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Se reduce la tasa de Alzheimer en Estados Unidos, muestran unos estudios

Por Amy Norton, Reportero de Healthday -
Se reduce la tasa de Alzheimer en Estados Unidos, muestran unos estudios

Una mejor salud cardiaca podría ser uno de los motivos del declive observado en algunos países desarrollados

MARTES, 15 de julio de 2014 (HealthDay News) -- El número de casos de demencia ha estado en declive en décadas recientes en Estados Unidos, Alemania y otros países desarrollados, muestras tres estudios recientes.

En un estudio de EE. UU., los investigadores hallaron que, en comparación con finales de la década de los 70, la tasa de diagnósticos de demencia era un 44 por ciento más baja en años recientes. El declive más marcado se observó entre las personas que tenían de 60 a 69 años.

Un segundo estudio, que realizó una revisión de investigaciones de Inglaterra, los Países Bajos, Suecia y Estados Unidos, halló un patrón similar. Mientras tanto, el tercer estudio halló señales de avance en un periodo de apenas unos cuantos años. En 2004, los adultos mayores alemanes tenían alrededor de una cuarta parte más de probabilidades de ser diagnosticados con demencia que en 2007.

"Son buenas noticias", afirmó Dean Hartley, director de iniciativas de ciencias de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association), una organización sin fines de lucro. La investigación se presentó el martes en la Conferencia Internacional de la Asociación del Alzheimer en Copenhague, Dinamarca. Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

"Esperamos que estos datos afirmen que hay cosas que podemos hacer para cambiar la situación", añadió Hartley, haciendo referencia al inmenso sufrimiento humano y financiero que la demencia provoca en todo el mundo.

Tan solo en Estados Unidos, unos 5.2 millones de personas sufren de enfermedad de Alzheimer, la forma más común de demencia, según la Asociación del Alzheimer. Y se anticipa que el costo de atender a todas esas personas totalice 214 mil millones de dólares este año.

¿Por qué se está reduciendo, aparentemente, la tasa de nuevos casos de demencia? Una mejor salud cardiovascular podría ser uno de los motivos, apuntó Claudia Satizabal, investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, quien lideró el estudio de EE. UU.

Su equipo halló que con los años la presión arterial y los niveles de colesterol promedios de las personas mejoraron, y sus tasas de tabaquismo, enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular declinaron.

Hartley afirmó que es una explicación plausible. Varios estudios han vinculado una mejor salud cardiovascular con un riesgo más bajo de Alzheimer, posiblemente porque un corazón y unos vasos sanguíneos sanos sean más eficientes para suministrar oxígeno y energía a las neuronas.

"Lo que es bueno para el corazón también es bueno para el cerebro", afirmó Hartley.

Otro factor posible es que, en general, las personas tienen ahora una mejor educación que hace décadas, y muchos estudios han vinculado unos niveles educativos más altos con un riesgo más bajo de Alzheimer, o con un inicio tardío de la enfermedad.

Según Hartley, es posible que la educación sea tan solo un marcador de otro factor protector. Pero también apuntó a la teoría de la "reserva cognitiva".

Según esa teoría, las personas que tienen un mayor nivel educativo quizá puedan funcionar con normalidad, incluso cuando el cerebro comienza a sufrir cambios vinculados con el Alzheimer: los depósitos anómalos de proteína conocidos como "placas" y "nudos".

En esencia, sus cerebros podrían estar mejor preparados para compensar ese daño, al reclutar redes alternativas de neuronas, por ejemplo. Y, señaló Hartley, se cree que lo mismo podría suceder con las personas mayores que mantienen una mente activa, al leer, tomar cursos, jugar juegos o socializar.

Satizabal apuntó que su estudio tiene algunas limitaciones, entre ellas el hecho de que los participantes eran en su mayoría residentes blancos de Massachusetts. "No sabemos si los resultados serían iguales entre los afroamericanos, o entre los estadounidenses de origen asiático o hispano", comentó.

Y aunque hubo tendencias positivas en afecciones como la hipertensión y el colesterol alto, sucedió lo contrario con la obesidad y la diabetes, que se hicieron más comunes con el tiempo.

El declive en la demencia es una "magnífica noticia", dijo Satizabal, pero quizá hubiera sido mejor sin las tasas crecientes de obesidad y diabetes.

"Es importante gestionar los factores de riesgo cardiovasculares en la juventud", planteó Satizabal. "No espere a ser mayor".

Y en cuanto al vínculo entre la educación y la demencia, se mostró de acuerdo con Hartley en que las actividades que estimulan la mente podrían ser clave. "No hay que hacer un doctorado para tener la mente activa durante toda la vida", comentó Satizabal.

Lo que de verdad se necesitan son ensayos médicos que evalúen la idea de que las opciones de estilo de vida y una mejor salud cardiovascular pueden mantener la demencia a raya, anotó Hartley. Y esos ensayos ya se están llevando a cabo, dijo. Un estudio en Finlandia está observando si unos cambios en la dieta, el ejercicio físico y mental, y las actividades sociales pueden retrasar la demencia en los adultos mayores que tienen un riesgo elevado.

Más información

La Asociación del Alzheimer ofrece más información sobre cómo reducir el riesgo de demencia.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2014, HealthDay

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