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Relacionan respirar smog en el embarazo con problemas conductuales en los niños

Por Kathleen Doheny, Reportero de Healthday -
Relacionan respirar smog en el embarazo con problemas conductuales en los niños

Un estudio halló que los niños eran más propensos a sufrir de ansiedad y depresión a los 6 años si la madre había tenido una exposición más elevada

JUEVES, 22 de marzo (HealthDay News) -- Las mujeres expuestas a niveles más altos de ciertos contaminantes atmosféricos en el embarazo tienen más probabilidades de que sus hijos sufran de ansiedad, depresión y problemas de atención a los 6 y 7 años, sugiere una investigación reciente.

"Este estudio provee nueva evidencia de que la exposición prenatal a la contaminación atmosférica a los niveles hallados en la ciudad de Nueva York puede afectar la conducta infantil de forma adversa", advirtió Frederica Perera, profesora de ciencias de la salud ambiental y directora del Centro Columbia de Salud Pediátrica Ambiental de la Facultad de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia.

Perera lideró el nuevo estudio, que aparece en la edición en línea del 22 de marzo de la revista Environmental Health Perspectives.

Los investigadores observaron contaminantes conocidos como hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP). Éstos son creados al quemar combustibles fósiles y son comunes en los ambientes urbanos. Las emisiones de tráfico son una importante fuente de estos contaminantes.

Se cree que el estudio es el primero en relacionar los problemas de conducta en niños de edad escolar con dos medidas de exposición prenatal a los HAP: las concentraciones atmosféricas y un marcador específico del HAP hallado en las muestras de sangre de las madres y de la sangre del cordón umbilical. Los expertos saben que los HAP, inhalados por la madre durante el embarazo, pueden atravesar la placenta.

El equipo de Perera dio seguimiento a los hijos de 253 mujeres de vecindarios desventajados que dieron a luz entre 1999 y 2006. Ninguna de las madres fumaba.

Los investigadores midieron las concentraciones de HAP en el ambiente de las madres durante 48 horas en el segundo o tercer trimestre. También tomaron muestras de sangre de las madres, y de los cordones umbilicales.

Además, las mujeres respondieron a preguntas sobre la conducta de sus hijos, lo que incluía describir cualquier problema de atención, ansiedad o depresión. Los problemas de atención no calificarían como trastorno por déficit de atención con hiperactividad, anotó Perera.

Los investigadores hallaron una relación entre mayores niveles de exposición a los HAP y problemas de conducta. "Los síntomas de ansiedad y depresión eran 45 por ciento más elevados en el grupo de exposición alta frente a la exposición baja", apuntó Perera. Los problemas de atención eran 28 por ciento más altos en el grupo de mayor exposición a los HAP.

La relación permaneció incluso cuando los investigadores tomaron en cuenta otras fuentes de contaminantes, como el humo de tabaco y la dieta. Sin embargo, aunque el estudio descubrió una asociación entre la exposición prenatal a los HAP y los problemas conductuales en la niñez, no probó una relación causal.

El nivel de problemas podría resultar en una remisión a un médico para evaluación posterior, señaló Perera.

Varios mecanismos podrían explicar la relación, planteó. El estrés oxidativo es uno de ellos. O las sustancias químicas podrían ser "disruptores endocrinos, que son capaces de afectar la señalización normal que ocurre en el desarrollo cerebral temprano".

Perera planifica seguir a los niños hasta los 12 años.

"El estudio en sí no me convence", apuntó el Dr. Victor Klein, obstetra y ginecólogo que se especializa en embarazos de alto riesgo y director de seguridad del paciente y reducción del riesgo del Sistema de Salud North Shore-LIJ en Great Neck, Nueva York. Klein revisó el estudio y dijo que "se necesita más investigación".

Klein señaló que, mientras tanto, es "de sentido común" intentar mantener el ambiente tan libre de contaminantes como sea posible, sobre todo en el embarazo. Sin embargo, eso puede ser más fácil de decir que de hacer. Aconseja a las mujeres hacer ejercicio, vigilar la dieta y obtener una buena atención prenatal.

Otro experto, el Dr. Andrew Adesman, jefe de pediatría del desarrollo y conductual del Centro Médico Pediátrico Steven y Alexandra Cohen de Nueva York, en New Hyde Park, se preguntó si el estudio aplicaría a mujeres embarazadas que vivan fuera de la ciudad de Nueva York. "Por un lado, no creo que a la gente le sorprenda que la contaminación plantee un riesgo potencial", apuntó. "Lo sorprendente es que hayan podido documentarlo y cuantificarlo".

El mensaje más amplio, apuntó Adesman, es la necesidad de limpiar el aire y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

Perera dijo que para reducir la exposición a los contaminantes, las mujeres embarazadas no deben fumar y deben pedir a los demás que no fumen en sus casas y oficinas. Aconsejó utilizar un ventilador cuando se cocina. También evitar los compuestos tóxicos, como los pesticidas. Y además, comer una dieta saludable rica en alimentos antioxidantes como frutas y verduras, aconsejó.

Más información

Para más información sobre cómo mantenerse sana en el embarazo, visite womenshealth.gov, del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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