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¡Tenemos la primer ganadora del Ipad! El próximo puede ser tuyo

Por HolaDoctor -

Xiomara Molina, de Orlando, Florida, nos contó su historia de vida, una historia de lucha y superación contra una terrible enfermedad, la muerte de su hijo y un sinfín de complicaciones. Xiomara ha sido elegida como la primer ganadora del concurso "Soy feliz a pesar de todo". Conoce aquí su increíble historia.

En el año 2002 fui diagnosticada con lupus, y me pasé unos dos años entre médicos, probando con  diferentes medicamentos. 

Tenía 38 años y me rehusaba a convertirme en una discapacitada y caí en una depresión crónica, con cuatro hijos la mayor de 19, y la más pequeña de 12. 

Sólo pensaba en cómo iba a  sostener a mis hijos y también rehusaba en pedir ayuda del gobierno. 

A los 17 años, mi hijo mayor, se graduó con honores de la secundaria, y a pesar de ganar beca para la universidad, decide irse al servicio militar USMC para continuar sus estudios y cuidar de mí y de y sus hermanos.

En noviembre del 2003 me avisan que mi hijo muere en un lamentable accidente, me quise morir con él... Ni bien terminó el funeral, a mi hija pequeña de 14 años le diagnostican tiroiditis Hashimoto y protenuria en los riñones y le da una fiebre tan alta que cae en coma. 

Gracias a Dios que se despertó y después de un mes salió del hospital. Por sus complicaciones, ahora tiene que ver a cinco médicos distintos. Esto hace que me descuide a mí.

Dos años más tarde tengo que ir a Japón por el juicio de investigación de la muerte de mi hijo. Se ve que para mí el seguía vivo en Japón y el enfrentar la realidad hizo que al regresar de allí quede devastada, destrozada, por lo que termino con un fallo en el corazón y en un hospital psiquiátrico.

Mi hija mayor ya casada se lleva sus hermanos a vivir con ella, yo salí del hospital sin voluntad. No sabía cómo empezar. Tenía también una nieta que por causa de la muerte de mi hijo nació antes de tiempo.

Nunca supe cómo fue que le entregué el cheque del seguro de mi hijo a una mujer que decía ser  mi amiga, deje mi casa abandonada y el banco la tomó. 

Vivía en mi carro. Un día entré temprano en la mañana a una iglesia ahí sentí una voz que me habló, diciéndome ʺno estas sola, estoy contigoʺ.

Renté un cuarto, me llevé a mi hija pequeña, mi otro hijo se quedó con mi hija mayor, seguí su tratamiento y el mio pero me diagnostican cáncer en la pelvis y el colon.

Todavía tenía el seguro por medio de mi hijo fallecido y me operaron del colon y del pelvis. 

Empecé a cambiar mis hábitos alimenticios, preocuparme má por mi salud. 

Hoy casi 9 años después de la partida de mi hijo o un hasta luego, me siento bendecida no tan sólo por Dios haberme elegido a mí por ser la madre de tan excelente hijo, sino también por los demás, ya con dos nietos, mi otro hijo ya al punto de graduarse de un bachillerato en la universidad y mi chiquita que, por milagro, ya no tiene lupus aunque se quedó sin tiroides. 

Yo, ya no lamento la muerte de mi hijo, ni lo lloro todos los días, estoy libre de cáncer, tengo mi corazón bien y el lupus muy controlado. 

Volví a la universidad,  estudié masajes terapéuticos para ayudar a otros y estética.

Trabajo en una escuela como instructora y en mi casa y tengo un apartamento.

Gracias a Dios estoy bien, feliz a pesar de las circunstancias y tribulaciones.

Participa en el concurso

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