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No dar el pecho salvó su matrimonio

Por HolaDoctor -

La historia de una pareja que probó de todo para poder amamantar a su pequeño hijo y vivió una verdadera tortura al sufrir una complicación tras otra con la lactancia. El matrimonio ya estaba al borde de la ruptura cuando los dos decidieron decir basta y al pasar a la fórmula, les cambió la vida.

La polémica leche materna versus fórmula no termina nunca. Los médicos dicen que la leche materna es lo más sano para el bebé y la madre, pero ¿cuál es el límite si hay complicaciones a la hora de amamantar?

La historia de Chris Kornelis, un editor de música, así lo demuestra: "mi esposa Betsy tenía muchas ganas de dar el pecho. Lo intentó, fue muy duro: hubo problemas con obtener la suficiente leche para que nuestro bebé Thomas se alimentara. Fuimos a un especialista en lactancia, alquilé una bomba, y era una rutina terrible cada dos horas, encender la máquina, conectar los tubos,  aplicar el suplemento para el pezón, y mientras, había un bebé que lloraba. No había mucha leche, pero sí había un montón de lágrimas", declaró en The Atlantic.

Un buen día, Chris dijo basta y volvió con un paquete de fórmula. Ambos estaban de acuerdo y al comenzar a alimentar de esa forma al bebé, casi de inmediato sus vidas cambiaron para mejor.

"Eso significaba que yo podía levantarme por mi cuenta y alimentar a Thomas mientras que su mamá descansaba unas horas más", declaró el padre. "Tengo un vínculo con mi hijo. Llegué a cantar canciones y contar historias para él. Tengo que llevar al bebé a casa de mis padres cada día, sin tener que preocuparme por tener suficiente leche; además, puedo darle a Betsy una tarde de descanso”, contó Kornelis.

Uno de los preceptos que circula es que los hombres, cuando ven a la mujer amamantar a su hijo ven disminuido su apetito sexual. Incluso una compañía de leche que promueve el uso del biberón apeló a la idea de que el recién nacido y el marido, compiten con la atención de la mujer.

Kornelis comentó sentirse abatido cuando abrió la caja de fórmula y vio la leyenda: "Los expertos están de acuerdo en que la lactancia materna es lo mejor". Sintió que ellos habían fracasado.

Hubo una generación o dos de mujeres que dijeron que la fórmula era la opción más pura y moderna de alimentar a sus bebés, y muchas personas en los países en desarrollo todavía lo sienten de esa manera, a pesar de los peligros que suponen las fuentes de agua sucia y leche contaminada (un estudio encontró arsénico en ciertas fórmulas de bebé orgánicos, y Enfamil está siendo demandado después de que tres bebés murieron por infecciones bacterianas raras).

Y está el otro tema: ¿hasta dónde las mujeres dejan que sus esposos intervengan en la lactancia? Algunas mujeres sienten que los padres no deberían tener voz y voto en esta cuestión.

Pero Kornelis piensa que el problema es de los dos, y que en general los padres se esfuerzan por ser perfectos y no se detienen a pensar en lo que funciona mejor para ellos; además, él cree que algunas personas toman el lema "el pecho es lo mejor" como un ataque personal, en lugar de una sugerencia médica.

En ese sentido, la Academia Americana de Pediatría y la OMS recomiendan que todas las mujeres practiquen la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida de los bebés. 

La lactancia materna es una de las formas más eficaces de asegurar la salud y la supervivencia de los niños, señala la OMS. Combinada con la alimentación complementaria, la lactancia materna óptima previene la malnutrición y puede salvar la vida a cerca de un millón de niños.

Sin embargo, a pesar del precepto establecido de que la lactancia materna es el "método ideal de alimentar y nutrir a los niños", hoy en día muchos padres, como Kornelis, se plantean que deben poner un límite cuando la lactancia se complica.

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