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Casi el 30 por ciento de las salas de emergencia ya no existen

Por Amanda Gardner, Reportero de Healthday -
Casi el 30 por ciento de las salas de emergencia ya no existen

En las salas restantes, los pacientes pueden prever esperas más largas y aglomeración

MARTES, 17 de mayo (HealthDay News) -- Una investigación reciente revela que las ciudades estadounidenses han perdido casi el 30 por ciento de las salas de emergencia de sus hospitales en los últimos 20 años, mientras que las visitas de los pacientes a dichas salas aumentaron; en más de 35 por ciento.

Y el cierre afecta enormemente a las salas de emergencia de la "red de seguridad", es decir, aquellas que brindan servicios a los pacientes pobres, asegurados con fondos públicos o sin seguro -- las personas sin acceso a las vías tradicionales de la atención médica, según un estudio publicado en la edición del 18 de mayo de la revista Journal of the American Medical Association.

Entre las consecuencias figuran esperas más largas en las salas de emergencia restantes, incluidas aquellas de las comunidades con ingresos más altos, aglomeración y menor acceso a la atención médica, comentaron los expertos.

"Si las personas no disponen de una sala de emergencia en su comunidad, no significa que esta desaparezca. Acuden a otra sala de emergencia, que podría ser en otra comunidad, y eso aumenta la aglomeración, y hay buena literatura que revela que esta afecta los resultados del paciente", explicó la autora del estudio, la Dra. Renee Y. Hsia, profesora auxiliar de medicina de emergencia de University of California, en San Francisco.

"Esto acentúa un problema ya difícil, como es el hecho de que el acceso a la atención primaria se vuelva cada vez más inalcanzable", comentó el Dr. Jeremy Finkelstein, director de servicios de emergencia de Methodist Hospital, en Houston.

Según los investigadores, la causa de la mayoría de los cierres son las fuerzas del mercado, como la competencia y la disminución de los beneficios, comentaron los investigadores, quienes originalmente se habían propuesto estudiar los informes crecientes de la aglomeración en las salas de emergencia.

Las salas de emergencia en EE. UU. deben brindarles tratamiento a todas las personas que acuden a ellas, independientemente de su capacidad de pago. Esto no significa que a los pacientes no se les facture el servicio, pero los hospitales a menudo no están en capacidad de cobrar esas facturas y, por tanto, se quedan sin compensación.

Hsia y los coautores analizaron datos de la American Hospital Association correspondientes al período 1990-2009 sobre los cierres de los departamentos de emergencia en los hospitales estadounidenses.

Correlacionaron esa información con los datos financieros sobre hospitales individuales y una combinación de pacientes (sin seguro, asegurados con fondos públicos y asegurados con fondos privados), seleccionados de los informes de Medicare.

Durante las dos décadas estudiadas, el número de salas de emergencia de los hospitales urbanos cayó de 2,446 a 1,770, una reducción del 27 por ciento. Cerraron más de 1,000 departamentos de emergencia (un promedio de 89 al año), y solo abrieron 374 salas de emergencia nuevas.

De esas salas de emergencia cerradas, el 66 por ciento correspondían a hospitales que también cerraron. En los otros casos, el hospital permaneció abierto.

Lo más probable era que las salas de emergencia que cerraron estuvieran en hospitales que operaban con fines de lucro (en comparación con los hospitales sin fines de lucro o dirigidos por el gobierno), en hospitales que percibían pocas ganancias, aquellos en mercados competitivos, o en hospitales de red de seguridad.

"Algunas de estas instituciones tienen márgenes de atención médica de entre 3 y 5 por ciento en un día bueno, lo que en cualquier otra empresa sería ridículo e irrealizable", comentó Finkelstein.

También fue más probable que cerraran las salas de emergencia de las comunidades más pequeñas y de las áreas con mayores proporciones de grupos minoritarios y personas sin seguro.

La causa principal del cierre pareció ser la falta de reembolso. Esto podría deberse a que el paciente no estaba asegurado o a que el reembolso de Medicaid era insuficiente para cubrir los costos.

El aumento de las visitas a las salas de emergencia se debe en parte a que las personas bajo Medicare o aquellas sin seguro no tienen acceso en ningún otro sitio a atención primaria y atención preventiva básica.

Los autores reconocen que su estudio no exploró todos los factores que podrían haber contribuido al cierre de las salas de emergencia, incluidas la política o la reciente recesión; sin embargo, señalan graves deficiencias en la política vigente en materia de cierres. Los enfoques del mercado a la atención médica no garantizan la distribución equitativa de la atención, comentaron.

Otros estudios han analizado el cierre de salas de emergencia individuales, comentó Hsia, pero pocos han abordado el panorama general -- "la explicación general para más aglomeración y la razón por la cual la experiencia de las personas en el departamento de emergencia es, en su conjunto, terrible."

Más información

Para obtener más información sobre esta especialidad, visite American Academy of Emergency Medicine.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

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