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Padres opinan sobre riesgo de deportes juveniles

Por Lisa Esposito, Reportero de Healthday -

Afirman que debe haber entrenadores atléticos certificados en la línea de banda

JUEVES, 29 de diciembre (HealthDay News) -- El 22 de agosto de 2008, el estudiante de segundo curso Matt Gfeller, de 15 años, jugó en su primer juego de fútbol americano con el equipo de los mejores estudiantes de la Escuela Secundaria R.J. Reynolds en Winston-Salem, Carolina del Norte.

"Todos estábamos ahí", recuerda su madre, Lisa Gfeller. "Por una parte es como un privilegio".

Recuerda el golpe que provocó la conmoción cerebral: "El otro chico era más grande, pero Matthew no era pequeño. No llevaba el balón, y el otro chico tampoco. Fue un bloqueo ilegal. Un tremendo golpe, casco con casco. Sé que el chico no quería hacerle daño", añadió.

"Matt sufrió una lesión cerebral masiva, y nunca se despertó", señaló su madre. Murió dos días después, el 24 de agosto.

Recuerda que esa noche, el campo se convirtió en un "caos". Hubo un retraso en llevar a Matt al hospital, provocado en parte por la necesidad de llamar una segunda ambulancia de atención crítica.

Kevin Guskiewicz es un entrenador atlético certificado y profesor de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Guskiewicz es experto en lesiones cerebrales traumáticas, y él y los Gfeller se conocieron poco después de la muerte de Matt.

"No sabemos si ingresar a Matt en un centro médico 15 o 20 minutos antes le habría salvado la vida, pero deseamos asegurarnos de que la próxima vez que ocurra algo así, exista la planificación adecuada para llevar al niño a un centro médico a tiempo", señaló Guskiewicz.

A principios de este mes, expertos médicos y padres preocupados acudieron a Capitol Hill para una cumbre sobre los atletas jóvenes que sufren lesiones críticas en el campo de juego. Entre ellos se hallaban padres en luto como Lisa Gfeller, que han convertido tragedias personales en esfuerzos de defensoría para evitar que otros se enfrenten a pérdidas similares.

En la cumbre, presentada por la Alianza de Seguridad en los Deporte Juveniles (Youth Sports Safety Alliance), miembros de la Asociación Nacional de Entrenadores Atléticos (National Athletic Trainers' Association, NATA), hicieron un llamado por una mejor prevención, reconocimiento y tratamiento de las emergencias en los eventos y prácticas deportivas, describieron la gestión adecuada para afecciones específicas, y advirtieron sobre los riesgos de una mala gestión.

Las lesiones deportivas catastróficas acabaron con la vida de 50 atletas jóvenes en 2010, según NATA, y cada año las lesiones deportivas envían a 30,000 atletas de secundaria al hospital. Actualmente, apenas 42 por ciento de las secundarias tienen acceso a un entrenador en atletismo.

La NATA y los padres afirman que los entrenadores atléticos certificados deben estar presentes en todos los eventos deportivos de la escuela secundaria, para responder a las emergencias tanto tratando al niño como fungiendo de persona responsable en la escena.

Señalan que toda secundaria debe contar con un plan de acción ante emergencias que cubra una variedad de escenarios médicos como la conmoción cerebral, el paro cardiaco, la insolación, los ataques de asma y el problema sanguíneo provocado por la extenuación en los atletas que tienen el rasgo de la célula falciforme.

En junio, Carolina del Norte aprobó la Ley de la conmoción cerebral Gfeller-Waller, nombrada por Matt y otro hombre joven que falleció. Un requerimiento es que todas las escuelas secundarias e intermedias tengan un plan de acción para emergencias, apuntó Guskiewicz. Señaló que, actualmente, 31 estados cuentan con leyes como esta.

En 2010, el Centro para la Investigación de la Lesión Cerebral Traumática Relacionada con el Deporte Matthew Gfeller abrió sus puertas en el campus de Chapel Hill de la Universidad de Carolina del Norte. Guskiewicz es el codirector.

La Matthew Gfeller Foundation, de la cual Lisa Gfeller es vicepresidenta y tesorera, participa en muchas iniciativas, que incluyen un evento en la Universidad de Wake Forest en que jugadores y entrenadores de la Liga Nacional de Fútbol demuestran cómo bloquear y placar con seguridad.

En la cumbre de Washington, D.C., Gfeller conoció a Beth Mallon, cofundadora de Advocates for Injured Athletes (AIA), con sede en San Diego. Su hijo sufrió un golpe en un juego de lacrosse en mayo de 2009 en la Escuela Secundaria Cristiana Santa Fe.

"Vi a otros jugadores arrodillarse, y me di cuenta de que era mi hijo, Tommy", recordó Mallon. "Es un chico realmente fuerte, pero tras un par de minutos, estaba claro que no iba a levantarse".

En un video de la AIA, el entrenador de Tommy dijo luego que parecía un "golpe suave", y su madre concurrió. "Fue un accidente extraño", comentó Mallon.

Sin darse cuenta en ese momento, Tommy había sufrido un desgarro de la arteria vertebral, un importante vaso sanguíneo de la nuca, y se estaba formando un coágulo, que podría haber llevado a un accidente cerebrovascular. El disco superior del cuello estaba fracturado, lo que lo ponía en riesgo de muerte o parálisis si un fragmento cortaba su médula espinal.

"La entrenadora estaba de rodillas, evaluándolo", dijo Mallon. "Tom deseaba ponerse de pie, no le gustaba retrasar el juego, y ella lo instaba a no moverse".

Riki Kirchhoff, la entrenadora atlética certificada, detectó una señal sutil de daño en el nervio espinal. Ella, el entrenador del equipo y un amigo que era médico de familia que estaba en el juego colaboraron rápidamente.

"Los tres tomaron la decisión de llamar al 911", comentó Mallon. "Tomaron la decisión correcta, tuvimos muchísima suerte".

Tommy tuvo una recuperación larga y compleja, que incluyó terapia para destruir coágulos en cuidados intensivos, y que inmovilizaran su cabeza y cuello mediante un halo.

"Tiene suerte de estar vivo y caminar", aseguró su madre. Desde entonces, Tommy Mallon ha hablado sobre las lesiones deportivas en muchas secundarias, y también habló con los legisladores en Capitol Hill.

"Le diría dos cosas a los padres", dijo Gfeller. "No permitiría a mis hijos jugar sin un entrenador atlético certificado. Y conozca el plan de acción en emergencias de la escuela de su hijo. Fui realmente ingenua. Ahora, tendría muchas preguntas más".

"Sé que para los padres que han perdido un hijo es muy difícil", aseguró Mallon. "Por eso hacemos esto, porque nos han dado una segunda oportunidad".

Más información

Para más información sobre las lesiones deportivas, visite los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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