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El riesgo de recibir golpes en el deporte

Por Lisa Esposito, Reportero de Healthday -
Crédito: HD

Un estudio de caso resalta los peligros del 'síndrome del segundo impacto'

MIÉRCOLES, 2 de enero (HealthDay News) -- Tras recibir un fuerte golpe en la cabeza durante un partido de fútbol, un estudiante de secundaria de Indiana sufrió graves dolores de cabeza en los tres días siguientes. Tras hacerse una TC de la cabeza que resultó normal, su médico le dijo que esperara a sentirse mejor para volver a jugar.

Pero el chico volvió a jugar, y sufrió una devastadora lesión cerebral conocida como síndrome del segundo impacto.

Después de más de seis años, Cody Lehe, que ahora tiene 23 años de edad, está mayormente confinado a una silla de ruedas y batalla contra una capacidad mental disminuida. Pero tiene suerte de estar vivo. El síndrome del segundo impacto resulta letal en alrededor del 85 por ciento de los casos.

"Es un síndrome peculiar de lesión cerebral que aparece en los deportistas de secundaria y más jóvenes cuando sufren una conmoción leve y luego sufren un segundo impacto en la cabeza antes de que se les curen los síntomas del primer impacto. Esto lleva a una masiva inflamación cerebral casi de inmediato", advirtió el Dr. Michael Turner, neurocirujano de la sección de Cerebro y Columna Vertebral Goodman Campbell de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, y coautor de un nuevo informe sobre el caso de Cody, que aparece en la edición del 1 de enero de la revista Journal of Neurosurgery: Pediatrics.

El estudio de caso ilustra por qué prevenir un segundo impacto y dar al cerebro joven la oportunidad de descansar y recuperarse es tan importante, señaló otro experto.

"El síndrome del segundo impacto es un fenómeno muy raro. Se estima que ocurre unas cinco veces al año en el país", comentó Kenneth Podell, neuropsicólogo y codirector del Centro Metodista de Conmoción Cerebral en Houston.

"Lo que hace que este [estudio] sea único es que son los primeros que realizaron una TC tras el primer golpe. Lo que pudieron mostrar es que la primera TC se consideró normal", apuntó Podell, quien también es asesor de equipo de los Houston Texans, de la NFL. "Tras la primera conmoción, no había evidencia de ninguna lesión significativa. Y tras la segunda es cuando encontraron todos los problemas".

Durante el juego del viernes por la noche, Cody le dijo a un compañero de equipo que el primer golpe era el más fuerte que jamás había recibido, que le dolía la cabeza y que se sentía mareado. Pero minimizó los síntomas ante sus padres y entrenadores.

"Creo que les dijo lo que nos dijo a nosotros", contó su madre, Becky. "En esos días, no se consideraba que alguien tenía una conmoción si no vomitaba, deseaba irse a dormir, tenía la vista borrosa o todo ese tipo de cosas. No tenía ninguno de esos síntomas; aparte del dolor de cabeza todo estaba bien. Les dijo que simplemente tenía que ir a casa a descansar y que estaría bien".

Sin embargo, los dolores de cabeza intermitentes eran tan fuertes que al final pidió que lo llevaran al médico.

"El médico sí le dijo que el escáner estaba bien, pero que probablemente no debería jugar con un dolor de cabeza como ese", recuerda Becky. "Era la semana de los primeros regionales, y ganamos la primera serie. [Cody] era el capitán, y dijo que no se sentaría en el banquillo. Que había tenido dolores de cabeza así antes. Que si el escáner decía que estaba bien, iba a jugar".

La segunda lesión ocurrió en el entrenamiento de un martes por la tarde.

"El segundo golpe fue muy, pero que muy leve. Ni siquiera queríamos llamarle 'golpe' porque en realidad era entrenamiento un ligero, y ni siquiera tenían todos los protectores puestos", apuntó Becky. "Fue más bien un roce de hombros, y cayó al suelo".

Turner contó que "tras el segundo impacto, dijo que se sentía realmente mal, salió al lateral y comentó que no podía sentir las piernas... y se desplomó. Se trata de un comentario increíblemente común en la mayoría de informes de caso de esta naturaleza".

Durante la hospitalización de Cody, sufrió complicaciones que incluyeron insuficiencia renal, sepsia y neumonía. Tardó 98 días en volver a casa.

Actualmente, Cody tiene un gran sentido del humor, pero en otras áreas tiene muchos problemas, señaló Becky. "Su memoria es terrible. La memoria a largo plazo está bien (si había conocido a alguien antes, le recuerda), pero la de corto plazo es muy mala, y es realmente difícil usar información cuando no se puede recordar qué se hizo hace 10 o 15 minutos".

Cody ha logrado estar en una cinta hasta seis minutos, puede ponerse de pie y caminar, pero necesita a alguien a su lado porque su equilibrio es malo.

Turner dijo que de este caso, otros padres "pueden aprender que las conmociones son algo serio... no están fingiendo estar enfermos. Por eso hay pruebas de impacto... y todas esas cosas para mantener a los deportistas fuera del campo, por el miedo a que esto ocurra".

En julio de 2012, en Indiana entró en vigencia una ley que obliga a que los atletas de secundaria que se sospecha que sufren de una conmoción o una lesión en la cabeza dejen de jugar y que no vuelvan hasta haber sido evaluados por un proveedor de atención de salud y recibir una autorización por escrito.

Más información

Para más información sobre las conmociones en los deportes, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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