Editar mi perfil

Cerrar

Gabriel Soto se recupera de operación de úlcera

Por HolaDoctor -
Crédito: Mezcalent

Después de haber sido intervenido el 25 de julio debido a una úlcera duodenal que se le reventó por el consumo de medicamentos antiinflamatorios, el actor Gabriel Soto ha logrado salir adelante y su recuperación va viento en popa. Aún se sorprende que haya ido a parar al hospital.

En conferencia de prensa, el actor de la telenovela “Libre para amarte” Gabriel Soto habló acerca de la cirugía a la que tuvo que ser sometido y detalló los motivos que lo llevaron al quirófano.

“Todo comenzó hace tiempo cuando entrenando tuve un desgarre de pantorrilla. Es una lesión común en los deportistas pero, por ende, estuve tomando medicamentos desinflamatorios y eso provocó que se me perforara la úlcera que yo ya tenía y desconocía que existía”, comentó el artista aún convaleciente.

El doctor Gustavo Varela, fue uno de los médicos que lo atendió en el área de urgencias médicas del hospital ABC de la ciudad de México y que le salvó la vida.

“Llegó al hospital con un cuadro de abdomen agudo que requería urgente hospitalización, el dolor es incomparable e insoportable, entonces no hay analgésico que lo matice”, relató el médico.

¿Qué causa las úlceras duodenales?

El estómago normalmente produce ácido para ayudar en la digestión de los alimentos y para matar las bacterias. Sin embargo, este ácido suele ser corrosivo por lo que algunas células en el revestimiento interior del estómago y el duodeno producen una barrera de mucosa natural para protegerse.

Generalmente hay un desequilibrio entre la cantidad de ácido y la mucosa que se produce, cuando hay una gran alteración es cuando se produce una úlcera.

Muchas personas toman medicamento anti-inflamatorio para la artritis, dolores musculares, sin embargo, estos fármacos afectan a la barrera mucosa del duodeno lo que facilita que se forme una úlcera. De acuerdo con la página patient.co.uk 1 de cada 20 úlceras duodenales son causadas por medicamentos antiinflamatorios, como el caso de Soto.

Una úlcera eventualmente es tratada a base de medicamento, no obstante, la cirugía es necesaria solamente cuando una complicación de una úlcera duodenal se desarrolla como hemorragia o perforación.

En este tipo de situaciones lo que se recomienda generalmente es una vagotomía con una piloroplastía, que consiste en hacer un corte quirúrgico del nervio vago para reducir la secreción del ácido en el estómago.

El propósito de cortar el nervio vago es para evitar que éste produzca ácido en exceso. La vagotomía se recurre cuando la producción de ácido en el estómago no puede ser reducida por otros medios.

Además, en este procedimiento los principales troncos se dividen y la cirugía se acompaña de un procedimiento de drenaje como la piroloplastía, en donde la válvula en la parte inferior del estómago se corta, relajando la abertura muscular en el duodeno (primera parte del intestino delgado).

Entre algunas de las recomendaciones para el paciente que ha sido operado de esta complicación se incluye dejar de fumar, disminuir el consumo de alcohol, así como tener cuidado con los medicamentos tóxicos para el estómago como la aspirina y los antiinflamatorios no esteroideos.

Debido a este tipo de cirugía, Gabriel Soto deberá de llevar una dieta especial a base de alimentos blandos, nada de irritantes y por precaución llevará un tratamiento ulceroso y tomará antibiótico de 10 a 15 días más.

Los costos generales para los pacientes con esta clase de problemas cada vez van en aumento. De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, CDC, por sus siglas en inglés informó que en 1989, el año más reciente del que se poseen datos, el costo de padecimientos ulcerosos alcanzó los 6 mil millones de dólares en los Estados Unidos.

El tratamiento más extremo, que incluye la vagotomía cuesta aproximadamente 17.000 dólares y requiere de 307 días de tratamiento.

Uno de los pensamientos que más predominó en la cabeza de Gabriel fue su familia, la cual está formada por su ex pareja Geraldine Bazán y su hija Elisa Marie. “Me di cuenta de la gran mujer que es Geraldine, ella siempre estuvo a mi lado y sé que también gracias a ella estoy vivo...Ella me impulsó a que viniera al hospital y de no ser por ella no sé que hubiera pasado”.

Con información de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades y la Biblioteca Nacional de Medicina.

Más para leer:

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de HolaDoctor a tu correo