. Es necesario realizar más estudios antes de emitir recomendaciones.

  • Insuficiencia venosa crónica (IVC) (C)

    No existen datos suficientes en esta área. Es necesario realizar más estudios antes de emitir recomendaciones.

  • Trastornos circulatorios (C)

    Se han aplicado diferentes tipos de terapias con y sin supervisión como compresión, estímulo con frío, gimnasia, andar y saunas para mejorar la circulación de las piernas. Los últimos datos revelan beneficios moderados cuando se utiliza la fisioterapia combinada con medicamentos. Es necesario realizar más estudios antes de emitir recomendaciones definitivas.

  • Congestión (C)

    Se han estudiado técnicas fisioterapéuticas respiratorias manuales y mecánicas para el tratamiento de pacientes con fibrosis quística y lobectomía. Los resultados son contradictorios y no está del todo claro si la fisioterapia es más efectiva que las terapias con sólo con medicamentos o que los tratamientos con placebos. Es necesario realizar más estudios en este sentido para aclarar estos resultados.

  • Fibrosis quística (C)

    La fibrosis quística es un trastorno hereditario que afecta al nivel de secreción de moco de los pulmones (siendo más denso de lo habitual), que desemboca en problemas respiratorios, entre otros. Para eliminar las secreciones en los bronquios, pueden aplicarse técnicas de fisioterapia torácica (drenaje postural, percusión de la pared torácica y vibración), así como aparatos mecánicos como la válvula Flutter. Sin embargo, faltan estudios de buen diseño que comparen la fisioterapia con placebo u otras intervenciones. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Neuropatía diabética (C)

    No existen datos suficientes en esta área. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Síndrome de Down (C)

    Según estudios recientes, la fisioterapia orofacial puede resultar efectiva en el tratamiento de las funciones motoras y orales, la expresión facial, maloclusión e hipertrofia de las amígdalas en niños con síndrome de Down. Además de la fisioterapia, se han utilizado cintas andadoras para ayudar a reducir el retraso para empezar a andar que presentan algunos niños pequeños. Otras técnicas estudiadas son: terapia integradora sensorial, estimulación vestibular y terapia de desarrollo neuronal. Debido a los diferentes métodos utilizados en los ensayos, actualmente no es posible alcanzar una conclusión en firme.

  • Prevención de caídas (C)

    Estudios recientes de programas de fisioterapia individualizados para realizar en casa parecen haber revelado datos alentadores para reducir las caídas en mujeres mayores. Es necesario realizar más estudios antes de emitir recomendaciones definitivas.

  • Fatiga (C)

    No existen datos concluyentes sobre la posibilidad de que la fisioterapia reduzca la fatiga relacionada con los procesos cancerígenos. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Fibromialgia (C)

    Estudios recientes indican que los ejercicios en piscina realizados por libre y la educación pueden mejorar la calidad de vida los pacientes con fibromialgia y su satisfacción con el tratamiento. En un estudio concreto la fisioterapia no reveló resultados más positivos que los obtenidos de la hipnoterapia. Es necesario realizar estudios más elaborados antes de emitir recomendaciones definitivas.

  • Fracturas (C)

    La fisioterapia se ha estudiado en un primer momento como una forma de disminuir el periodo de recuperación posterior a la inmovilización del miembro escayolado en fracturas. Además, se ha usado un programa de fisioterapia supervisado en niños con osteogenesis imperfecta, un trastorno genético en el cual los huesos son anormalmente frágiles y se pueden fracturar fácilmente. La fisioterapia en esta población puede mejorar la capacidad aeróbica y la fuerza muscular, y reducir la fatiga. Sin embargo, en líneas generales, los datos son contradictorios y es necesario realizar más estudios.

  • Hombro congelado (C)

    Para el tratamiento del hombro congelado se han utilizado tratamientos de rehabilitación fisioterapéutica intensiva, incluyendo estiramientos pasivos y ejercicios de movilidad manual (grupo de estiramiento), que se han comparado con terapias de apoyo y ejercicios de tolerancia del dolor. Los resultados no son concluyentes y es necesario realizar más estudios.

  • Síndrome de Guillain-Barré (C)

    No existen muchos estudios sobre la fisioterapia aplicada al tratamiento del síndrome de Guillain-Barré, un trastorno autoinmune en el que la movilidad se ve limitada, y causa deficiencias neuromusculares. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Dolor de cabeza (C)

    La fisioterapia se ha utilizado para el tratamiento de migrañas, dolor de cabeza crónico, tensional y cervicogénico. Los estudios disponibles han combinado tratamientos de fisioterapia estándar con psicoterapia, medicamentos o el ajuste oclusivo dental. Es necesario realizar más estudios sobre la aplicación de la fisioterapia en este sentido antes de recomendar su uso.

  • Insuficiencia cardíaca (C)

    Tanto los ejercicios en casa como la realización de los mismos bajo supervisión pueden aumentar la capacidad de ejercicio de los pacientes con insuficiencia cardíaca crónica. Sin embargo, no existe consenso en lo que a programas de rehabilitación se refiere aplicada a estos pacientes, y la documentación publicada al respecto recomienda los programas individualizados. Ya que no existe normalización, duración del tratamiento y diversas mediciones de los resultados, es necesario realizar más estudios antes de emitir recomendaciones definitivas.

  • Fracturas de cadera (C)

    La fisioterapia parece ser efectiva a la hora de disminuir el tiempo de recuperación posterior a una intervención por fractura de cadera, así como mejorar la calidad de vida, o incluso como preparación para la intervención de sustitución de cadera en las personas mayores. Se han realizado estudios sobre programas de ejercicios en casa, reeducación de la marcha, programas de alta intensidad frente a los de baja intensidad, intervenciones prematuras frente a intervenciones tardías, así como rehabilitación con múltiples componentes, pero los datos obtenidos han resultado contradictorios.

  • Dolor de cadera (C)

    Existen muy pocas investigaciones disponibles sobre la fisioterapia aplicada al tratamiento del dolor de cadera. Se han estudiado técnicas de movilidad y manipulación. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Hipertensión (presión arterial alta) (C)

    No existen datos suficientes en esta área. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Problemas en las articulaciones (C)

    La fisioterapia se ha utilizado para el tratamiento de diversos problemas de articulaciones, incluyendo inestabilidad crónica en el tobillo, pie zambo (deformación de nacimiento del tobillo/pie) y síndrome de compresión. La mayoría de los estudios hacen énfasis en la necesidad de una intervención prematura para acelerar la recuperación, aunque no existen suficientes estudios que establezcan una comparación entre intervención prematura/tardía, curación espontánea y otros métodos, incluyendo los métodos simulados. Es necesario realizar estudios más elaborados antes de emitir recomendaciones definitivas.

  • Problemas en las articulaciones (manguito de presión rotatorio del hombro, articulación sacroilíaca) (C)

    Diversos estudios han utilizado técnicas fisioterapéuticas más movimiento pasivo para mejorar las funciones, mitigar el dolor, aumentar la potencia muscular y la capacidad de movimiento de la articulación sacroilíaca y del manguito de presión rotatorio del hombro. Se han realizado estudios en los que las instrucciones de daban a través de videos o de manera personal, sin que se observaran diferencias evidentes en los resultados. Es necesario realizar estudios más elaborados en este sentido.

  • Osteoartropatía Kashin-beck (C)

    Los últimos datos indican que la fisioterapia puede resultar más efectiva que la ingesta de multivitaminas para el tratamiento de la osteoartropatía Kashin-beck, aunque los resultados son confusos. Es necesario realizar más estudios antes de emitir recomendaciones definitivas.

  • Dolor de rodilla (rehabilitación) (C)

    Se han estudiado programas de fisioterapia como la realización de ejercicios en casa de manera independiente, ejercicios supervisados y ejercicios de cadena cinética (abierta y cerrada) por sus efectos en la disminución del tiempo de recuperación luego de una reconstrucción de ligamento anterior cruzado o una dislocación traumática de la rodilla. Aunque los estudios indican que algún tipo de rehabilitación y movimiento son beneficiosos, los datos disponibles no subrayan el uso de la fisioterapia frente a la terapia tradicional en casa u otros tratamientos. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Cirugía de reemplazo de rodilla (C)

    Se ha usado la fisioterapia para el tratamiento de complicaciones y/o para ayudar en la recuperación luego de una cirugía de reemplazo de rodilla. Ejemplos de tratamientos son aparatos ortopédicos para la rodilla, elevadores de calzado, plantillas hechas a la medida, estimulación eléctrica, liberaciones del nervio peroneal e inyecciones de Botox®. Se necesitan estudios adicionales en esta área.

  • Funcionamiento pulmonar (C)

    Los resultados obtenidos no son concluyentes. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Linfedema (C)

    Se han utilizado diferentes terapias para el tratamiento del linfedema, como la fisioterapia compleja, la terapia de mantenimiento en casa (vendajes/prendas elásticas y ejercicio) y compresión neumática. Ningún estudio de calidad revela la efectividad de estas terapias frente a otras terapias o controles. La fisioterapia se ha utilizado combinada con aplicaciones de selenito de sodio. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Esclerosis múltiple (C)

    No existen datos suficientes sobre el tratamiento de la esclerosis múltiple con fisioterapia. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Atrofia muscular (C)

    No existen datos suficientes sobre el tratamiento de la atrofia muscular con fisioterapia. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Espasticidad muscular (C)

    No existen datos suficientes que muestren la efectividad de la fisioterapia (en particular, las técnicas de ultrasonidos) en la reducción de la espasticidad muscular. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Tensión muscular (C)

    Los datos sobre la capacidad de la fisioterapia de alargar los tendones de los músculos o incrementar la flexibilidad de los tendones son contradictorios. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Problemas musculoesqueléticos (C)

    No existen datos suficientes que evidencien la influencia de la fisioterapia en el tratamiento de la meralgia parestética (un problema musculoesquelético). La fisioterapia también se ha sugerido como un posible tratamiento para un trastorno genético llamado síndrome pterigión múltiple. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Dolor miofacial (C)

    En la documentación publicada no existen datos que diferencien el dolor miofacial, los trastornos temporomandibulares o el desmejoramiento funcional entre las intervenciones artroscópicas, artrocentesis y fisioterapia. La mayoría de los estudios que han aplicado técnicas fisioterapéuticas las han combinado con instrucciones de tipo educativo. Es necesario realizar más estudios en este sentido para emitir recomendaciones definitivas.

  • Trastornos neurológicos (C)

    No existen datos suficientes en esta área. Es necesario realizar más estudios.

  • Hipotensión ortostática (C)

    No existen datos suficientes en esta área. Es necesario realizar más estudios.

  • Osteoartritis (C)

    La fisioterapia se ha utilizado en el tratamiento de la gonartritis, así como la osteoartritis de rodilla, cadera y mano. La terapia manual a veces revela mejores resultados en el tratamiento del dolor, el agarrotamiento, las funciones de la cadera y la capacidad de movimiento, aunque no está del todo claro si los tratamientos fingidos u otros métodos se pueden comparar con la fisioterapia. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Enfermedad de Parkinson (C)

    El tratamiento de la enfermedad de Parkinson suele dirigirse a entrenar el control de los síntomas, a reducir la incapacidad clínica y a mejorar la calidad de vida. Además de los medicamentos, la fisioterapia ayuda al equilibrio, al control postural y a la forma de caminar. Algunas de estas terapias pueden tener efectos a corto plazo, aunque los resultados en este sentido son confusos. Un meta-análisis en concreto reveló que la fisioterapia resulta efectiva cuando se utiliza con medicamentos, pero que no se conoce su efectividad cuando se pone en práctica de manera independiente. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Enfermedad arterial periférica (C)

    No existen datos suficientes en esta área. Es necesario realizar más estudios.

  • Fascitis plantar (C)

    Existen datos fidedignos de que la aplicación de láser de baja densidad, que es una práctica fisioterapéutica muy extendida pero polémica, no es efectiva para el tratamiento de la fascitis plantar si la comparamos con tratamientos con láser ficticio en casos de fascitis plantar. También se han estudiado otras terapias como el tratamiento con onda expansiva extracorpórea, pero los resultados obtenidos no provenían de estudios consistentes como para recomendar su uso. Es necesario obtener más información en este sentido.

  • Neumonía (C)

    Estudios recientes revelan que las técnicas de la fisioterapia torácica como el drenaje postural, la asistencia externa con respiración, la percusión de la pared torácica y la vibración no resultan más efectivas que las indicaciones de respiración profunda en el tratamiento de neumonía. Es necesario obtener evidencia adicional en esta área.

  • Problemas durante el embarazo (dolor de la cintura pélvica) (C)

    La fisioterapia que se centra en ejercicios de equilibrio específico puede resultar más efectiva que terapias sin este tipo de ejercicios para el tratamiento del dolor de la cintura pélvica, el rendimiento funcional y la calidad de vida. Según un estudio concreto, no existen diferencias entre ofrecer información a los pacientes para que realicen ejercicios en casa o las terapias en hospitales. Es necesario realizar estudios más elaborados en este sentido.

  • Enfermedades pulmonares (C)

    Los fisioterapeutas utilizan técnicas de hiperinsuflación pulmonar para eliminar las secreciones pulmonares excesivas, volver a inflar zonas en las que se ha producido colapso pulmonar y mejorar la oxigenación. Se han realizado estudios comparativos entre las terapias manuales y las mecánicas y no se han encontrado diferencias entre sus resultados. Sin embargo, no existen estudios comparativos entre las terapias con placebo frente a otro tipo de técnicas. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Calidad de vida (C)

    No existen datos suficientes en esta área. Es necesario realizar más estudios.

  • Rehabilitación (cardíaca) (C)

    Se ha utilizado la fisioterapia durante tratamientos de rehabilitación cardíaca con y sin medicamentos betabloqueadores. Es necesario realizar más estudios para emitir resultados concluyentes.

  • Rehabilitación (geriátrica) (C)

    Se han realizado estudios comparativos entre la fisioterapia individual y las visitas grupales para los tratamientos de rehabilitación geriátrica. Asimismo, ciertos programas que se basan en la realización de ejercicios fisioterapéuticos en casa han revelado resultados moderados en pacientes de edad en la capacidad para caminar, vestirse la parte superior e inferior del cuerpo, bañarse, trasladarse desde una silla, usar el inodoro, comer y arreglarse personalmente. Los datos preliminares no muestran un beneficio importante de la fisioterapia en este sentido. Es necesario realizar más estudios al respecto.

  • Rehabilitación (vestibular) (C)

    Los pacientes con enfermedades crónicas de tipo vestibular presentan inestabilidad, problemas motores y/o de equilibrio. Se han aplicado diferentes tipos de rehabilitación, aunque la más extendida en este sentido ha sido la rehabilitación vestibular, modalidad de la fisioterapia cuyo objetivo es reducir los mareos y la falta de equilibrio incidiendo en la compensación del sistema nervioso central para el tratamiento de las enfermedades de tipo vestibular. Los resultados son, en general, positivos, aunque es necesario realizar más estudios de buen diseño para emitir recomendaciones concluyentes.

  • Artritis reumatoide (C)

    Varios estudios han revelado que el tratamiento de la artritis reumatoide debería realizarlo un fisioterapeuta especializado, y que la fisioterapia puede ayudar a mejorar la rigidez matutina y los agarrotamientos. Se recomienda la realización de un programa intensivo de ejercicios a largo plazo, y los efectos beneficios pueden durar hasta un año. A pesar de los datos recientemente obtenidos, bastante alentadores, es necesario realizar más estudios para emitir recomendaciones concluyentes.

  • Problemas en la médula espinal (C)

    No existen datos concluyentes sobre la posibilidad de que la fisioterapia mejore la movilidad de la médula espinal o resulte efectiva en el tratamiento de las enfermedades crónica de la médula espinal o del mielomeningocele. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Distensión y esguince (C)

    Se ha estudiado el uso de la fisioterapia para reducir el tiempo de recuperación de la distensión de ligamento en el tobillo y los esguinces de tendones graves. Algunos métodos fisioterapéuticos como la agilidad progresiva, los ejercicios de estabilización del tronco y la aplicación de hielo han resultado más efectivos que el estiramiento estático, aunque los resultados no son del todo claros. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Potenciador de fuerza (C)

    Se ha estudiado el uso de la fisioterapia en entrenamientos con bio-retroalimentación para aumentar la fuerza en pacientes con pie equino (trastorno desde el nacimiento en el que el pie se voltea de manera tal que cambia su forma o posición), y se ha aplicado además en pacientes mayores que hayan sufrido enfermedades graves. Es necesario realizar más estudios para emitir recomendaciones concluyentes.

  • Apoplejía (C)

    La fisioterapia es una alternativa popular para los pacientes sometidos a rehabilitación posterior a una apoplejía. La fisioterapia ayuda a fortalecer los grupos musculares débiles a través de la repetición de movimientos, a aumentar el funcionamiento general, incluso la función cognitiva, y a mejorar la motricidad y la capacidad de caminar. Los estudios disponibles han utilizado una variedad de ejercicios que hacen casi imposible comparar la evidencia. Además, la fisioterapia a menudo se usa como un grupo de control en estos estudios y no se común que encuentren una diferencia significativa entre la fisioterapia y otras intervenciones. Se necesitan estudios de mayor calidad para hacer una recomendación firme.

  • Tendinopatías (C)

    La disfunción del tendón tibial posterior es un problema relativamente frecuente en adultos de mediana edad que se trata mediante operación. Un estudio concreto revela que las tendinopatías en fases tempranas podrían tratarse sin necesidad de operación con ortesis y ejercicios estructurados. Además de la ortesis, se pueden utilizar ejercicios, estiramiento y tratamiento con onda expansiva extracorpórea para los casos de tendinitis en el hombro. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Codo de tenista (C)

    La epicondilitis lateral (conocida comúnmente como codo de tenista) es una de las afecciones más habituales de las extremidades superiores. Frente a las inyecciones de corticosteroides, la fisioterapia parece ser menos efectiva para el tratamiento del codo de tenista, aunque los datos obtenidos resultan contradictorios y, actualmente, no pueden emitirse recomendaciones concluyentes en este sentido. Para reducir la reaparición de los síntomas, se pueden utilizar técnicas fisioterapéuticas como la aplicación de frío o los ejercicios de fortalecimiento progresivo y estiramiento. Los estudios que utilizaron tratamientos con onda expansiva extracorpórea no revelaron diferencias entre el tratamiento y los grupos con placebo. Es necesario realizar más estudios para probar la posible efectividad de la fisioterapia.

  • Tiroiditis (C)

    No existen datos suficientes sobre el uso de la fisioterapia en el tratamiento de la tiroiditis. Es necesario realizar más estudios antes de emitir recomendaciones concluyentes.

  • Tinito (C)

    No existen datos suficientes sobre el uso de la fisioterapia en el tratamiento del tinitos. Un estudio concreto reveló que la acupuntura resultaba más efectiva a la hora de reducir la gravedad del tinito y mejorar la calidad de vida que la fisioterapia. Es necesario realizar más estudios en este sentido.

  • Úlceras cutáneas (C)

    Datos recientes han revelado que la estimulación de alto voltaje o la estimulación de pulsaciones eléctricas puede acelerar la cicatrización en algunos tipos de úlceras cutáneas. Es necesario realizar más estudios con mediciones de resultados similares para confirmar estos datos.

  • Vértigo (C)

    Se ha utilizado la fisioterapia para tratar el vértigo (en concreto, el vértigo postural paroxístico benigno). Los programas fisioterapéuticos no están bien diseñados en este sentido, y no existen demasiados estudios comparativos de la fisioterapia frente a otros métodos. No obstante, la fisioterapia puede ser efectiva para tratar el vértigo aunque es necesario realizar más estudios antes de emitir recomendaciones concluyentes.

  • Cuidado de las heridas (C)

    Se han utilizados técnicas fisioterapéuticas como los tratamientos con láser para limpiar y curar heridas. Es necesario realizar más estudios antes de emitir recomendaciones sobre el uso de la fisioterapia en este caso.

  • Bajo peso al nacer (D)

    La fisioterapia no parece ayudar al desarrollo motor de bebés prematuros que han nacido con peso muy bajo. Además de la falta de datos positivos en este sentido, existen estudios que indican que puede aumentar el riesgo de fracturas en bebés prematuros.

Seguridad:

Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos. Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca información disponible sobre la seguridad del tratamiento.

Las técnicas de fisioterapia se han aplicado en adultos, niños y personas mayores para el tratamiento de una gran variedad de afecciones. Dada la diversidad de las técnicas utilizadas por los fisioterapeutas y el amplio abanico de afecciones que se tratan, en esta sección sólo se incluirán ejemplos concretos de efectos secundarios, por lo que no constituye una lista completa. Debido a cuestiones de práctica negligente, es posible que no aparezcan todos los efectos secundarios en la bibliografía disponible.

No todos los programas de fisioterapia son adecuados para todas las personas. Los pacientes deberían comentar su historial médico con los profesionales sanitarios cualificados antes de comenzar cualquier tratamiento. La fisioterapia, basándose en la bibliografía existente, normalmente parece ser segura cuando la pone en práctica un terapeuta cualificado. No obstante, pueden surgir complicaciones. Se deben considerar detenidamente las opciones de tratamiento. Según un amplio estudio sobre el tema, no se han notificado casos de efectos secundarios de los diagnósticos o de la gestión por parte de fisioterapeutas en un periodo de 40 meses.

Existe un número importante de estudios que analizan si la fisioterapia debería utilizarse inmediatamente o después de un tiempo de espera. Por ejemplo, los pacientes que retoman la fisioterapia después de sufrir una trombosis venosa profunda tienen más posibilidades de padecer una embolia pulmonar que los pacientes que la retoman más tarde (nunca antes de las 48-72 horas). Por contra, mantener inmovilizadas ciertas zonas durante largos periodos de tiempo también conlleva ciertos riesgos.

La fisioterapia se utiliza a menudo en pacientes que se están recuperando de alguna intervención, quienes pueden sufrir dolor postoperatorio intenso. Esta situación complicaría la aplicación inmediata de fisioterapia. Se les podría administrar medicación contra el dolor, pero podría conllevar riesgos de complicaciones gastrointestinales inducidas por medicamentos antiinflamatorios o aspirina. Sin embargo, las sesiones de fisioterapia pueden alterar la absorción o distribución del medicamento administrado por vía transdérmica (a través de la piel), subcutánea (debajo de la piel) o intramuscular (inyectado en el músculo). Es posible que haya que ajustar la medicación.

La fisioterapia puede agravar afecciones preexistentes. Se ha constatado este hecho en casos de dolor constante y fracturas de origen desconocido. La fisioterapia puede aumentar la duración del dolor o limitar el movimiento. Durante la rehabilitación de pacientes con quemaduras se han presentado casos de dolor y ansiedad. También se han constatado casos de rigidez matutina y erosión ósea en la bibliografía fisioterapéutica, aunque las causas no están claras. También se han notificado casos de disfunción eréctil.

La fisioterapia torácica, entre otras técnicas de fisioterapia, puede aumentar el ritmo del metabolismo, la ventilación pulmonar, el ritmo cardíaco y la presión sanguínea. Los ejercicios repetitivos pueden tener efectos a nivel cardiovascular. Los factores de riesgo pulmonar y cardíaco de un paciente deben valorarse para determinar si es necesario controlar el ritmo cardíaco y la presión sanguínea. Por otra parte, la técnica fisioterapéutica de la inversión (situar el corazón sobre la cabeza) puede aumentar la presión sanguínea (tanto sistólica como diastólica). Se recomienda poner especial atención cuando se utiliza la inversión como técnica de tratamiento para el dolor de la región inferior de la espalda. No se debe aplicar esta técnica en pacientes hipertensos.

En casos de bebés prematuros con un peso muy bajo al nacer y en casos de niños pequeños, las técnicas de fisioterapia como las terapias de movimiento pasivo y de percusión de la pared torácica pueden aumentar las probabilidades de que se produzcan fracturas de huesos.

En las personas mayores, andar hacia atrás durante las sesiones de fisioterapia ha provocado caídas y una morbilidad considerable. Conviene tomar medidas de seguridad en tratamientos con grupos de población que presenten factores de riesgo.

Los pacientes con hemofilia A pueden presentar un mayor riesgo de sufrir hemorragias después de una transfusión sanguínea si se comienza la sesión de fisioterapia en las 48 horas posteriores a dicha transfusión.

Se han aplicado técnicas de fisioterapia específicamente para tratar a mujeres con dolor pélvico en cinturón durante el embarazo y a los tres, seis y 12 meses después del parto. No se han constatado importantes efectos secundarios en la bibliografía disponible, aunque las precauciones no están de más. Antes de comenzar un tratamiento de fisioterapia durante el embarazo y la lactancia, sería conveniente consultar a un ginecólogo/tocólogo.

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No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al máximo posible, que los practicantes cuenten con licencias expedidas por una organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas. Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un practicante, se recomienda que los pacientes consulten con su(s) proveedor(es) médico(s) principal(es). Se deben considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos financieros) así como las alternativas. La siguiente monografía está diseñada para ofrecer una historia y un resumen de la investigación con orientación clínica, y la misma ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

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