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Prevenir la enfermedad renal reduciría muertes por diabetes

Por Serena Gordon, Reportero de Healthday -
Crédito: HD

La mortalidad a los diez años entre los que sufrían de ambas afecciones fue del 31 por ciento

JUEVES, 24 de enero (HealthDay News) -- La clave para que las personas con diabetes tipo 2 vivan una vida larga y saludable podría ser evitar la enfermedad renal, ahora que una investigación reciente halla que la combinación es particularmente letal.

El estudio halló que las tasas de mortalidad a diez años entre las personas con diabetes tipo 2 y enfermedad renal superan el 31 por ciento. Pero para las personas que solo sufrían de diabetes tipo 2, la tasa de mortalidad tras una década fue del doce por ciento. Entre las personas sin ninguna de las dos afecciones, la tasa de mortalidad a los diez años fue de alrededor del ocho por ciento.

"A todos nos han entrenado para pensar que la diabetes tipo 2 es algo malo, pero es particularmente mala cuando también se sufre de enfermedad renal", advirtió la autora del estudio, la Dra. Maryam Afkarian, especialista renal y profesora asistente de medicina de la Universidad de Washington, en Seattle.

Por otro lado, "hallamos que la diabetes tipo 2 podría no afectar tanto la mortalidad si no se contrae enfermedad renal", señaló.

Los resultados del estudio aparecen en la edición de febrero de la revista Journal of the American Society of Nephrology.

Las personas con diabetes tipo 2 no producen suficiente insulina ni usan la insulina de forma adecuada. La insulina es una hormona necesaria para transformar la comida en energía. En EE. UU., alrededor de 26 millones de personas tienen diabetes, y ese número está en aumento. Hace mucho que se asocia la diabetes tipo 2 con un mayor riesgo de muerte, sobre todo debido a la enfermedad cardiovascular. Y la enfermedad renal es común entre las personas con diabetes tipo 2.

Para comprender mejor cómo ambas enfermedades se comportan en conjunto, los investigadores revisaron diez años de datos de la Encuesta nacional de salud y nutrición de EE. UU., sobre más de 15,000 personas. Alrededor del 42 por ciento de las personas con diabetes tipo 2 tenían enfermedad renal, hallaron.

Cuando los investigadores controlaron los datos para tomar en cuenta factores como la edad, el sexo y el índice de masa corporal (un cálculo que se basa en el peso y en la estatura) además de la duración de la diabetes, las tasas de mortalidad siguieron siendo altas para las personas con enfermedad renal y diabetes, de alrededor del 23 por ciento. La mortalidad a los diez años entre los que solo tenían diabetes tipo 2 fue de alrededor del 9 por ciento cuando los datos se ajustaron por esos factores, mientras que la tasa de mortalidad entre las personas que no sufrían ni de diabetes ni de enfermedad renal fue de más o menos el tres por ciento.

"Como esperábamos, los que sufrían de diabetes y enfermedad renal tenían un riesgo de mortalidad mucho más elevado", comentó Afkarian.

"Claramente, no hemos llegado al punto de poder detener la diabetes tipo 2", planteó, "así que la próxima pregunta es qué sucede si podemos mantener los riñones sanos".

Apuntó que los esfuerzos de prevención se deben enfocar en las personas que tienen diabetes pero no enfermedad renal. "Hay que intentar controlar los factores de riesgo para prevenir la enfermedad renal", sugirió. Y el mayor factor de riesgo es la glucemia fuera de control.

Sin embargo, el desarrollo de la enfermedad renal también tiene un componente genético, dijo. Así que si se portan esos genes, quizás se desarrolle enfermedad renal aunque la glucemia esté bien controlada. Pero para la mayoría de personas con diabetes tipo 2, controlar los niveles de glucemia puede ayudar a prevenir la enfermedad renal, o al menos ralentizar su avance, aseguró.

El Dr. Joel Zonszein, director del Centro Clínico de Diabetes del Centro Médico Montefiore de la ciudad de Nueva York, dio su visto bueno al análisis. "Muestra que si alguien está enfermo, se trata de un mal marcador", comentó.

"Siempre tenemos que enfatizar la prevención mucho más. Hay una correlación firme entre la A1C (una medida a largo plazo del control de la glucemia) y la enfermedad renal. Y a las personas sin hipertensión tiende a irles mejor", anotó.

Dijo que con frecuencia el problema es que "pasa mucho tiempo antes de que las personas sean diagnosticadas con diabetes tipo 2, y cuando son diagnosticadas, con frecuencia no se les trata lo suficiente, lo que lleva a una diabetes fuera de control".

Zonszein dijo que muchas personas con diabetes tipo 2 que deberían tomar fármacos contra el colesterol y para la presión arterial no los toman. Afkarian señaló que las personas que tienen tanto diabetes tipo 2 como enfermedad renal deben ser vigiladas más de cerca por sus médicos.

Es importante recordar que es mucho más fácil prevenir la enfermedad renal que detenerla una vez aparece, enfatizó Afkarian.

"Hay mucho tiempo para intervenir antes de que aparezca la enfermedad renal", comentó. "Puede hacer que las cosas sean muy distintas".

Más información

Para más información sobre la diabetes y la enfermedad renal, visite la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2013, HealthDay

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