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Cómo evitar un ataque cerebral. Nuevas directrices

Por Consumer Reports -
Cómo evitar un ataque cerebral. Nuevas directrices
CRÉDITO: THINKSTOCK

Cada 40 segundos, alguien sufre de un ataque o derrame cerebral en los Estados Unidos, y más del 77% de estos casos ocurren por primera vez. Aunque la mortalidad debida a un ataque cerebral ha disminuido, el resultado todavía tiene un impacto devastador.

Un ataque cerebral es causado por una repentina pérdida del flujo sanguíneo o una hemorragia en el cerebro en que ambos pueden causar la muerte de las células cerebrales. Actualmente, hay nuevas directrices de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) y la Asociación Americana de Accidentes Cerebrovasculares (American Stroke Association) que ofrecen consejos actualizados para prevenir un primer ataque cerebral.

“Todavía tenemos mucho por andar para poder controlar los factores de riesgo de un ataque cerebral”, afirma el doctor Larry B. Goldstein, M.D., director de la mesa directiva de un grupo de expertos que escribieron las nuevas directrices para la prevención de ataques cerebrales y director del Centro de Accidentes Cerebrovasculares en Durham, N.C. Y agrega: “Más de dos tercios de los adultos tienen sobrepeso o son obesos y no hacen suficiente ejercicio, y solamente el 7% de la gente entre los 40 y 59 años ha alcanzado las metas para los 4 más importantes factores de riesgo cardiovascular: colesterol, presión arterial, glucosa en la sangre en ayuno, y fumar”.

Las nuevas directrices que fueron dadas a conocer en línea en dicembre de 2010, incorporan la investigación y los avances más recientes en la prevención de los ataques cerebrales. Aquí hay 11 estrategias efectivas, incluidas tácticas médicas a seguir y hacer ajustes al estilo de vida.

Cambios médicos

1. Bajar su presión arterial

La hipertensión daña los vasos sanguíneos que entonces se obstruyen o se revientan más fácilmente, aumentando los riesgos de los dos tipos de ataque cerebral: isquémico, causado por obstrucción en una arteria que suministra sangre a una parte del cerebro; y hemorrágico, menos común pero más grave y mortal, que ocurre cuando un vaso sanguíneo se revienta dentro del cerebro. El tratamiento para bajar la presión arterial, incluidos cambios en el estilo de vida y medicación, pueden reducir esos riesgos en un tercio.

Recomendaciones: Asegúrese de que le chequen su presión arterial al menos una vez cada dos años y aún más frecuentemente si es mayor de 50 años. Si el resultado es alto-normal, arriba de 120/80 milímetros de mercurio (mmHg) pero abajo de 140/90 mmHg, el límite de tener hipertensión: trate de bajar su presión arterial adoptando cambios en su estilo de vida que se enumeran abajo.

Las personas con una presión arterial debajo de 120/80 mmHg tienen cerca de la mitad de riesgo de tener un ataque cerebral durante su vida que los que tienen hipertensión. Si usted tiene 140/90 mmHg o más elevado, hable con su médico para ver si debe tomar un fármaco antihipertensivo.

Muchas personas empiezan con diuréticos tiazídicos, que son seguros, efectivos y en presentaciones genéricas de bajo costo. Las personas con ciertos problemas de salud no deberían tomar diuréticos tiazídicos, por lo que necesitarían otro tipo de medicamentos para bajar su hipertensión.

2. Mejore sus niveles de colesterol

El colesterol LDL (malo) es una substancia grasosa en la sangre que va dejando una placa en las paredes de las arterias y las estrecha. Si parte de esta placa se desprende, puede formarse un coágulo que bloquee un vaso sanguíneo del cerebro, lo que causa un ataque cerebral. En un análisis de ensayos clínicos en 2004 que incluía más de 90,000 personas con enfermedad cardíaca u otros factores de riesgo como diabetes o hipertensión, la reducción del colesterol LDL con el uso de estatinas redujo el riesgo de accidente cerebral hasta en 21% y redujo la acumulación de placa en las arterias del cuello que llevan la sangre al cerebro.

Recomendaciones: Los hombres mayores de 35 años deben hacerse un perfil completo de lípidos, con que se mide los niveles de colesterol, LDL (lipoproteina de baja densidad) y HDL (lipoproteina de alta densidad, así como los triglicéridos, una grasa que tapa las arterias. Estas pruebas deben hacerse al menos cada 5 años. Las mujeres mayores de 45 años también deberían de hacérselas, sobre todo si tienen un riesgo alto de enfermedad cardíaca debido a otros factores de riesgo como ser fumadora o tener diabetes. (Para determinar su riesgo, use nuestra calculadora). Las personas más jóvenes de esta edad deberían considerar ser evaluadas también, aunque los beneficios para ellos son menos claros, especialmente en el caso de las mujeres o si usted es saludable y tiene bajo riesgo de enfermedad cardíaca.

Para bajar el colesterol, empiece haciendo ejercicio, controlando su peso y siguiendo una dieta minimizando la grasa saturada y el colesterol. Evita la grasa trans en los alimentos procesados que contienen aceites parcialmente hidrogenados. Si estas medidas son son suficientes, hable con su médico sobre si debería agregar un medicamento con estatinas.

3. Frene su diabetes

Los niveles altos de glucosa en la sangre dañan los vasos sanguíneos con el paso del tiempo. Además, la gente que tiene diabetes está más propensa a tener hipertensión, colesterol alto y exceso de peso. Para resumir, la diabetes aumenta el riesgo de los ataques cerebrales isquémicos de 1.8 veces a 6 veces más. Si bien es cierto que mejorar el control de la glucosa en la sangre reduce las complicaciones de la diabetes relacionadas con los ojos, nervios y riñones; no se ha demostrado que reduzca también el riesgo de ataque cerebral. Pero bajar la hipertensión agresivamente, y usar estatinas cuando se necesite, en las personas con diabetes puede reducir el riesgo. La evidencia ha demostrado que el control estricto de la presión arterial redujo el riesgo de un ataque cerebral por 44%. Y el uso de estatinas ha demostrado que reduce el riesgo de un ataque cerebral por 48% entre los que tienen diabetes 2.

Recomendaciones: Los adultos que tienen alto riesgo de desarrollar diabetes deberían someterse a pruebas del nivel de glucosa en la sangre cada tres a cinco años. Eso incluye a las personas que tienen antecedentes personales de ataque cardíaco, así como aquellos con cualquiera de estos factores coronarios de riesgo: presión arterial sobre 135/80 mmHg; obesidad (con un índice de masa corporal de 30 o mayor) o un nivel de LDL arriba de 130 mg/dL. Los adultos que no tienen esos riesgos deberían de todos modos considerar hacerse pruebas, aunque los beneficios sean más inciertos para ellos.

Si usted tiene diabetes, mantenga su presión arterial por debajo de 130/80 mmHg con cambios en el estilo de vida y medicación en caso necesario. Un inhibidor ACE o un bloqueador de receptores de angiotensina (ARB) es útil ya que esos fármacos antihipertensivos frenan el avance de la enfermedad renal en las personas con diabetes. Además, trate de bajar el colesterol LDL a menos de 100 mg/dL. Se recomienda el uso de una estatina, especialmente si tiene factores de riesgo adicionales.

4. Considere tomar aspirina de baja dosis

La aspirina lo protege de un ataque al corazón y de un accidente cerebral previniendo los coágulos de sangre que bloquean las arterias. Pero no es recomendable para todos, principalmente, porque puede causar peligroso sangrado gastrointestinal. Sin embargo, la investigación parece señalar que solamente el 20% de las mujeres y el 14% de los hombres que deberían estar tomando aspirina lo hacen.

Recomendaciones: Las personas de cualquier edad que tienen un riesgo muy alto de ataque cerebral deberían casi siempre tomar aspirina para proteger su corazón. Eso incluye a quienes ya tuvieron un ataque cerebral o un mini-accidente cerebrovascular y los que tienen enfermedad cardíaca o diabetes.

La aspirina también puede ayudar a prevenir un primer ataque cerebral en mujeres entre 55 y 79 años sin esos antecededentes: si tienen un riesgo más elevado de tener un accidente cerebrovascular por factores tales como hipertensión y niveles altos de colesterol y si son fumadoras. (Con frecuencia, los hombres también son buenos candidatos para tomar aspirina de baja dosis, basándose en los mismos factores, pero para prevenir ataques al corazón y no ataques cerebrales). Para ayudar a determinar su propio riesgo, hable con su doctor y use nuestra calculadora de riesgo para ataque cardíaco y accidente cerebral.

Independientemente del sexo, la terapia debería limitarse a aquellos que no tienen un riesgo elevado de sangrado gastrointestinal. Para los hombres y mujeres mayores de 80 años, todavía no existe suficiente evidencia para saber con seguridad si la aspirina ayuda o no, por lo que debe consultar con su médico y ver si es indicado en su caso. Vea nuestros otros consejos sobre tomar aspirina de baja dosis.

5. Haga que le chequen su pulso

La fibrilación atrial, una afección del ritmo cardíaco, puede propiciar coágulos de sangre que pueden viajar al cerebro, amplificando el riesgo de un ataque isquémico. El anticoagulante warfarina (Coumadin y genérico) reduce el riesgo hasta 64% y con todo, probablemente no se receta suficiente. Las personas mayores con frecuencia se benefician notablemente con este medicamento, según las directrices para prevenir un ataque cerebral. Un nuevo anticoagulante, dabigatran (Pradaxa), en dosis de 150 mg tomado dos veces al día fue asociado a un menor número de ataques cerebrales que la warfarina, pero tuvo un riesgo equivalente de sangrado grave y una tasa más alta de sangrado gastrointestinal y de ataques al corazón, según un estudio clínico publicado en 2009 y apoyado por una compañía farmacéutica. No se conoce la seguridad de este medicamento a largo plazo. Cuesta alrededor de $230 al mes comparado con hasta $70 al mes de Coumadin o el genérico más económico además del costo de las pruebas regulares para monitorear los efectos del medicamento.

Recomendaciones: Su médico debe checar su pulso, para ver si tiene ritmo irregular, cada consulta y continuar con un electrocardiograma u otro monitoreo cardíaco de ser necesario. Las personas mayores de 65 años tienen un riesgo más elevado de fibrilación atrial y deben recibir cuidadosos chequeos. La gente con fibrilación atrial y bajo riesgo de un ataque cerebral debería consultar con su médico sobre tomar aspirina, y aquellos con riesgo moderado deberían considerar los riesgos y beneficios de la warfarina vs. la aspirina. Los que tienen fibrilación atrial además de múltiples factores de riesgo por lo general requieren de warfarina; el fármaco dabigatran podría por ahora ser una alternativa razonable.

6. Cirugía de cuello: piénselo otra vez

Si una de las dos arterias carótidas, situadas a cada lado del cuello, se obstruyen o bloquean, el resultado puede ser un ataque cerebral. Las personas con estrechamiento severo de las carótidas que ya les ha causado un accidente cerebrovascular o un ataque isquémico transitorio (TIA), un episodio similar a un ataque cerebral que no causa daño permanente, tienen mayor riesgo de tener un segundo ataque cerebral y una cirugía para retirar el bloqueo reduce significativamente ese riesgo. Pero aquellos con una arteria carótida estrecha que no ha detonado síntomas tienen un riesgo mucho menor, y el beneficio de una cirugía es leve.

“Con los avances en los tratamientos médicos, incluidos los cambios al estilo de vida y la medicación, el riesgo de ataque cerebral en estos pacientes se ha reducido a .5% o 1% al año o aún menos”, indicó Goldstein. “Si agrega la cirugía, tal vez reduzca más un número ya muy bajo. Eso tiene que ser sopesado con los riesgos que implica el procedimiento quirúrgico”. Los riesgos incluyen ataques cerebrales o la muerte a una tasa de 3% y más elevada.

Recomendaciones: No se recomienda hacer Exámenes para encontrar bloqueos en arterias del cuello para personas sin factores de riesgo de ataque cerebral porque esto tiende a generar muchos resultados positivos falsos. Además esto puede llevar a hacer más pruebas con angiografía, que implica un riesgo menor de detonar un ataque cerebral o llevar a procedimientos quirúrgicos innecesarios. A usted lo deben examinar y tratar para otros factores de riesgo de ataque cerebral. Podría considerarse la cirugía para ciertas personas que no presentan síntomas y tienen estrechamiento o estenosis de las carótidas dependiendo de su expectancia de vida y otros problemas de salud en general. Para aquellos que no pueden ser intervenidos quirúrgicamente, los doctores pueden insertar un pequeño globo para quitar el bloqueo y un stent para mantener la arteria abierta.

Cambios en el estilo de vida

La gente que adopta un estilo de vida saludable podría bajar su riesgo de tener un primer accidente cerebral en 80%, que es un impacto que ningún medicamento puede igualar. He aquí lo que usted necesita hacer:

7. Siga una dieta saludable para el cerebro

Lo que comemos afecta el riesgo de tener un ataque cerebral. En un estudio clínico que evaluaba el consumo de frutas y verduras, cada ración diaria adicional redujo el riesgo de padecer un ataque cerebral en 6%. Otros estudios han encontrado una relación entre una dieta alta en potasio con un más bajo riesgo de ataque cerebral, mientras que una dieta alta en sodio está ligada a un mayor riesgo. La dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) es un enfoque de alimentación saludable para controlar la presión arterial y enfatiza consumir frutas y verduras ricas en potasio, lácteos bajos en grasa y limitar el sodio y la grasa saturada. En un estudio de 24 años entre 88,000 mujeres de edad madura, las que siguieron la dieta estrictamente bajaron su riesgo de tener un ataque cerebral en 18% comparado a las que no siguieron la dieta.

Recomendaciones: Aunque sea difícil, trate de no consumir más de 1,500 miligramos de sodio (equivalente a dos tercios de una cucharadita de sal de mesa) al día, el máximo recomendado por la AHA. La investigación sugiere que la mayoría de los estadounidenses se exceden por mucho de esta cantidad. Además, la mayoría de la gente necesita consumir más potasio substituyendo frutas, verduras y jugos naturales en vez de alimentos procesados y refrescos bajos en potasio. Se recomienda también seguir una dieta estilo DASH. Vea la dieta DASH o llame al Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre al 301-592-8573.

8. Muévase

Por lo general, los adultos físicamente activos tienen entre 25% y 30% menos riesgo de tener ataques cerebrales o de morir que las personas menos activas. La actividad física reduce la hipertensión, controla la diabetes y el peso, mejora los niveles de colesterol, y ayuda a prevenir coágulos dañinos.

Recomendaciones: Haga al menos 30 minutos de ejercicio aeróbico de moderada intensidad, como caminar a paso rápido o andar en bicicleta, 5 días a la semana o diariamente de preferencia. Añada levantar pesas o ejercicios de fortaleza dos días a la semana para tener beneficios adicionales. Consulte a su médico primero si tiene un problema de salud crónico, dolor en el pecho, o si es de edad madura o mayor y ha seguido una vida sedentaria.

9. Afine la cintura

El exceso de grasa, especialmente alrededor del abdomen, sube la presión arterial, los niveles de colesterol LDL (malo), y el riesgo de la diabetes tipo 2. En un análisis de estudios clínicos en 2009 de 900,000 adultos, cada cinco puntos adicionales en el índice de masa corporal (BMI, por sus siglas en inglés) fue asociado con un incremento de 40% de riesgo de muerte por ataque cerebral entre la gente que tenía sobrepeso (un BMI de 25 a 29.9) o que padecía de obesidad (un BMI de 30 o más). En un análisis de 25 ensayos clínicos se encontró que perder solamente 11 libras de peso reducía significativamente el factor de riesgo predominante para tener un ataque cerebral: la hipertensión.

Recomendaciones: Para determinar su BMI, multiplique su peso en libras por 703, luego divida por su altura en pulgadas, al cuadrado. O use la calculadora en línea. Si su BMI es 25 o mayor o si su cintura mide más de 40 pulgadas (para hombres) o 35 pulgadas (para mujeres), comprométase a hacer ejercicio de forma regular y a una dieta como el plan de DASH.

10. Beba con moderación o nada

Beber en exceso, que está asociado con elevar el riesgo de un ataque cerebral en 64%, aumenta la hipertensión, promueve la formación de coágulos sanguíneos e incrementa el riesgo de fibrilación atrial. Hay datos recientes que indican que el riesgo de un ataque cerebral aumenta muchísimo justo después de una borrachera, típicamente definido como 5 o más bebidas consumidas en dos horas para los hombres y 4 o más para mujeres. En cambio, beber con moderación parece reducir el riesgo de un accidente cerebrovascular.

Recomendaciones: Limite el consumo de alcohol a no más de dos bebidas al día si es hombre y una si es mujer. Si no bebe, no hay necesidad de empezar a hacerlo sólo para protegerse de un ataque cerebral.

11. Deje de fumar

Fumar cigarrillos hace que suba la presión arterial, disminuye la tolerancia al ejercicio, promueve la formación de placa en las arterias, y hace que la sangre se coagule con más facilidad. Aumenta al doble el riesgo de accidentes isquémicos y triplica la probabilidad de un tipo de accidente cerebrovascular hemorrágico. Hay estudios que muestran que el humo de segunda mano también sube el riesgo de tener un ataque cerebral. Cuando un fumador deja de hacerlo, su riesgo de tener un ataque cerebral se reduce a la mitad en el primer año y baja al mismo riesgo del de un no fumador después de 5 años.

Recomendaciones: Si fuma, hable con su doctor sobre dejar de hacerlo. Hay opciones que incluyen consejería, reemplazo de nicotina y otros medicamentos.

F.A.S.T. : Síntomas de ataque cerebral

Llame de inmediato al 911, que puede resultar en un tratamiento más rápido que manejar con alguien a la sala de emergencias, si cualquiera de estos síntomas de ataque cerebral se presentan de repente:

FACE/CARA: Pida a la persona que sonría. ¿Se le ve caída o flácida una parte de la cara?

ARMS/BRAZOS: Pídale que levante los dos brazos. ¿Se le cae uno y no lo puede mantener en alto?

SPEECH/HABLA: Pídale a la persona que repita una frase sencilla. ¿Arrastra las palabras o habla raro?

TIME/TIEMPO: Si observa cualquiera de estas señales, llame al 922 inmediatamente

 

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