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Un estudio respalda el uso de 'dilatadores cerebrales' para ciertos pacientes de ACV

Cuando el paciente no puede recibir o no responde a los trombolíticos, este método podría estar justificado

MARTES, 11 de diciembre (HealthDay News) -- Ciertos pacientes de accidente cerebrovascular (ACV) podrían beneficiarse de una angioplastia y de la colocación de un dilatador (stent) para abrir las arterias en los vasos sanguíneos del cerebro, sugiere un estudio reciente.

El hallazgo se enfoca en los ACV isquémicos, ataques que ocurren cuando el flujo sanguíneo del cerebro se bloquea, con frecuencia debido a un coágulo sanguíneo o a un depósito de grasa. En la angioplastia cerebral, se guía un catéter con un balón en la punta al área del bloqueo, y el balón se infla para abrir el vaso sanguíneo bloqueado. Una vez el balón se desinfla y se retira, se inserta un minúsculo tubo de malla, conocido como un dilatador para ayudar al vaso a permanecer abierto.

El estudio incluyó a 131 pacientes de ACV isquémico, con una edad promedio de unos 66 años, en la República Checa. Todos habían sufrido un bloqueo de una arteria en la parte media del cerebro. 75 de los pacientes recibieron un trombolítico, mientras que los demás no eran elegibles para esos fármacos, que se deben administrar en un plazo de cuatro horas y media tras el inicio del ACV y que no se pueden administrar a pacientes que toman anticoagulantes.

Debido a ese tipo de limitaciones, muchos pacientes de ACV isquémico no reciben ningún tratamiento, apuntaron el investigador, el Dr. Martin Roubec, neurólogo del Hospital de la Universidad de Ostrava en la República Checa, y colegas.

De los pacientes del estudio que recibieron un trombolítico, el 35 por ciento tuvo un resultado favorable a los tres meses tras el ACV. Entre los pacientes en que el trombolítico no logró reabrir la arteria bloqueada, poco más de la mitad se sometieron a una angioplastia del cerebro y colocación de un dilatador, mientras que los demás no recibieron ningún tratamiento adicional.

De los pacientes que se sometieron a una angioplastia y a la colocación de un dilatador, casi la mitad tuvo un resultado favorable a los tres meses, frente a apenas un quince por ciento de los pacientes que no recibieron más tratamiento.

Entre los pacientes que no recibieron un trombolítico, 31 se sometieron a una angioplastia/dilatador, y 25 no recibieron ningún otro tratamiento. Se reportaron resultados favorables en el 45 por ciento de los que se sometieron a angioplastia/dilatador y en un 8 por ciento de los que no recibieron más tratamiento.

El estudio aparece en la edición en línea del 11 de diciembre de la revista Radiology.

Para los pacientes de este tipo de bloqueo arterial que no pueden recibir trombolíticos o que no se benefician de ellos, reabrir el vaso "con dilatadores es superior a no proveer más terapia", señaló Roubec en un comunicado de prensa de la revista.

Dos expertos de EE. UU. enfatizaron que la utilidad de este método aún sigue en debate.

El Dr. Keith Siller es director médico del Centro de Atención Integral del Accidente Cerebrovascular del Centro Médico Langone en la ciudad de Nueva York. Anotó que aunque el ensayo checo halló un beneficio real para los pacientes de ACV isquémico, otro ensayo (conocido por el acrónimo SAMMPRIS), "concluyó que los pacientes de ACV reciente y [mini ACV] a partir de bloqueos establecidos en las arterias cerebrales tenían unos resultados peores con una angioplastia y un dilatador que con el uso de medicamentos estándares (aspirina, clopidogrel, estatinas) en combinación con una modificación agresiva de los factores de riesgo (ejercicio, dieta, etc.)".

Sin embargo, Siller, quien también es profesor asistente de la Facultad de Medicina de la NYU, dijo que el ensayo checo usó dilatadores similares pero se enfocó en un subconjunto de pacientes "ligeramente distintos" y menos fácilmente gestionables que "se sabe que tienen los peores resultados si sus arterias permanecen bloqueadas".

Cree que para esos pacientes "el informe de Roubec claramente muestra que en manos experimentadas, la angioplastia y los dilatadores llevaron a mejores resultados clínicos y a menos complicaciones hemorrágicas con resultados que eran superiores a los de los pacientes de SAMMPRIS".

Para Siller, la moraleja es que la angioplastia más el dilatador podría tener un rol en los pacientes con los peores casos, pero el método "aún no se ha probado en escenarios menos urgentes en que la meta es prevenir la recurrencia en un futuro cercano".

Otro experto estuvo de acuerdo.

"En base a este estudio, los dilatadores en el ámbito del ACV agudo podrían ser una opción para los pacientes que tienen contraindicaciones para los [trombolíticos]", señaló el Dr. Rafael Ortiz, director del Centro de Accidentes Cerebrovasculares y de Cirugía Neuroendovascular del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York. "Se necesita más información prospectiva sobre los dilatadores en el ámbito de los ACV agudos para realizar recomendaciones finales sobre la seguridad y la eficacia de esta terapia".

Más información

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ofrece más información sobre los accidentes cerebrovasculares isquémicos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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