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Selena Quintanilla, el legado tras su muerte

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Selena Quintanilla, el legado tras su muerte
CRÉDITO: MEZCALENT

El 31 de marzo de 1995 la cantante Selena Quintanilla, considerada como “la Reina del Tex-Mex” fue asesinada por la presidenta de su club de fans. A partir de entonces nada fue igual para los seguidores de la artistas y para el mundo del espectáculo. El duelo colectivo se hace presente cada vez que una de sus melodías suenan en el radio o en el reproductor de música.

Hace justo 19 años, la cantante Selena Quintanilla se encontraba en el mejor momento de su carrera artística. Con sólo 23 años de edad ya había vendido más de 60 millones de discos en todo el mundo. Su carrera iba viento en popa hasta que su propia presidenta de club de fans le arrancó la vida con una pistola.

El duelo colectivo es un proceso en el que se dan reacciones de pena masivas y compartidas que ocurren cuando existe el fallecimiento de alguien conocido. Como todo duelo, desata procesos psicosociales y psicológicos que se ponen en marcha ante el evento trágico.

En el caso de Quintanilla se trata de un duelo compartido, lo cual hace resonar su música, sus bailes y momentos hasta dar lugar a la creación de un mito y la idealización de la persona que ya no está.

Desde que murió, año con año re realizan un sinfín de homenajes para recordar a la cantante de Texas.

Para el psiquiatra y creador del psicoanálisis, Sigmund Freud, el duelo implica un trabajo psíquico de aceptación de la propia mortalidad y en este proceso, los rituales de velar al fallecido, entierro o cualquiera fuere dentro de cada cultura ayudarán a acelerar el proceso de aceptación.

Hasta el momento, las razones del asesinato de la artista no quedan del todo esclarecidas. Una de las versiones apuntan a que Selena había descubierto que Saldívar era la amante de su padre, por lo que, tras discutir durante varias horas, Yolanda accionó su pistola, privando así de la vida a la intérprete de temas como “La carcacha” y “Como la flor”.

Y es que como personas experimentamos la aflicción a nuestra manera. Incluso hay etapas comunes para el proceso del duelo, que comienza con el reconocimiento de la pérdida y continúa hasta que finalmente se acepta. Según las circunstancias de la muerte la respuesta de la persona a la aflicción será distinta.

Una manera de describir este proceso es mediante cinco etapas, las cuales no se presentan en un orden y no la experimentan todas las personas: 1) negación, aturdimiento e incredulidad, 2) ira, culpar a otros, 3) hacer promesas, 4) estado de ánimo depresivo, tristeza y llanto, y finalmente la 5) aceptación.

La familia y los amigos pueden ofrecer apoyo emocional durante un proceso como éste. Algunas veces, los factores externos pueden afectar el proceso de aflicción normal y las personas podrían necesitar ayuda de religiosos, especialistas en salud mental, grupos de autoayuda y trabajadores sociales.

Frente a la muerte de un ídolo, como Selena, a muchos fans les cuesta trabajo aceptar que ha partido a una mejor vida, por lo que es muy común que todo el tiempo se inventen versiones de que el artista aún sigue con vida, pero retirado de la popularidad y los excesos.

Un ejemplo sucedió con Michael Jackson. Algunos seguidores argumentaron que se “inventó” su muerte como un pretexto para que el artista pudiera al fin vivir en paz, lejos de los escándalos que por muchos años lo persiguieron. Pero la verdad es otra, y tanto su cuerpo, como el de Selena ya descansan en paz.

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