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Bebés con cerebros grandes serían más inteligentes

Por Mary Brophy Marcus, Reportero de Healthday -
Bebés con cerebros grandes serían más inteligentes

Un estudio británico encontró que la tasa de crecimiento de la corteza predecía las puntuaciones en pruebas de inteligencia

MIÉRCOLES, 12 de octubre (HealthDay News) -- El crecimiento de una parte en particular del cerebro de un bebé prematuro en las primeras semanas y meses tras el nacimiento podría predecir qué tan bien puede el niño pensar, planificar y prestar atención más adelante en la niñez, sugiere una investigación reciente.

En un estudio que aparece en la edición del 12 de octubre de la revista Neurology, los investigadores británicos usaron IRM para medir los cerebros de 82 bebés prematuros nacidos antes de las treinta semanas, mucho antes de las 40 o más semanas de un embarazo normal.

En el estudio, las IRM midieron un área del cerebro llamada corteza cerebral, la capa externa de "materia gris" con forma de profundos pliegues y arrugas que cubre al cerebro. Es responsable de una variedad de funciones, que incluyen la memoria, la atención y el lenguaje. Los científicos consideran que la complejidad estructural de la sinuosa cobertura externa, también conocida como "ribete cortical", y no solo el volumen cerebral, es clave para la inteligencia.

Las imágenes cerebrales fueron tomadas en las primeras semanas y meses tras el nacimiento de los bebés prematuros, el periodo durante el cual los bebés hubieran estado en el útero de la madre si hubieran nacido a término completo. Los niños recibieron pruebas de inteligencia y desarrollo más adelante, a los dos y seis años.

Mientras mayor era el crecimiento de la corteza cerebral a principios de la vida, mejor realizaba el niño tareas complejas a los seis años de edad, apuntó el autor del estudio, el Dr. David Edwards, profesor de medicina neonatal y director del Centro para el Cerebro en Desarrollo del Colegio Imperial, en Londres.

"El periodo antes del parto a término normal es esencial para el crecimiento del cerebro de varias formas bastante específicas, y si esto se ve interrumpido por un nacimiento demasiado precoz, afecta las capacidades cognitivas a largo plazo", explicó Edwards.

Edwards apuntó que una reducción de entre 5 y 10 por ciento en el área de la superficie de la corteza cerebral a la edad en que se alcanzaría el término completo predijo unas calificaciones más bajas en pruebas de inteligencia a los seis años. Sin embargo, anotó que las habilidades motrices de un niño no se relacionaban con la tasa de crecimiento de la corteza cerebral, y el tamaño general del cerebro tampoco se relacionaba con la capacidad cognitiva en general.

El Dr. Peter Rosenberger, neurólogo del desarrollo que escribió un editorial acompañante, apuntó que la investigación tiene méritos.

"Lo que el estudio ayuda a confirmar es que lo que importa no es el tamaño del cerebro, sino su complejidad, que los autores han definido como el número de pliegues o circunvoluciones por unidad de masa cerebral. Lo que aún no sabemos es qué confiere esa mayor complejidad al cerebro", apuntó Rosenberger, ex director de la Unidad de Trastornos del Aprendizaje del Hospital General de Massachusetts, que actualmente tiene una práctica privada en Boston.

Dado que no hubo un grupo de bebés nacidos a término completo para compararlos con los bebés prematuros, el estudio revela poco sobre el desarrollo de los bebés nacidos temprano, comentó Rosenberger.

En su editorial, Rosenberger dijo que las frecuentes referencias de los autores a la "tasa de crecimiento" son algo engañosas, y anotó que casi 30 por ciento de los bebés solo fueron escaneados una vez, lo que no permite seguir la tasa de crecimiento.

"Los resultados no son una gran sorpresa", afirmó la Dra. Judy Bernbaum, directora médica del programa de seguimiento neonatal del Hospital Pediátrico de Filadelfia. Concurrió con el editorial de Rosenberger. "Ayuda a confirmar que mientras mejor se desarrolla el cerebro a principios de la vida, más probable es que a la persona le vaya mejor desde el punto de vista del desarrollo posterior".

Bernbaum dijo que los padres de los bebés prematuros con un volumen cerebral más bajo no deben preocuparse. "El crecimiento cerebral continúa durante un par de años. Incluso si alguien tiene un volumen cerebral bajo al nacer, tiene mucho potencial que puede maximizar", aseguró.

La buena nutrición en los dos primeros años de vida, un ambiente saludable y de bajo estrés en el hogar y la estimulación de los padres y cuidadores contribuyen al crecimiento del cerebro, señaló Bernbaum.

El estudio no provee respuestas sobre cómo mejorar el cerebro del bebé.

"El público siempre está deseoso de saber qué puede hacer. Pero en realidad no lo sabemos con certeza. No se trata de un estudio que demuestre el efecto de una intervención", señaló Raman Sankar, jefe de neurología pediátrica del Hospital Pediátrico Mattel de la Universidad de California, en Los Ángeles. Pero Sankar dijo que "las personas con prematuros pueden acudir a centros del desarrollo y obtener mucha terapia. No puede hacer daño, y probablemente ayude".

El desarrollo de un cerebro sano también puede comenzar antes del nacimiento, añadió Bernbaum. Las mujeres embarazadas que toman una vitamina prenatal, comen una dieta bien equilibrada baja en sal y grasa, y rica en calcio y proteínas, dan a sus hijos, incluso a los bebés nacidos de forma prematura, las mejores probabilidades, señaló Bernbaum.

Más información

Para más información sobre el cuidado de los bebés prematuros, visite March of Dimes.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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