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Para las esposas embarazadas de militares, los riesgos aumentan si su pareja es destinada

Por Dennis Thompson, Reportero de HealthDay -
Para las esposas embarazadas de militares, los riesgos aumentan si su pareja es destinada

Las probabilidades de parto prematuro y depresión postparto se triplican, encuentra un estudio de Fort Bragg

JUEVES, 6 de agosto de 2015 (HealthDay News) -- La guerra es dura para los soldados que tienen que ir a luchar, pero también podría tener consecuencias para sus esposas que se quedan en casa, sugiere un estudio reciente.

Las esposas embarazadas de los militares tienen tres veces más probabilidades de un parto prematuro o de sufrir de depresión postparto si sus maridos son destinados durante todo el embarazo, en comparación con aquellas cuyos esposos prestan servicio en los Estados Unidos, informa un estudio reciente.

"El estrés y la ansiedad de no saber si su esposo está vivo en ese periodo" puede provocar un aumento en las hormonas relacionadas con el estrés en el cuerpo, y ese estrés podría afectar a los embarazos de las mujeres, señaló el Dr. Christopher Tarney, capitán del Ejército de EE. UU. y obstetra y ginecólogo del Centro Médico Womack del Ejército en Fort Bragg, Carolina del Norte.

Las mujeres también podrían estresarse porque están pasando por un embarazo sin el respaldo de su esposo, y con frecuencia sin otros familiares o amigos alrededor que las ayuden, añadió Tarney.

"Hemos estado en guerra desde 2001", comentó. "Ha llegado el momento de que comencemos a enfocarnos en los cónyuges y familiares para ver qué efectos han tenido estas guerras".

El estudio se enfocó en 397 mujeres de Fort Bragg que iban a tener su primer bebé. De esas mujeres, 183 tenían cónyuges desplegados en una zona de combate, mientras que las demás tenían cónyuges que prestaban servicio en la base militar.

Alrededor del 21 por ciento de las mujeres con esposos desplegados tuvieron un parto prematuro, lo que significa que dieron a luz antes de las 37 semanas de gestación. Apenas el 7 por ciento de las mujeres con cónyuges que prestaban servicios en el país tuvieron partos prematuros, mostraron los hallazgos.

Las mujeres de los soldados destinados también sufrieron unas tasas más elevadas de depresión postparto, y el 16 por ciento tuvieron problemas con el estado de ánimo, frente al 6 por ciento de las esposas de militares que se encontraban en el país, según el informe.

La tecnología moderna de comunicaciones puede mantener a las esposas en un mejor contacto con sus maridos desplegados, y eso podría ser útil, dijo Tarney.

Pero muchas mujeres de Fort Bragg no tienen esa opción, dado que esa base sirve como hogar de muchos comandos de operaciones especiales. "Tienden a ser destinados a regiones donde no hay acceso, de forma que muchos cónyuges pueden pasar mucho tiempo sin saber qué sucede en realidad", dijo Tarney.

Para los soldados también puede resultar difícil obtener permisos para poder estar con sus esposas embarazadas. "El comandante tiene la potestad de determinar si la misión permite que el soldado vuelva", señaló Tarney. A menos que el embarazo sea de alto riesgo, no hay muchas probabilidades de que envíen al soldado a casa, añadió.

Los médicos de Womack han creado un programa de atención prenatal en grupo, para ofrecer una mejor ayuda a las esposas de soldados desplegados, apuntó Tarney. Grupos de 10 a 12 mujeres con fechas de parto estimadas similares se reúnen con un obstetra al mismo tiempo, formando un grupo de apoyo ad hoc a la vez que reciben educación para embarazadas.

"Se toma a un grupo de mujeres y pasan por el embarazo juntas", dijo la Dra. Wilma Larsen, vicepresidenta del departamento de obstetricia y ginecología de Baylor Scott & White Health en Temple, Texas, y profesora asociada del Colegio de Medicina Texas A&M. "Ese grupo se vincula y se conoce, y eso puede resultar muy beneficioso", aseguró Larsen.

El estudio observó si la atención prenatal grupal puede ayudar a reducir el estrés de las mujeres y mejorar sus embarazos, pero los resultados no fueron concluyentes.

"Mostramos una tendencia hacia un efecto protector, pero dado que no contamos con una cantidad suficiente, no pudimos en realidad sacar una significación estadística", lamentó Tarney.

Las esposas con cónyuges desplegados también podrían pensar en quedarse con sus padres o hermanos durante el embarazo, explicó Larsen, que es una coronela retirada del Ejército.

"Volver a la familia puede ser útil con respecto a la reducción del estrés", planteó. "La fe, la familia y los amigos probablemente sean las tres cosas que pueden resultar más útiles en esa situación".

Los médicos militares intentan idear otras formas de ayudar a las esposas embarazadas de soldados desplegados, dados los resultados de este estudio, dijo Tarney.

"Como médicos militares, no podemos decirles a los comandantes ni al Congreso que no despliegue a los soldados", comentó. "Por eso depende de nosotros, los médicos militares, encontrar alguna otra estrategia para garantizar que incluso cuando esos soldados estén desplegados, hagamos lo mejor que podamos por sus familias".

El estudio aparece en la edición de septiembre de la revista Obstetrics & Gynecology.

Más información

Para más información sobre el estrés y el embarazo, visite March of Dimes.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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