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Quimioterapia agresiva ayudaría a jóvenes con linfoma

Quimioterapia agresiva ayudaría a jóvenes con linfoma

Una terapia combinada a alta dosis mejora la supervivencia libre de enfermedad, pero aumenta el riesgo de efectos secundarios

JUEVES, 24 de noviembre (HealthDay News) -- Unas dosis más altas de quimioterapia con menos tiempo de espera entre tratamientos podría beneficiar a las personas más jóvenes que sufren de linfomas agresivos, como el linfoma difuso de células B grandes, una de las formas más comunes y agresivas de linfoma no Hodgkin, según una investigación reciente.

Un estudio que aparece en la edición en línea del 24 de noviembre de la revista The Lancet halló que esta forma intensiva de quimioterapia, cuando se combina con el fármaco de anticuerpo monoclonal rituximab, podría reducir la recurrencia de la enfermedad y aumentar las tasas de supervivencia entre los pacientes de menos de 60 años de edad.

Los investigadores dijeron que estos pacientes más jóvenes tienen alrededor del doble de probabilidades de seguir en remisión tras tres años en comparación con los que reciben rituximab más el tratamiento estándar de quimioterapia conocido como CHOP (ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina y prednisona).

Para llevar a cabo el estudio, investigadores liderados por el Dr. Herve Tilly de la Universidad de Rouen en Francia administraron a 379 pacientes de linfoma difuso de células B grandes cuatro ciclos de quimioterapia de mayor intensidad (doxorrubicina, ciclofosfamida, vindesina, bleomicina y prednisona) más rituximab a intervalos de dos semanas, u ocho ciclos de tratamiento estándar (CHOP más rituximab) a intervalos de tres semanas.

El estudio halló que el riesgo de experimentar una "supervivencia libre de eventos", o sea evitar tratamientos no planificados o la recurrencia del cáncer, tras tres años era 44 por ciento más baja entre los pacientes del régimen más intensivo que entre los que recibieron la terapia estándar.

Los pacientes asignados al tratamiento agresivo también tenían 56 por ciento menos riesgo de muerte y eran 52 por ciento menos propensos a que su enfermedad avanzara, frente a los del tratamiento estándar, hallaron los investigadores.

Sin embargo, el método más agresivo también tuvo sus desventajas. El estudio halló que la estrategia aumentaba significativamente las probabilidades de que los pacientes experimentaran efectos secundarios graves, sobre todo efectos negativos hematológicos y de las mucosas, además de neutropenia febril (una complicación de la quimioterapia que conlleva una reducción de los glóbulos blancos, acompañada por fiebre).

Por ese motivo, "este régimen de dosis intensa solo debe ser usado en pacientes en quienes la tasa esperada de recaídas es suficiente para justificar los efectos tóxicos y el perfil de costos de mayor envergadura", escribió en un editorial que acompaña al estudio Julie Vose, del Centro Médico de Nebraska, en Omaha.

Una experta concurrió en que los beneficios del régimen deben ser sopesados contra sus riesgos.

"Los resultados son impresionantes, pero se debe ser cauto al usar este régimen", dijo la Dra. Jasmine Zain, profesora asistente del departamento de medicina del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York. Anotó que el estudio se llevó a cabo en pacientes jóvenes con una forma de linfoma que ya tiene un pronóstico "excelente". "Este régimen solo debe considerarse para un paciente joven y sano en que el riesgo de recaída es suficientemente alto para ameritar un régimen más intensivo", añadió.

Otra especialista en linfoma dijo que el método más intensivo podría resultar útil.

"Aunque el régimen intensificado se asocia con una mayor toxicidad, hay una mejora significativa en la supervivencia en esta población adulta de 18 a 60 años de edad", apuntó la Dra. Arlene Redner, jefa asociada de oncología del Centro Médico Pediátrico Steven and Alexandra Cohen de Nueva York, en New Hyde Park, Nueva York. "Se trata de un concepto que los oncólogos pediátricos han estado usando y que ha sido responsable de algunos excelentes resultados observados en ensayos de linfoma pediátrico", señaló.

Los autores del estudio enfatizaron que algunos pacientes pueden sufrir recaídas incluso tras responder al tratamiento más agresivo, y que aún no se ha establecido el régimen ideal de quimioterapia para acompañar al rituximab. Añaden que se necesita más investigación para identificar a los pacientes con mayores probabilidades de beneficiarse de este tratamiento más intensivo.

El estudio fue financiado por el Grupo de Estudio de Linfomas en Adultos y la farmacéutica Amgen.

Más información

La Sociedad de Lucha contra la Leucemia y el Linfoma de EE. UU. (U.S. Leukemia and Lymphoma Society) ofrece más información sobre el linfoma.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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