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Miel, natural alternativa vs resistencia a los antibióticos

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Miel, natural alternativa vs resistencia a los antibióticos
CRÉDITO: SHUTTERSTOCK

Rica en vitaminas, minerales y aminoácidos, la miel, también llamada en el antiguo Egipto el “Néctar de los Dioses”, podría jugar un papel clave en la lucha contra la resistencia bacteriana a los antibióticos, así lo asegura un nuevo estudio realizado en la Universidad de Newport, en Rhode Island, Estados Unidos.

De acuerdo con los autores del estudio que presentaron sus hallazgos en la 247 Reunión Nacional de la Sociedad Química Americana, en Dallas, EE.UU., a diferencia de los antibióticos convencionales, la miel no provoca que las bacterias acumulen resistencia a los medicamentos.

"La propiedad única de la miel se encuentra en su capacidad para combatir infecciones a varios niveles, lo que hace más difícil que las bacterias desarrollen resistencia”, precisó Susan M. Meschwitz, líder de la investigación, quien añadió que la miel, utiliza una combinación de armas, como el peróxido de hidrógeno, la acidez, su efecto osmótico, la alta concentración de azúcar y los polifenoles para matar activamente las células bacterianas.

“El efecto osmótico, que es el resultado de la alta concentración de azúcar en la miel, extrae agua de las células bacterianas, deshidratándolas y matándolas”, explicó la especialista.

Inhibe formación de comunidades bacterianas

Además, refirió que varios estudios han demostrado que la miel inhibe la formación de biopelículas o comunidades de bacterias que causan enfermedades viscosas. "La miel también puede alterar la percepción de quórum, debilitando la virulencia bacteriana, lo que hace a las bacterias más susceptibles a los antibióticos convencionales", resaltó Meschwitz.

La sensación de quórum es la forma en la que las bacterias se comunican unas con otras y puede estar implicada en la formación de biopelículas. En ciertas bacterias, este sistema de comunicación también controla la liberación de toxinas, lo que afecta a la patogenicidad de las bacterias o su capacidad para causar la enfermedad.

Meschwitz, resaltó que otra ventaja de la miel es que, a diferencia de los antibióticos convencionales, no se dirige a los procesos de crecimiento esenciales de las bacterias. El problema de ese tipo de focalización, que es la base de los antibióticos convencionales, es que fomenta que las bacterias acumulen resistencia a los medicamentos.

El poder de los polifenoles

La miel es eficaz porque está llena de polifenoles saludables o antioxidantes, entre los que están los ácidos fenólicos, el ácido cafeico, el ácido p-cumárico y el ácido elágico, destacó Meschwitz e insistió en que un gran número de estudios de laboratorio y clínicos han confirmado las propiedades antibacterianas de amplio espectro, antifúngicas y antivirales de la miel.

"Hemos llevado a cabo pruebas de antioxidantes convencionales a base de miel para medir el nivel de actividad antioxidante", explicó la investigadora. "Hemos separado e identificado los diversos compuestos polifenólicos antioxidantes. En nuestros estudios antibacterianos, hemos estado probando la actividad de la miel contra 'E. Coli', 'Staphylococcus aureus' y 'Pseudomonas aeruginosa', entre otros", concluyó.

Dulce antibiótico natural

Natural Standard, empresa de investigación internacional sobre medicina alternativa refiere que la importancia terapéutica de la miel como agente antibacteriano se reconoce desde 1892; las investigaciones modernas han evaluado el rol de la miel en el manejo de heridas crónicas así como otras indicaciones. Se ha utilizado desde los tiempos de las antiguas civilizaciones egipcias, asirias, chinas, romanas y griegas como un remedio medicinal en el tratamiento de heridas, varias enfermedades gastrointestinales y afecciones cutáneas.

Según un estudio realizado en la Universidad de Sidney, en Australia, la miel puede sustituir a la mayoría de los antibióticos que se utilizan para curar heridas como las causadas por cortes o lesiones en la piel. Los investigadores encontraron que cuando se aplica sobre la herida, la miel libera lentamente peróxido de hidrógeno, un compuesto antibacteriano, antimicrobiano y antiséptico producido a partir de una enzima, que desinfecta la herida, mata los gérmenes y cura la piel lesionada.

Además, la viscosidad de la miel proporciona una barrera protectora y forma un ambiente húmedo para la herida, reduciendo la posibilidad de formación de cicatrices. La miel suministra los nutrientes necesarios para la regeneración del tejido sano y estimula el crecimiento de los nuevos capilares sanguíneos.

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