SEAMOS AMIGOS

Editar mi perfil

Según un estudio, un pequeño aumento en la presión arterial durante el embarazo podría ser nocivo para el bebé

Por Steven Reinberg, Reportero de HealthDay -
Según un estudio, un pequeño aumento en la presión arterial durante el embarazo podría ser nocivo para el bebé

Aumentan los riesgos de bajo peso al nacer y de tener un mortinato, sugiere una investigación

LUNES, 1 de febrero de 2016 (HealthDay News) -- Incluso una elevación ligera de la presión arterial a finales del embarazo podría aumentar el riesgo de tener un bebé con bajo peso o mortinato, sugiere una investigación reciente.

Las mujeres con prehipertensión (que a veces se conoce como hipertensión fronteriza o borderline) a las 36 semanas del embarazo tenían unas probabilidades alrededor de un 70 por ciento más altas de dar a luz a un bebé con peso bajo al nacer o mortinato que las mujeres con una presión arterial normal, halló el nuevo estudio sueco.

Pero incluso las futuras madres cuya presión arterial aumentó en la parte final del embarazo sin que llegara a ser prehipertensión fueron más propensas a tener bebés pequeños, apuntaron los investigadores.

Pero los investigadores enfatizaron que su estudio mostró solo una asociación, no una relación causal, entre la presión arterial y los resultados del feto.

Los bebés con un peso bajo al nacer son más propensos a sufrir de problemas de salud que los bebés con un peso normal, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Los autores dijeron que la prevención, en lugar del tratamiento, es clave.

"No sugerimos tratar a las mujeres con fármacos, dado que estudios anteriores no han mostrado que sea beneficioso para la madre ni para el niño que todavía no ha nacido", dijo la investigadora líder, la Dra. Anna-Karin Wikstrom, profesora asociada de obstetricia en la Universidad de Uppsala, en Suecia.

Para el estudio, Wikstrom y sus colaboradores recolectaron datos sobre más de 150,000 mujeres de una base de datos obstétrica sueca. El estudio solo incluyó a mujeres que tuvieron un embarazo de 37 semanas o más, cuya presión arterial nunca aumentó por encima de los 140/90 milímetros de mercurio (mm Hg) durante el embarazo y que estaban embarazadas de un solo bebé.

La prehipertensión es una presión sistólica (la cifra superior) de entre 120-139 mm Hg o una presión diastólica (la cifra inferior) de entre 80-89 mm Hg, o ambas cosas.

La hipertensión (140/90 mm Hg o más) se ha vinculado con un peso bajo al nacer y con mortinatos, pero no se sabía si la hipertensión borderline se relacionaba con complicaciones del nacimiento.

Alrededor del 11 por ciento de las mujeres del estudio desarrollaron prehipertensión. En total, más de 2,400 bebés nacieron con bajo peso y 194 fueron mortinatos, hallaron los investigadores.

Las mujeres cuya presión arterial diastólica aumentó en 15 puntos o más y que desarrollaron prehipertensión fueron más propensas a tener un bebé con peso bajo, dijo Wikstrom.

Un aumento en la presión arterial diastólica que no llegara a la hipertensión de cualquier forma aumentó el riesgo de bajo peso al nacer, y las probabilidades aumentaron en un 2 por ciento por cada punto, encontraron los investigadores.

Esos hallazgos siguieron siendo significativos incluso después de que los investigadores tomaran en cuenta la edad y el peso, los antecedentes de tabaquismo y la diabetes de la madre.

Wikstrom sospecha que la obesidad generalizada podría estar contribuyendo a los aumentos en la presión arterial. "Nos preocupa la epidemia global de obesidad, dado que la obesidad presenta una firme asociación con la salud cardiovascular y el riesgo de hipertensión de la madre", comentó.

Las mujeres obesas que estén planificando un embarazo en un futuro cercano deben "cambiar su estilo de vida para perder peso antes de la concepción con la finalidad de optimizar su propia salud y la salud de su feto durante el embarazo", señaló Wikstrom.

El informe aparece en la edición en línea del 1 de febrero de la revista Hypertension.

"Se debe vigilar de cerca a las mujeres que tengan un aumento en la presión arterial", aconsejó la Dra. Jennifer Wu, obstetra y ginecóloga del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Wu dijo que pensaría en inducir el parto temprano si el bebé estuviera en riesgo de ser mortinato.

Esas mujeres deben recibir ultrasonidos frecuentes para observar el flujo sanguíneo y los niveles de fluidos y "detectar cualquier señal de restricción del crecimiento o deterioro de la salud del bebé", argumentó.

El Dr. James Ducey, director de medicina materna y fetal del Hospital de la Universidad de Staten Island, en la ciudad de Nueva York, se mostró de acuerdo en que hay que vigilar de cerca esos embarazos.

El primer paso es ver qué tan bien fluye la sangre al bebé, dijo Ducey. "Una vez observamos ese aumento en la presión arterial, debemos intentar prevenir los mortinatos", aconsejó. "Quizá eso conlleve realizar un parto más temprano".

Más información

Para más información sobre la presión arterial durante el embarazo, visite March of Dimes.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2016, HealthDay

logo

 

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de Noticias a tu correo

Enviamos un correo de bienvenida a {{email}}, pero al parecer ese destinatario no existe.

¿Es correcto este email?