SEAMOS AMIGOS

Editar mi perfil

¿Podría un germen de las heces de gato provocar un trastorno de ira en las personas?

Por Dennis Thompson, Reportero de HealthDay -
¿Podría un germen de las heces de gato provocar un trastorno de ira en las personas?

Los que sufren de trastorno explosivo intermitente son más propensos a haber estado expuestos a la toxoplasmosis, halla un estudio

MIÉRCOLES, 23 de marzo de 2016 (HealthDay News) -- La caja de arena de su gato podría ser una fuente de ira explosiva... y no por los motivos obvios.

Un nuevo estudio sugiere que las personas propensas a ataques explosivos de furia podrían estar bajo la influencia de la toxoplasmosis, una enfermedad provocada por un parásito que se encuentra en las heces de los gatos y en la carne poco cocida.

Las personas diagnosticadas con un trastorno explosivo intermitente (TEI) tienen más del doble de probabilidades de portar el Toxoplasma gondii, el parásito que provoca la toxoplasmosis, señaló el investigador líder, el Dr. Emil Coccaro.

"Si alguien tiene problemas de agresividad, quizá deba hacerse una prueba de toxoplasmosis", dijo Coccaro, catedrático de psiquiatría y neurociencia conductual de la Universidad de Chicago. "Las personas que estallan tienen un problema real. No se trata sencillamente de un problema de carácter o de una mala conducta. Hay algo subyacente que lo provoca".

Coccaro anotó que dado que el estudio no fue un ensayo clínico, los resultados no establecen un vínculo causal directo. También añadió que no todo el que obtiene un resultado positivo en una prueba de la toxoplasmosis tiene problemas con la agresividad.

El trastorno explosivo intermitente tiene que ver con estallidos recurrentes e impulsivos de agresividad verbal o física que resultan desproporcionados con respecto a las situaciones que provocaron la ira.

"Se enojan con facilidad, y cuando algo les amenaza, estallan", explicó Coccaro.

Se cree que el TEI afecta a hasta 16 millones de estadounidenses, más que el trastorno bipolar y la esquizofrenia combinados, apuntaron los autores del estudio.

Coccaro y sus colaboradores sospechaban que la toxoplasmosis podría estar vinculada con algunos casos de trastorno explosivo intermitente.

En general, la toxoplasmosis es una infección parasitaria relativamente inocua. Alrededor de un tercio de los humanos se han infectado, dijeron los investigadores. Los recién nacidos y las personas con sistemas inmunitarios debilitados corren el mayor riesgo de una infección grave con toxoplasmosis, que puede provocar daños en el cerebro, los ojos u otros órganos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Pero la toxoplasmosis también puede afectar a los cerebros de portadores por lo demás sanos. Investigaciones anteriores han vinculado al parásito con un riesgo más alto de suicidio y conductas suicidas, que tienen que ver con el mismo tipo de rasgos impulsivos y agresivos que el trastorno explosivo intermitente, según Coccaro.

Los investigadores reclutaron a 358 adultos para el nuevo estudio. Los participantes se dividieron en tres grupos: las personas con el trastorno explosivo intermitente, las personas con un trastorno psiquiátrico que no fuera el TEI, y un grupo de control con personas sanas sin enfermedad mental.

El 22 por ciento de las personas con TEI obtuvieron resultados positivos en la prueba de exposición a la toxoplasmosis. Esto es en comparación con apenas un 9 por ciento del grupo de control sano, según el estudio.

Alrededor del 16 por ciento del grupo con otros trastornos psiquiátricos obtuvieron resultados positivos de toxoplasmosis. Pero tuvieron puntuaciones de agresividad e impulsividad similares a las del grupo de control sano. Los sujetos diagnosticados con TEI puntuaron mucho más alto en ambas medidas que los otros dos grupos, informaron los investigadores.

Los individuos que tenían toxoplasmosis obtuvieron unas puntuaciones significativamente más altas en las mediciones de la ira y la agresividad, mostraron los hallazgos.

La toxoplasmosis podría afectar el estado de ánimo y la agresividad de las personas al infectar áreas del cerebro que controlan la regulación emocional, dijo Coccaro, o al alterar la química cerebral. "Todavía no estamos seguros, pero son los dos principales candidatos", dijo.

Esas explicaciones potenciales tienen sentido para el Dr. Alan Manevitz, psiquiatra clínico del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

"Sabemos que cosas como la enfermedad de Lyme tienen un impacto sobre el estado de ánimo además de los aspectos físicos del cuerpo, así que no hay motivo para pensar que otros agentes infecciosos no tendrían un impacto similar", apuntó Manevitz.

Estos hallazgos son suficientemente provocativos como para impulsar nuevas investigaciones sobre la prevención de la toxoplasmosis, afirmó el Dr. Amesh Adalja, asociado principal del Centro UPMC de Seguridad de la Salud de la Universidad de Pittsburgh, en Baltimore.

"Ha habido trabajos de vacunas contra la toxoplasmosis tanto veterinaria como humana, y espero que los resultados de este estudio renueven el interés en desarrollar dicha vacuna", planteó Adalja. "El Toxoplasma es un microorganismo ubicuo, y en algunas partes del mundo más de tres cuartas partes de la población están infectadas".

Las personas pueden evitar la toxoplasmosis al limpiar sus verduras y cocer bien la carne para prevenir la transmisión por los alimentos, comentó el Dr. Greg Nelson, veterinario y director de cirugía e imágenes diagnósticas de Central Veterinary Associates en Valley Stream, Nueva York.

Los dueños de mascotas pueden evitar la infección al mantener a sus gatos en interiores, lo que previene que coman la carne cruda de animales silvestres que podrían portar el parásito, aconsejó Nelson. También hay que tener cuidado y evitar el contacto con las heces de gato al limpiar la caja de arena.

"Las personas pueden contraer la infección al limpiar las cajas de arena, sobre todo si la materia fecal infectada ha permanecido en la caja durante varios días", añadió. "Limpie la caja a diario. No permita que las personas con sistemas inmunitarios débiles o las mujeres embarazadas o que podrían quedar embarazadas limpien la caja de arena".

Las infecciones con toxoplasmosis por lo general se pueden tratar con una combinación de un antimalárico y antibióticos, anotan los CDC.

El estudio fue publicado el 23 de marzo en la edición más reciente de la revista Journal of Clinical Psychiatry.

Más información

Para más información sobre la toxoplasmosis, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2016, HealthDay

logo

 

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de Noticias a tu correo

Enviamos un correo de bienvenida a {{email}}, pero al parecer ese destinatario no existe.

¿Es correcto este email?