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Cuidados personales en caso de úlceras venosas

Por A.D.A.M. -

Descripción

Las úlceras venosas (llagas abiertas) pueden ocurrir cuando las venas en las piernas no impulsan la sangre de nuevo hasta el corazón tan bien como deberían hacerlo. La sangre se represa en las venas, acumulando presión. Sin tratamiento, el aumento de la presión y el exceso de líquido pueden causar la formación de una llaga abierta.

La mayoría de las úlceras venosas se producen en la pierna, por encima del tobillo. Este tipo de herida puede ser lenta para sanar.

Nombres alternativos

Cuidados personales para úlceras venosas en las piernas; Cuidados personales para úlceras por insuficiencia venosa; Cuidados personales para úlceras en las piernas por estasis; Cuidados personales para úlceras venosas y venas varicosas

Causas

Las venas en las piernas tienen válvulas unidireccionales que mantienen la sangre circulando hacia el corazón. Cuando estas válvulas se debilitan, la sangre puede devolverse y represarse en las piernas. Esto se llama insuficiencia venosa. El exceso de líquido provoca que la presión de la sangre se acumule en las piernas. El aumento de la presión y la acumulación de líquido impiden que los nutrientes y el oxígeno lleguen a los tejidos. La falta de nutrientes provoca la muerte celular, dañando el tejido, y se puede formar una herida.

Signos y síntomas

La dermatitis por estasis es una señal temprana de insuficiencia venosa. Cuando la sangre se represa en las venas de la parte inferior de la pierna, el líquido y las células sanguíneas se escapan hacia la piel y otros tejidos. Esto puede causar piel delgada con picazón y conducir a cambios en la piel.

Los síntomas iniciales abarcan:

  • Hinchazón, pesadez y calambres en las piernas.
  • Piel endurecida y de color rojo oscuro, morado, marrón (esta es una señal de que la sangre se está represando).
  • Picazón y hormigueo.

Los signos y síntomas de las úlceras venosas abarcan:

  • Úlcera superficial con una base roja, a veces cubierta por tejido amarillo.
  • Bordes formados irregularmente.
  • La piel circundante puede estar brillante, tensa, tibia o caliente y descolorida.
  • Dolor de pierna.
  • Si la úlcera resulta infectada, puede tener un mal olor y puede drenar pus de la herida.

¿Quién está en riesgo?

Los factores de riesgo para las úlceras venosas abarcan:

  • Venas varicosas
  • Antecedentes de coágulos sanguíneos en las piernas (trombosis venosa profunda)
  • Hinchazón en las piernas
  • Edad
  • Ser mujer (relacionado con los niveles de la hormona progesterona)
  • Ser alto
  • Antecedentes familiares de insuficiencia venosa
  • Obesidad
  • Embarazo
  • Tabaquismo
  • Sentarse o pararse por períodos prolongados (generalmente por el trabajo)
  • Fracturas de huesos largos u otras lesiones graves, como quemaduras o daño muscular

Cuidado de la herida

El médico le mostrará cómo cuidar de su herida. Hay diferentes tipos de vendajes que puede utilizar, como gasa, gel, espuma o película. Pregunte cuál es el mejor para usted.

  • Siempre mantenga la herida limpia y vendada para prevenir la infección.
  • El médico le dirá cada cuánto necesita cambiar el vendaje.
  • Antes de colocar un vendaje, limpie bien la herida. Pregúntele al médico qué producto de limpieza puede usar.
  • Proteja la piel alrededor de la herida manteniéndola limpia y humectada.
  • Usted usará una media de compresión o vendajes sobre el apósito. El médico le puede enseñar cómo colocar los vendajes.

Para ayudar a tratar una úlcera venosa, necesita mejorar la circulación a las piernas.

  • Use medias de compresión o vendajes todos los días. Ellos ayudan a evitar que la sangre se represe, reducen la hinchazón, ayudan con la cicatrización y reducen el dolor.
  • Ponga sus pies por encima del nivel del corazón tan a menudo como sea posible. Por ejemplo, puede acostarse con los pies apuntalados sobre almohadas.
  • Camine o haga ejercicio todos los días. Estar activo le ayuda a mejorar la circulación.
  • Tome medicamentos según lo indicado para ayudar con la cicatrización.

Si las úlceras no sanan bien, el médico puede recomendar ciertos procedimientos o cirugía para mejorar la circulación a través de las venas.

Prevención

Si usted está en riesgo de úlceras venosas, tome estas medidas para ayudar a prevenir problemas.

  • Eleve los pies por encima del nivel del corazón tan a menudo como sea posible.
  • Use medias de compresión todos los días.
  • Evite sentarse o estar de pie durante largos períodos de tiempo.
  • Revise sus pies y piernas todos los días: la parte superior y por debajo, los tobillos y los talones. Busque grietas y cambios en el color de la piel.

Ciertos cambios de estilo de vida pueden ayudar a prevenir las úlceras venosas. Si usted tiene una herida, tome estas medidas para ayudar a mejorar la circulación y ayuda a sanar.

  • Deje de fumar. El tabaquismo es malo para los vasos sanguíneos.
  • Si tiene diabetes, mantenga los niveles de azúcar en la sangre bajo estricto control. Esto le ayudará a sanar más rápido.
  • Haga ejercicio lo más que pueda. Permanecer activo ayuda con la circulación.
  • Consuma una dieta saludable y duerma mucho por la noche. Mantenerse saludable ayudará a sanar las heridas.
  • Baje de peso si tiene sobrepeso.
  • Controle la presión arterial y los niveles de cholesterol.

Cuándo llamar al médico

Llame al médico si tiene cualquier signo de infección, como:

  • Enrojecimiento, aumento del calor o hinchazón alrededor de la herida
  • Drenaje adicional
  • Pus
  • Olor
  • Fiebre o escalofríos
  • Aumento del dolor

Referencias

Association for the Advancement of Wound Care Venous Ulcer Guideline. Malvern, PA: Association for the Advancement of Wound Care; 2010 Dec. 7 p.

Collins L, Samina S. Diagnosis and Treatment of Venous Ulcers. Am Fam Physician. 2010;81(8):989-996.

Guideline for management of wounds in patients with lower-extremity venous disease. Mount Laurel, NJ: Wound, Ostomy, and Continence Nurses Society (WOCN); 2011 Jun 1. 58 p. (WOCN clinical practice guideline series; no. 4).

Hafner A, Sprecher E. Ulcers. In: Bolognia JL, Jorizzo JL, Schaffer JV, et al, eds. Dermatology. 3rd ed. Philadelphia, PA: Mosby Elsevier; 2012:chap 105.