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¿Quiere estar sano? Involucre a su pareja

Por Alan Mozes, Reportero de Healthday -
¿Quiere estar sano? Involucre a su pareja

Una investigación reciente halla que los cambios de estilo de vida tienen más éxito cuando las parejas los realizan juntos

Para los que deseen adoptar un estilo de vida más saludable, quizá la mejor idea sea reclutar a su cónyuge o pareja.

Los hombres y las mujeres que desean dejar de fumar, hacerse activos y perder peso tienen muchas más probabilidades de lograrlo si su pareja también adopta los mismos hábitos saludables, según una investigación reciente.

"En nuestro estudio, confirmamos que las parejas casadas o que cohabitan que tienen un compañero más 'sano' tienen más probabilidades de cambiar que aquellas cuyo compañero tiene un estilo de vida malsano", aseguró la coautora del estudio, Jane Wardle. Wardle es profesora de psicología clínica y directora del Centro de Investigación sobre Conductas de la Salud del Colegio Universitario de Londres, en Inglaterra.

El estudio también reveló que tanto para los hombres como para las mujeres "tener una pareja que estuviera realizando cambios saludables a la vez era incluso más potente", añadió Wardle.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 19 de enero de la revista JAMA Internal Medicine.

Para explorar los beneficios potenciales de unirse a la pareja para el cambio, los autores del estudio analizaron datos recolectados entre 2002 y 2012 sobre más de 3,700 parejas que participaron en el Estudio longitudinal inglés sobre el envejecimiento.

La mayoría de los participantes tenían a partir de 50 años, y todas las parejas estaban casadas o vivían juntas.

A partir de 2002, las parejas completaron cuestionarios sobre la salud cada dos años. Las parejas también se sometieron a un examen de salud una vez cada cuatro años. En ese examen, se registraron todos los cambios en los antecedentes de tabaquismo, la actividad física y el peso.

Para el final del periodo del estudio, el 17 por ciento de los fumadores habían abandonado el hábito, el 44 por ciento de los participantes inactivos se habían hecho activos recientemente, y el 15 por ciento de los hombres y las mujeres con sobrepeso habían perdido un mínimo de un 5 por ciento de su peso inicial.

El equipo de investigación encontró que los que eran fumadores y/o inactivos eran más propensos a dejar de fumar y/o a comenzar a ser activos si vivían con alguien que siempre había estado libre del tabaquismo y/o había sido activo.

Pero los hombres y las mujeres con sobrepeso que vivían con un cónyuge de peso saludable no eran más propensos a bajar de peso, reportó el estudio.

Sin embargo, en todas las medidas de salud rastreadas, todos los que comenzaron siendo malsanos tenían muchas más probabilidades de realizar un cambio positivo si su pareja igual de malsana realizaba un cambio de estilo de vida saludable.

Por ejemplo, más o menos la mitad de los fumadores de ambos sexos dejaron de fumar después de que su cónyuge dejara de fumar. Esto es en comparación con apenas el 8 por ciento de los que dejaron de fumar aunque su cónyuge que fumaba no lo hiciera.

De forma similar, alrededor de dos terceras partes de los hombres y las mujeres inactivos comenzaron a ser activos si su cónyuge sedentario comenzó a realizar actividad. Esto es en comparación con apenas una cuarta parte de los que comenzaron a hacer actividad aunque su cónyuge siguiera siendo sedentario.

Y alrededor de una cuarta parte de los hombres bajaron algo de peso después de que su esposa también lo hiciera, mientras que apenas el 10 por ciento de los hombres bajaron de peso aunque sus esposas no lo hicieran. Más de una tercera parte de las mujeres perdieron peso junto con su marido, mientras que apenas el 15 por ciento de las mujeres perdieron peso cuando sus maridos no lo perdieron.

El estudio solo encontró una asociación entre unos hábitos más saludables y el respaldo conyugal.

Wardle comentó que "nuestro estudio no se diseñó para responder al 'por qué', pero creo que la explicación más probable es que cambiar juntos hace que los cambios sean más fáciles, mediante el respaldo, el ánimo y quizá algo de competitividad. Quizá, como se dice, un problema compartido es más ligero".

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"No lo sé", reconoció Wardle. "Quizá lo mejor es la pareja porque están juntos siempre, y no solo cuando van al gimnasio".

Los hallazgos del estudio sorprendieron poco a un par de expertas en nutrición.

"Para mí, tiene todo el sentido", aseguró Lona Sandon, dietista registrada y profesora asistente del departamento de nutrición clínica del Centro Médico de la Universidad de Texas Southwestern, en Dallas. "Las elecciones conductuales se ven muy influidas por el ambiente y el respaldo sociales. Me recuerda al refrán 'mal de muchos, consuelo de tontos'. [Y] cambiar de conducta es difícil".

Samantha Heller es dietista registrada y nutricionista clínica principal del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, en esa ciudad. Cree que el respaldo y el compañerismo se pueden, de hecho, encontrar fuera de casa.

"Tomar una clase, contratar a un entrenador o trabajar con un dietista registrado también son formas de obtener el respaldo que quizá resulte necesario para realizar cambios saludables", planteó. "Simplemente tener a alguien al lado, quien quiera que sea, puede ser muy motivador".

Más información

Para más información sobre una vida saludable, visite los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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