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Escucha la sangre fluir por sus venas por raro mal

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Escucha la sangre fluir por sus venas por raro mal

Rachel Pyne literalmente escuchaba los sonidos internos de su cuerpo, un raro trastorno hacía que sus propios pasos retumbaran en su cabeza, podía escuchar el golpeteo de los latidos de su corazón, los movimientos de sus ojos, la digestión de su comida e incluso la sangre fluir por sus venas. Además había perdido el equilibrio y sufría de mareos y náuseas. 

Rachel originaria de Indiana, Estados Unidos comenzó a oír los sonidos internos de su cuerpo en marzo del 2014, los escuchaba a un volumen tan fuerte que resultaban inaguantables y no pasó mucho tiempo antes de que sus síntomas afectaran su calidad de vida. A sus 27 años padecía de un raro trastorno conocido como síndrome de dehiscencia de canal semicircular superior.

Pyne fue examinada por al menos nueve médicos y especialistas de todo el país, la mayoría de los cuales atribuyeron sus síntomas a migrañas. Pasaron varios meses en búsqueda de respuestas hasta que encontró un grupo de apoyo online lanzado por un antiguo paciente del Dr. Quinton Gopen, un cirujano del oído en el departamento de cirugía de la cabeza y cuello en el Centro Médico Ronald Reagan de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), y un neurocirujano colega suyo, el Dr. Isaac Yang que trataban casos como el suyo.

"El Dr. Gopen me diagnosticó a los 15 minutos y dijo: absolutamente podemos hacer la cirugía. Yo estaba llorando porque había pasado por muchas cosas", narró Pyne en información difundida por la UCLA.

El síndrome de dehiscencia de canal semicircular superior "básicamente, es un agujero que se desarrolla entre el oído interno y el cerebro", precisó el Dr. Gopen. "Esa región del oído interno ha sellado compartimentos con pequeñas cámaras de fluido, y de vez en cuando un agujero se desarrollará en el hueso y permitir que estos problemas que surjan", añadió.

"Los pacientes se sienten aliviados al saber que esta situación se ha convertido en rutina para nosotros", dijo por su parte el neurocirujano Isaac Yang. "Vemos muchos de estos casos, no sólo les creemos cuando dicen que pueden oír cuando sus ojos o los músculos del cuello se mueven, también podemos ayudarlos", estableció.

Tras 4 años y más de 60 cirugías juntos, Gopen y Yang han desarrollado una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que cierra el agujero en el oído interno, haciendo que el paciente recupere el equilibrio y la audición normales. Así se hizo con Rachel Pyne, quien ya se ha recuperado y regresado a la vida normal que tenía antes de la aparición del síndrome.

"Tradicionalmente se necesitaría hacer un gran craneotomía ", dijo Yang. "Un tipo de cirugía que requiere un agujero considerable en el cráneo, lo que deja una cicatriz más grande y requiere mucho tiempo de recuperación. Lo que estamos haciendo ahora es una operación en la que el agujero es del tamaño de una moneda de diez centavos", comentó y añadió que “eso permite que los pacientes puedan volver al trabajo y a su vida mucho antes”. El tiempo de recuperación es de tres semanas en lugar de seis.

Antes de que comience la operación, los cirujanos utilizan una tomografía computarizada y la sonda del estado de la técnica para mapear el cerebro y determinar con precisión dónde entrar en el cráneo. Todo el procedimiento dura aproximadamente 90 minutos y los resultados suelen ser instantáneos.

"Tan pronto como me desperté de la cirugía yo estaba como, 'Oh, Dios mío, se ha ido!'", enfatizó Payne.

De acuerdo con la UCLA, el síndrome es causado por la comunicación de las estructuras dentro del oído interno. Las personas sanas tienen 2 agujeros en el hueso de la cápsula ótica, pero los que tienen dehiscencia de canal semicircular superior han desarrollado un tercer agujero. El adelgazamiento o ausencia del hueso situado en el canal semicircular es lo que desencadena el vértigo, la pérdida de equilibrio y los síntomas auditivos.

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