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Radiografía del cerebro de un adicto al sexo

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Radiografía del cerebro de un adicto al sexo
CRÉDITO: THINKSTOCK

Se habla de la adicción al sexo como una adicción más, pero ahora hay estudios científicos que comprueban que incluso a nivel cerebral, se activan ante la pornografía, los mismos centros de recompensa que en los adictos a las drogas ante la presencia de la sustancia adictiva.

La adicción al sexo se caracteriza por la obsesión con pensamientos sexuales, sentimientos y conductas repetitivas, pero este desorden no está aún conceptualizado como una patología mental en sí misma y es foco de controversias, tal es así que recientemente fue rechazada la petición de incluirlo en la última versión de libro de diagnósticos y estadísticas de los desórdenes mentales conocido por sus siglas en inglés DSMV.

Por su parte, la Sociedad de Desarrollos y Avances en Salud Sexual de Estados Unidos, calcula que entre un 3 y un 5% de la población estadounidense es adicta a esta patología aún no categorizada ni clasificada.

Para muchos expertos, es cuestión de tiempo, ya que no existen muchas investigaciones que puedan probar que se trata de una verdadera adicción y en este sentido acaba de conocerse una nueva investigación realizada en Reino Unido.

Un nuevo estudio realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, y publicado en la revista científica PLoS One, realizó mapeos cerebrales a 19 hombres adultos que aseguraban ser adictos al sexo y 19 que no parecían tener ese desorden, mientras visualizaban imágenes de pornografía.

Si bien no se puede decir que se trata de una adicción química o fisiológica a una sustancia externa, como puede ser una droga o el alcohol,  la adicción al sexo no es un simple desorden de comportamiento.

Cuando ven la sustancia que los motiva, los adictos despiertan una serie de reacciones cerebrales que pueden ser cuantificadas por medio de un escáner cerebral. Dos de los hombres estudiados habían perdido su empleo por consumir pornografía en sus lugares de trabajo y cuatro de ellos dijeron que la pornografía les ayudaba a evitar las agencias de prostitución y demás cuestiones sexuales quizás desapropiadas.

Los científicos encontraron que las personas con conductas sexuales compulsivas tenían niveles de deseo mucho mayores para ver los videos pornográficos pero eso no significaba que les gustaban más, un patrón de conducta cerebral similar a los de los adictos a sustancias.

Los adictos al sexo en general, se muestran obsesionados con pensamientos y comportamientos sexuales pero existen diferentes opiniones entre los expertos si su comportamiento se asemeja más a los de otros adictos o al pensamiento compulsivo-obsesivo.

Imágenes que hablan

La forma en que los investigadores trabajaron fue realizando el estudio de las imágenes obtenidas por resonancia magnética y observaron los cambios que se dan en la actividad cerebral cuando se ven videos pornográficos tanto en personas con un comportamiento sexual compulsivo como en personas que no lo tenían.

Los mapeos de aquellas personas que se decían adictas al sexo, mostraron mayores niveles de actividad en tres partes específicas del cerebro: el estrato ventral, el córtex del cíngulo anterior y la amígdala, las cuales también son activadas en personas que son adictas a sustancias químicas. 

"Este es el primer estudio hecho sobre gente con este tipo de problemas que analiza su actividad cerebral, pero no creo que hayamos llegado todavía al punto en el que se pueda decir claramente que hablamos de una adicción", dijo a la prensa una de las responsables del estudio fue la Dra.Valerie Moon, de la Universidad de Cambridge.

"Los adictos al sexo se definen como personas que quieren parar con su obsesión sexual pero no pueden parar con la adicción. Por otra parte, la adicción al sexo se caracteriza por tener un impacto significativo en sus vidas y ser causante de un estresante", explica la Dra. Voon.

Pero los científicos no saben qué es primero si el huevo o la gallina: "No sabemos si algunos de estos efectos se deben a predisposiciones que tiene la persona; o sea no estamos seguros de si esta mayor actividad en estas áreas ayuda a desarrollar comportamientos de este tipo o de si es un efecto de la pornografía, realmente es muy difícil de decir".

Los comportamientos compulsivos, incluido ver porno en exceso, comer mucho o el juego, son cada vez más comunes", advierten expertos como el doctor John Williams, del departamento de neurociencia y salud mental en la fundación de caridad Wellcome Trust y agregó que este estudio puede arrojar luz para entender por qué repetimos una y otra vez comportamientos que sabemos que pueden ser dañinos.

Por otro lado, los expertos aseguran que cuanto antes se da la exposición a las drogas, la persona tiene un mayor riesgo de desarrollar una adicción. 

En el consultorio de médicos y sexólogos se pueden ver los efectos secundarios de ver mucha pornografía y varios expertos aseguran que las dificultades de erección muchas veces son consecuencia del exceso de pornografía.

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