SEAMOS AMIGOS

Editar mi perfil

Un antidepresivo podría ayudar a aliviar los sofocones

Por Serena Gordon, Reportero de Healthday -
Un antidepresivo podría ayudar a aliviar los sofocones

Un estudio sugiere que Lexapro podría ser una alternativa para las mujeres que no pueden usar terapia hormonal

MARTES, 18 de enero (HealthDay News/HolaDoctor) -- El medicamento antidepresivo escitalopram (con nombre de marca Lexapro) redujo la frecuencia e intensidad de los sofocos en mujeres mayores, según una investigación reciente.

Las mujeres del estudio experimentaban casi diez sofocos al día al inicio del estudio, pero esto se redujo a un promedio de poco más de cinco sofocos al día en las mujeres que recibieron el antidepresivo, frente a unos 6.5 por día entre las que recibieron un placebo.

"Aunque las hormonas son el tratamiento usual para los sofocos, y es eficaz, esta es otra opción para las mujeres que no desean asumir los riesgos potenciales de la terapia hormonal", aseguró la autora líder del estudio Ellen Freeman, profesora de investigación del departamento de obstetricia y ginecología de la Facultad de medicina de la Universidad de Pensilvania.

"Encontramos que tras ocho semanas de tratamiento con escitalopram, las mujeres tenían muchos menos sofocos al día en comparación con las que tomaban el placebo", añadió.

Los resultados del estudio, financiado por los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., aparecen en la edición del 19 de enero de la revista Journal of the American Medical Association.

Tradicionalmente, la terapia hormonal es el tratamiento más común que se ofrece a las mujeres que sufren de sofocos como parte de la transición menopáusica. Sin embargo, cuando el estudio Iniciativa de Salud de las Mujeres reportó en 2002 que la terapia hormonal conllevaba riesgos potencialmente graves, muchas mujeres decidieron que los beneficios no superaban a los peligros potenciales. Desde ese hallazgo, los expertos han podido identificar mejor qué mujeres podrían tener un mayor riesgo con la terapia hormonal, y aquellas para quienes las hormonas son una opción posible.

"Para algunas mujeres adecuadas, o sea las que no tienen contraindicaciones, el uso a corto plazo de terapia de estrógeno u hormonal podría ser aún una opción viable. Y [para esas mujeres] usamos la dosis más baja durante el menor tiempo posible", explicó la Dra. Judi Chervenak, endocrinóloga reproductiva del Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York.

"Pero en las mujeres en que las hormonas no son una opción, o que no quieren tomarlas, los [antidepresivos] ISRS y los fármacos parecidos son otra opción", aseguró Chervenak.

Los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) están aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU. para el tratamiento de la depresión, pero los médicos a veces los recetan para usos "fuera de etiqueta" (sin aprobación de la FDA), como para tratar el dolor, o como en el estudio, para el alivio de los sofocos. Entre los ISRS se encuentran medicamentos como Celexa, Lexapro, Paxil, Prozac y Zoloft.

Según la FDA, todavía no hay una versión genérica de Lexapro disponible en EE. UU. El costo del medicamento para un mes varía, pero una dosis de 20 miligramos por día cuesta unos $110 para 30 días.

El ensayo actual incluyó a 205 mujeres entre los 40 y 62 años de edad que estaban al inicio de la menopausia o que habían rebasado la transición menopáusica en el año anterior. Para ser incluidas en el estudio, las mujeres tenían que experimentar al menos 28 sofocos por semana que clasificaran como molestos o graves. La mayoría de las mujeres experimentaban muchos más.

Las mujeres se asignaron al azar para recibir escitalopram (entre diez y veinte miligramos al día) o un placebo por ocho semanas.

Los investigadores encontraron que el 55 por ciento de las mujeres del grupo de escitalopram reportaron una reducción de al menos cincuenta por ciento en la frecuencia de sus sofocos, frente a 36 por ciento de las que estaban en el grupo del placebo. El grupo de escitalopram también reportó una reducción en la gravedad de los sofocos.

En un plazo de tres semanas tras abandonar el fármaco, las mujeres del grupo de escitalopram observaron un aumento de 1.5 o más sofocos al día que las del grupo del placebo, anotaron los investigadores.

Freeman señaló que los efectos secundarios fueron mínimos. Apenas el cuatro por ciento del grupo de escitalopram abandonó el estudio debido a efectos secundarios adversos.

Según Freeman, no se sabe exactamente cómo el escitalopram ayuda a aliviar los sofocos. Señaló que tampoco está clara la causa exacta de los sofocos.

"Los sofocos son tan molestos para tantas mujeres que tener cualquier nueva opción potencial se agradece. Este no es el tratamiento final, pero es otra opción para ofrecer a las pacientes con sofocos", apuntó Chervenak.

Añadió que para las mujeres que no desean tomar fármacos, una de las mejores formas de reducir los sofocos es llevar un diario de síntomas para ver si pueden averiguar qué podría estarlos causando, y así evitarlo. Por ejemplo, apuntó, muchas mujeres experimentan un sofoco tras beber vino tinto. Otros desencadenantes potenciales incluyen la cafeína, el chocolate, la comida picante y las situaciones estresantes.

Más información

Para más información sobre los síntomas de la menopausia, entre ellos los sofocos, y los tratamientos disponibles, visite WomensHealth.gov.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de Noticias a tu correo

Enviamos un correo de bienvenida a {{email}}, pero al parecer ese destinatario no existe.

¿Es correcto este email?