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Una investigación cuestiona el vínculo entre la violencia en los medios de comunicación y la conducta violenta

Por Randy Dotinga, Reportero de Healthday -
Una investigación cuestiona el vínculo entre la violencia en los medios de comunicación y la conducta violenta

Un estudio comparó las tasas de homicidios con el nivel de violencia en las películas y los videojuegos a lo largo del tiempo

MIÉRCOLES, 5 de noviembre de 2014 (HealthDay News) -- Una nueva investigación complica aún más el debate en curso sobre los efectos de la violencia de los medios de comunicación, al sugerir que las películas y los videojuegos quizá no merezcan ser culpados por el crimen en la vida real.

Las tasas de homicidios en realidad se redujeron en las dos últimas décadas, a medida que aumentaba la violencia en las películas, encontró la investigación.

Los hallazgos no son definitivos, y no prueban causalidad. Pero Christopher Ferguson, autor del estudio y presidente del departamento de psicología de la Universidad de Stetson en Florida, apuntó que sugieren que el debate sobre la violencia en las pantallas quizá sea exagerado.

"La idea de que los medios de comunicación tienen un efecto potente sobre nosotros, o que conforman nuestra sociedad, probablemente es insostenible", comentó. "Por supuesto, esto no significa que los medios no tengan ningún efecto en lo absoluto, solo que debemos intentar sacar la investigación sobre los medios de esas guerras culturales si deseamos realizar algún avance".

Ferguson es un crítico de los investigadores que han intentado vincular la violencia en las películas, la televisión y los videojuegos con las tasas de crimen en Estados Unidos. El año pasado, fue uno de los más de 200 expertos que firmaron una declaración en que se quejaban de la dependencia de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association) en "evidencias inconsistentes o flojas" para hacer una conexión entre la violencia ficticia y la violencia en la vida real.

En uno de sus dos estudios nuevos, Ferguson examina el nivel de violencia en 90 películas entre 1920 y 2005. Con unas pocas excepciones, son las cinco películas más taquilleras de EE. UU. de cada cinco años: 1920, 1925, 1930, y así por el estilo.

No está claro qué tan populares eran las películas entre los niños. Se cree que los niños son particularmente impresionables cuando ven violencia en la pantalla. "Me interesaba examinar las películas con la mayor penetración en la sociedad", dijo Ferguson, "y las películas más taquilleras parecían la forma más defendible de hacerlo sin ver todas las películas jamás realizadas".

Resultó que el nivel de violencia en las películas en esta pequeña muestra de películas era más alto en los años 20, antes de que Hollywood se hiciera más estricto con las películas explícitas, en los 60 y desde los 80 hasta ahora.

Entonces, Ferguson buscó vínculos entre los niveles de violencia en las películas y las tasas de ciertos homicidios en Estados Unidos. Encontró evidencia de que las tasas de violencia en la gran pantalla y los homicidios reportados aumentaron juntos en los 60, 70 y 80. Pero "la violencia en las películas y la violencia social en realidad fueron en direcciones opuestas a principios del siglo XXI, y de nuevo tras 1993. Así que en realidad no hay una tendencia significativa entre la violencia en las películas y la violencia social", dijo.

En su otro estudio, Ferguson buscó señales de vínculos entre la violencia en los videojuegos y la violencia en la vida real entre los jóvenes estadounidenses de 1996 a 2011. La violencia en los videojuegos aumentó de forma constante, mientras que se redujo entre los jóvenes en la vida real, encontró.

¿Significa esto que los videojuegos violentos en realidad hacen que los niños se comporten bien? No parece ser así, dijo Ferguson. Cree que es probable que ambas cosas no estén conectadas.

Pero la investigación ha demostrado que los videojuegos (violentos o no) sí reducen el estrés, comentó. "Esos estudios en general no han completado el círculo al volver a vincularlo con la violencia o la agresividad, aunque en general las personas son más agresivas cuando están estresadas", añadió.

En el panorama general, dijo Ferguson, la preocupación sobre el supuesto impacto de la violencia en las pantallas "puede hacer un daño real al distraer a la sociedad de problemas más apremiantes que influyen sobre la violencia, como la pobreza, las desigualdades educativas o la reforma de la salud mental".

James Anderson, director del Centro de Comunicación y Comunidad de la Universidad de Utah, dijo que los hallazgos de Ferguson son "razonables" y que muestran que "los hechos de la realidad no respaldan a los hechos generados por la investigación" sobre la violencia.

¿Qué pueden hacer los padres?

Anderson sugiere que enseñen a sus hijos que "actuar de forma violenta puede conducir a graves consecuencias. Esas conductas se deben desalentar, y los desencadenantes de esas conductas se deben identificar y controlar".

Esos desencadenantes "no son universales y deben ser identificados en cada caso", planteó Anderson. "Quizá sean los amigos, la participación en los deportes, Facebook y otros medios sociales", y sí, incluso la violencia en los medios de comunicación, aunque cree que es poco probable.

"Unas normas adecuadas para la edad, la vigilancia, las conversaciones importantes sobre el hecho de que la conducta violenta es inaceptable, y modelar la conducta deseada son la mejor protección que los padres pueden ofrecer a sus hijos", aseguró.

El estudio aparece en la edición de diciembre de la revista Journal of Communication.

Ferguson dijo que no tiene vínculos financieros con los sectores del cine, la televisión ni los juegos, y que sus estudios no recibieron financiación externa.

Más información

Para más información sobre la violencia en los medios de comunicación, visite la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente (American Academy of Child & Adolescent Psychiatry).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2014, HealthDay

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