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Un procedimiento no quirúrgico podría ser una nueva herramienta para perder peso

Por Amy Norton, Reportera de HealthDay -
Un procedimiento no quirúrgico podría ser una nueva herramienta para perder peso

En un estudio preliminar, 'la embolización arterial bariátrica' se muestra prometedora

DOMINGO, 3 de abril de 2016 (HealthDay News) -- Un procedimiento que se usa desde hace tiempo para detener el sangrado estomacal podría ofrecer otro modo de tratar la obesidad, sugiere un estudio preliminar.

El estudio, de 7 adultos con una obesidad grave, halló que un procedimiento mínimamente invasivo no provocó complicaciones graves. También hizo que se perdiera algo de peso: Los pacientes perdieron un 13 por ciento de su peso excesivo, en promedio, a lo largo de los próximos 6 meses.

Los expertos enfatizaron que el procedimiento (embolización arterial bariátrica) no está aprobado para perder peso, y sigue en los ensayos clínicos. No está claro si o cómo podría encajar con los tratamientos para la obesidad grave.

Esos tratamientos incluyen procedimientos como la cirugía de derivación gástrica, que altera el tracto digestivo y limita la cantidad de comida que una persona puede comer y la absorción de las calorías por parte del cuerpo.

"Esos procedimientos son muy efectivos, pero también tienen riesgos", dijo el Dr. Clifford Weiss, que dirigió el nuevo estudio, y que es profesor asociado de radiología de la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore.

Los riesgos a corto plazo incluyen el sangrado y las infecciones, y a largo plazo, las personas pueden desarrollar deficiencias nutritivas y hernias potencialmente peligrosas, según los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE. UU.

Weiss dijo que la embolización podría servir potencialmente como un paso intermedio entre los cambios en el estilo de vida y los medicamentos para perder peso (que tienen efectos limitados en la obesidad grave) y la cirugía gástrica.

Este método es una extensión de un procedimiento que se usa desde hace mucho tiempo llamado embolización arterial gástrica, en la que se inyectan granos microscópicos en una arteria que llega al estómago. Tradicionalmente, se ha realizado en situaciones de emergencia para detener el sangrado estomacal grave.

Pero la investigación reciente ha sugerido que la embolización también podría fomentar la pérdida de peso. Un estudio, de 32 pacientes que se sometieron al procedimiento por el sangrado estomacal, encontró un patrón: Los que se habían tratado la arteria gástrica izquierda perdieron un 8 por ciento de su peso corporal, de promedio, a lo largo de los siguientes 3 meses.

Por el contrario, los pacientes a los que se había embolizado otra arteria perdieron un 1 por ciento de su peso corporal.

La arteria gástrica izquierda suministra a una parte del estómago llamada fundus, que produce la hormona grelina. Y el trabajo principal de la grelina es estimular el apetito, explicó Weiss.

"Nuestra hipótesis es que (la embolización) provoca una pérdida de peso al reducir la producción de grelina", afirmó. Pero agregó que eso no se ha demostrado.

Weiss presentó los hallazgos el domingo en la reunión anual de la Sociedad de Radiología Intervencionista (Society of Interventional Radiology), en Vancouver, Canadá. El estudio es preliminar, enfatizó, y se diseñó solamente para probar la seguridad y la factibilidad de la embolización como tratamiento para la obesidad.

"No es algo que le pueda pedir que haga a su radiólogo local", dijo Weiss. Pero, añadió, algunos centros estadounidenses están realizando ensayos clínicos del método.

Un cirujano especialista en obesidad que no participó en el estudio dijo que los hallazgos son "demasiado preliminares como para emocionarse".

Pero también alabó el esfuerzo. "Se trata de un centro médico de primera clase que estudia un método innovador para perder peso", dijo el Dr. Bruce Wolfe, vocero de la Sociedad de la Obesidad (Obesity Society).

Lo que falta por ver es si la embolización tiene efectos duraderos que realmente valgan la pena, añadió Wolfe, profesor en la Universidad de Ciencias y Salud de Oregón, en Portland. La pérdida de peso en este estudio preliminar fue "modesta", y a la par con los cambios en el estilo de vida y la medicación, no con la cirugía, añadió.

Un estudio reciente financiado por los NIH halló que tres años después de la derivación gástrica, los pacientes normalmente habían seguido sin volver a aumentar casi una tercera parte de su peso total inicial.

A lo largo de seis meses, los pacientes de este nuevo estudio perdieron un 13 por ciento de su exceso de peso, no de su peso total, indicó Wolfe.

También cuestionó si el procedimiento tendría que repetirse, o si se tendrían que inyectar "más granos" en las arterias del estómago para fomentar la pérdida de peso. Si ese fuera el caso, dijo Wolfe, podría haber más riesgos.

Weiss se mostró de acuerdo en que todavía hay muchas cuestiones sobre los efectos a largo plazo.

"No sabemos qué tan efectivo sería en última instancia", dijo. "No estamos intentando reemplazar la cirugía bariátrica [para perder peso]".

Y nadie está diciendo que la embolización, por sí misma, sería suficiente, enfatizó Weiss. "El objetivo es reducir el hambre del paciente. Vemos esto como una herramienta que se usa junto con la dieta y el ejercicio adecuados", explicó.

"No es una pócima mágica contra la obesidad", dijo Weiss.

Más información

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU. tiene más información sobre cómo manejar la obesidad.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2016, HealthDay

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