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Vitamina B 12: ¿una panacea o un placebo?

Por Consumer Reports -
Vitamina B 12: ¿una panacea o un placebo?
CRÉDITO: THINKSTOCK

“Dígame, doctor, últimamente siento que no tengo energía. ¿Por qué no me da una inyección de B12? Le dieron una a mi suegra y ahora siente que está en la cima del mundo”.

Los profesionales de atención primaria llevan, al menos, medio siglo sorteando peticiones de este tipo acerca de este enemigo supuestamente potente del agotamiento. Podría pensarse que las propiedades revitalizantes de la vitamina B12 en las personas saludables estarían bien establecidas al día de hoy. Pero no es así. Y también podría sorprenderlo la cantidad de personas que realmente tienen una deficiencia de vitamina B12.

La reputación exagerada de la vitamina B12 probablemente se origine en una antigua investigación en Boston City Hospital que estableció la importancia de esta vitamina para el alivio del agotamiento asociado con la anemia perniciosa, una enfermedad que altera la absorción de la vitamina B12 proveniente de los alimentos.

El líquido rojo inyectable se ganó rápidamente la reputación de ser un antídoto mágico para el agotamiento diario sin ningún otro problema de salud con niveles normales de vitamina B12 en sangre. Esta creencia ha persistido a pesar de la falta de evidencia científica sólida que justifique su uso como energizante para todo propósito. En 1985, la Encuesta Nacional de Atención Médica Ambulatoria registró alrededor de 2.5 millones de inyecciones de vitamina B12, de las cuales menos de 400,000 fueron para diagnósticos compatibles con los trastornos por deficiencia de vitamina B12.

Cuándo se necesita tratamiento

Recién en 1973 se realizó el primer ensayo clínico aleatorizado controlado, que contó con 29 pacientes y duró apenas 6 semanas. Los participantes, todos con niveles normales de vitamina B12, recibieron 2 dosis semanales de la vitamina o un placebo durante dos semanas, seguidas de un período de reposo de dos semanas y una fase final de dos semanas en la que se cambió en secreto quiénes recibían la vitamina y quiénes el placebo. El estudio fue defectuoso porque solo se analizó el grupo que recibió la vitamina primero. No se notaron diferencias desde el punto de vista estadístico en el apetito, los patrones de sueño ni el agotamiento, pero las personas que recibieron vitamina B12 inicialmente estaban “más felices” y se “sentían mejor”.

En otro pequeño estudio aleatorizado y controlado de 1989, 15 personas con síndrome de agotamiento crónico recibieron una mezcla de extracto de hígado, ácido fólico y vitamina B12, o un placebo en distintas etapas del estudio, que duró un mes. Sus niveles de agotamiento fueron los mismos independientemente de la fase del tratamiento en la que se encontraban.

El rol de la vitamina B12 se ha establecido mucho mejor como terapia de reemplazo para las personas que tienen una deficiencia real de vitamina B12, que es esencial para la síntesis del ADN, el desarrollo de los glóbulos rojos, la integridad de los nervios periféricos y la función cognitiva. El cuerpo no produce vitamina B12, y esta puede obtenerse solo de las proteínas animales (o de los granos fortificados artificialmente). Una vez que se la ingiere, se necesita la acción de los ácidos estomacales para separarla de los alimentos, después de lo cual la vitamina se combina con una sustancia producida en el estómago, denominada factor intrínseco, antes de ser absorbida en el intestino delgado.

Quiénes deben realizarse análisis

Según la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición de 2001 a 2004, el 3.2% de las personas mayores de 50 años tienen una auténtica deficiencia de vitamina B12. Hay más personas en ese grupo de edad que corren riesgo; hasta el 30% carece de ácido estomacal suficiente para extraer la vitamina B12 de los alimentos. Pueden producirse disminuciones aún mayores en el ácido estomacal en los pacientes que usan inhibidores de la bomba de protones (PPI, por sus siglas en inglés), como el omeprazol (Prilosec y su genérico) y el esomeprazol (Nexium); y los bloqueantes de H2, como la famotidina (Pepcid y su genérico) y la ranitidina (Zantac y su genérico). Otro medicamento asociado con la deficiencia de vitamina B12 es el medicamento para la diabetes llamado metformina (Glucophage y su genérico). Los vegetarianos estrictos deben consumir vitamina B12 adicional, ya sea en alimentos fortificados o en suplementos. La absorción deficiente ocasionada por las enfermedades inflamatorias intestinales (la enfermedad de Chron y la ileítis regional) también puede ocasionar una deficiencia.

Actualmente, no hay guías sobre las pruebas de detección de la deficiencia de vitamina B12 en personas sin síntomas. De todas maneras, parece razonable controlar a las personas con riesgo alto, especialmente ahora que se ha demostrado que la vitamina B12 oral es igual de eficaz que la vitamina B12 inyectable y, en todo caso, la suplementación no es perjudicial.

Pida a su médico que controle su nivel de vitamina B12 si usted:

· Tiene más de 50 años.

· Toma un PPI o un bloqueante de H2.

· Toma metformina.

· Sigue una dieta vegetariana estricta.

· Tiene una enfermedad inflamatoria intestinal.

Marvin M. Lipman, M.D. es el asesor médico en jefe de Consumer Reports desde 1967. Tiene un diploma de la Junta Estadounidense de Medicina Interna (certificado en endocrinología y metabolismo) y es profesor clínico emérito de medicina en New York Medical College.

 

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