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¿Alimento, suplemento o medicamento?

Por Consumer Reports -
¿Alimento, suplemento o medicamento?
CRÉDITO: THINKSTOCK

Cuando se atribuyen a los productos alimenticios o suplementos dietéticos los beneficios de prevenir o curar una enfermedad, la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) entra en acción. La FTC examina a los fabricantes de esos productos, que en ocasiones se comercializan como “nutracéuticos”, y algunas de las investigaciones derivan en acusaciones de publicidad engañosa.

Por ejemplo, la FTC acusó a los creadores de POM Wonderful de publicitar falsamente que su jugo de granada previene o trata las enfermedades cardíacas, el cáncer de próstata y la disfunción eréctil. Ese caso legal continúa en trámite. En otro caso, Dannon se vio forzado a retirar el reclamo de que su yogur probiótico Activia alivia la irregularidad y de que su bebida de yogur DanActive ayuda a prevenir los resfriados y la gripe. Y una acción contra Kellogg's tuvo como resultado una orden que prohíbe al fabricante de cereales declarar que los Rice Krispies pueden aumentar la inmunidad de los niños. Kellogg's no puede realizar declaraciones acerca de los beneficios para la salud de ningún alimento, a menos que dichas afirmaciones estén respaldadas por evidencia científica y no sean engañosas.

Para ayudarlo a navegar en el mundo de los productos nutracéuticos, hablamos con Julie Brill, una comisionada de la FTC.

P: ¿Qué son los productos nutracéuticos y cómo revisa la FTC las declaraciones de atributos que se hacen de estos productos?

R: “Nutracéutico” es una palabra inventada por la industria de los productos naturales, aunque en inglés ya aparece en el diccionario. Es un alimento o suplemento dietético que supuestamente tiene beneficios para la salud, más allá de su valor nutritivo. A algunos se les atribuye el beneficio de ayudar al sistema inmunitario o de ayudar a prevenir resfriados, gripes y problemas similares. Hemos visto reclamos de que determinados productos previenen el cáncer, reducen tumores y hacen otras maravillas.

La FTC no aprueba ni desaprueba las declaraciones que se hacen sobre un producto antes de que este ingrese en el mercado, pero una vez que el producto está a la venta y se hacen afirmaciones al respecto, puede echarle un vistazo. Cuando toma conocimiento de un problema, intenta determinar si lo que se afirma del producto está justificado.

P: ¿Cómo decide la FTC qué quejas investigar?

R: Recibimos todo tipo de quejas acerca de productos alimenticios y suplementos dietéticos. En primer lugar, miramos la población a la que están dirigidos. Ese es un punto muy importante para nosotros. Si se trata de poblaciones vulnerables, como niños, pacientes con cáncer o pacientes con HIV, es posible que analicemos ese producto con mayor atención. Si se trata de declaraciones realizadas en los medios masivos o que parece estar generando mucho interés y tenemos sospechas sobre su justificación, es posible que le echemos un vistazo a eso también.

P: ¿Qué hace la FTC para asegurarse de que los fabricantes usen investigaciones científicas legítimas para promocionar los beneficios de su producto?

R: Las compañías deben tener un fundamento razonable para las declaraciones que hacen acerca de sus productos. Esto significa que los anunciantes deben tener evidencia científica confiable que respalde sus declaraciones de atributos. Si la afirmación es acerca de una enfermedad, los estudios en animales no son suficientes. Se requieren pruebas en seres humanos y, en algunos casos, es posible que se necesiten dos ensayos clínicos. Depende en gran medida del producto y de lo que se esté afirmando. Hemos visto algunas declaraciones sobre cereales, por ejemplo, en las que los fabricantes del producto —fabricantes muy grandes— declaraban que el cereal mejoraría la atención de los niños y cosas por el estilo. Hemos visto otros productos en los que los fabricantes han afirmado que sus productos podrían prevenir gripes y resfriados, y evitar que los niños falten a la escuela por estar enfermos. En esas instancias, pedimos ensayos clínicos con seres humanos.

P: ¿Qué hace la FTC para asegurar que los testimonios estén equilibrados con expectativas realistas?

R: En octubre de 2009, la FTC emitió nuevas guías para los testimonios y las recomendaciones de terceros. Dijimos que los testimonios deberían demostrar la experiencia del consumidor típico. Anteriormente, los anunciantes podían decir “resultados no típicos” o “los resultados pueden variar”. Después de un análisis minucioso en términos de cómo los consumidores interpretaban los testimonios, incluso con el texto de limitación de la responsabilidad de que “los resultados pueden variar”, descubrimos que los consumidores tomaban las afirmaciones en el testimonio como el resultado típico. Así que determinamos que el texto de limitación de la responsabilidad ya no sería apropiado. Recientemente, iniciamos una serie de demandas contra los anunciantes de bayas de acai y contra sitios web que tenían un gran parecido con los sitios web de periódicos, pero que, nosotros sostuvimos, no eran más que publicidades llenas de falsos testimonios acerca de las virtudes de las bayas de acaí.

P: Puede ser difícil distinguir entre las afirmaciones generales sobre la salud y reclamos más específicos de que un producto puede realmente tratar o curar una afección. ¿Cómo pueden los consumidores descifrar estas declaraciones?

R: El primer consejo, y el más importante, que damos a los consumidores es que sean escépticos con las afirmaciones hechas acerca de alimentos y suplementos dietéticos relacionadas con la salud; que entiendan que no existen las recetas mágicas. Lo mejor que pueden hacer los consumidores es tener una dieta equilibrada y, por supuesto, hacer ejercicio. Existen señales de advertencia que deberían ponernos en alerta cuando se usan tipos específicos de palabras y frases, como “cura milagrosa”, “descubierto recientemente” o “antiguo remedio”. Otras señales de advertencia incluyen el hecho de instar a los consumidores a comprar rápido (“oferta por tiempo limitado”) o afirmar que un producto está “libre de riesgos” o que tiene una “garantía de devolución del dinero”. Cuando un consumidor no esté seguro acerca de si un suplemento dietético o producto alimenticio tendrá el efecto que dice tener, lo animamos a consultar a su médico o a su farmacéutico. En ocasiones, un suplemento dietético podría realmente tener un efecto adverso, según  qué otros productos o medicamentos de venta con receta tome el consumidor.

 

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