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Tenemos el tercer ganador: conoce su increíble y conmovedora historia

Por Hola Doctor -

Javier Pulido es el ganador del concurso "Soy feliz a pesar de todo". Lee su conmovedora e increíble historia de superación. Vale la pena conocer como un muchacho discapacitado ha logrado dar vuelta su vida, ser feliz y ayudar a los demás.

Soy Javier Pulido. Soy cuadripléjico desde hace 22 años a raíz de un accidente cuando tenía 15 años. Vivo en Stockton California desde 1990. Nací en Los Reyes Michoacan, México de padres campesinos y llegué a este país cuando tenía 16 años. 

Soy el segundo de ocho hermanos de una familia muy humilde, mis padres no pudieron ir a la escuela y yo, al igual que mis hermanos, tuvimos que trabajar en el campo desde muy temprana edad para ayudar a la familia.

En abril de 1990, a  mis 15 años, sufrí un accidente en un río en Michoacan, fui empujado accidentalmente por dos amigos al fondo de un río donde sufrí una fractura de cuello, de las vértebras cervicales 5 y 6 de la espina dorsal,  lo cual resultó en una cuadriplejia y pérdida total de movimiento de casi un 90% de mi cuerpo (piernas, brazos y manos fueron afectadas). Sin acceso a terapia física o a una silla de ruedas en México,  sólo podía estar acostado en una cama, y así estuve durante casi 8 meses después del accidente.

En diciembre de 1990 fui traido por familiares y mi padre a San Francisco donde obtuve terapia física y un par de operaciones en el Shrinners Hospital. Desafortunadamente, para mi tipo de cuadriplegia no había y no existe cura, pero puede beneficiarme de una buena terapia física, mental y social la cual me ha permitido salir a delante, ser feliz, estudiar, trabajar y motivar a personas con diferentes discapacidades a salir adelante y ser felices. 

Mi familia, vivir en este país y mi deseo y perseverancia de salir adelante  han sido claves para mi superación y mi felicidad. Mis padres y hermanos emigraron a California (Stockton) también después de mi accidente y durante más de una década siguieron trabajando en los campos en el valle central. 

Me gradué con mi diploma de la escuela secundaria en 1995. Después fui al colegio comunitario Delta College, pero no pude estudiar por que no tenía estatus legal y tuve que esperar un par de años para poder ingresar al colegio.

En el 2001 me gradué en el  Delta College y en el 2003 me transferí a la Universidad de Stanislaus donde estudié una licenciatura en ciencias sociales y me gradué en el 2005. En el verano del 2005 busqué trabajo, pero nadie me empleaba y fui discriminado por mi condición física. 

En el otoño del 2005 decidí continuar con mis estudios y fui por una maestría a la Universidad estatal de Sacramento CA. En diciembre del 2007 me gradué con una maestría en consejería de rehabilitación vocacional para ayudar a personas con discapacidades a integrarse a la fuerza laboral, a trabajar o volver a la escuela. 

En enero del 2008, en mi segunda entrevista de trabajo fui contratado por el Departamento de Rehabilitación de California para trabajar para el estado y dar consejería vocacional a chicos de secundaria que sufren también de diferentes discapacidades. 

A pesar de mi cuadriplejia y continuar en una silla de ruedas soy feliz,  y creo firmemente que vale la pena luchar por los sueños. Hoy, sigo trabajando para el estado de California. Amo mi trabajo y tengo una pasión por la rehabilitación vocacional y por ayudar y motivar a personas que han sufrido o sufren de alguna discapacidad. Todos tenemos talentos y podemos ser felices. Los que sufrimos discapacidades es importante entender que no somos la discapacidad. Yo no soy cuadripléjico, sufro una cuadriplejia que es diferente. 

Es importante valorar cada respiro y cada mañana y las cosas que tenemos y quienes somos. Es importante saber que somos capaces y creer en nosotros mismos a pesar de las enfermedades o discapacidades. 

Para mí cada día es un reto por mi movilidad que es bastante limitada, pero yo decido vivir con alegría y disfrutar cada día y dar lo mejor de mi en mi trabajo, en mi familia y donde quiera que esté. Ha habido muchas barreras en mi vida, pero he aprendido que las barreras son para brincarlas, superarlas y tirarlas. 

Esta discapacidad de cuadriplejia no me ha robado mi felicidad y aunque mi cuerpo dependa de una silla de ruedas para moverme, mi mente es libre, feliz y llena de sueños.

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