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Cócteles con sodas dietéticas emborrachan más

Por Serena Gordon, Reportero de Healthday -
Crédito: HD

Un estudio preliminar sugiere que los refrescos azucarados ayudan a retrasar la ebriedad

MARTES, 5 de febrero (HealthDay News) -- Las personas que buscan reducir las calorías deben tener cuidado. Mezclar las bebidas de dieta con alcohol intensifica los efectos del alcohol, según los hallazgos de unas pruebas con alcoholímetros.

Una investigación preliminar sobre el uso de distintas bebidas para mezclar, como jugos, refrescos o refrescos de dieta, sugiere que los refrescos de dieta podrían aumentar más el contenido de alcohol en el aliento que las bebidas azucaradas con más calorías.

"La clave es estar consciente de este fenómeno", señaló la autora líder del estudio Cecile Marczinski, profesora asistente del departamento de ciencias psicológicas de la Universidad del Norte de Kentucky, en Highland Heights.

"Las personas tienden a pensar que reducir las calorías es importante, pero cuando se consume alcohol, las calorías ayudan a ralentizar la liberación del alcohol en el hígado y el cerebro", señaló Marczinski.

La concentración de alcohol en el aliento, que la policía mide para determinar si alguien ha consumido más del límite legal de alcohol, se ve afectada por distintos factores. La comida en el estómago puede reducir la concentración de alcohol en el aliento en hasta el 57 por ciento, en comparación con beber con el estómago vacío, según la información de respaldo del estudio.

Debido a que muchas personas se preocupan por su peso, sobre todo las mujeres jóvenes, los investigadores deseaban ver cómo la mezcla de bebidas podría afectar los niveles de alcohol en el aliento.

Para el estudio, que aparece en la edición en línea del 5 de febrero de la revista Alcoholism: Clinical and Experimental Research, los investigadores reclutaron a ocho hombres y ocho mujeres, con una edad promedio de 23 años, para que asistieran a tres sesiones del estudio. En una sesión, bebieron vodka mezclado con Squirt, un refresco, regular. En otra, bebieron vodka mezclado con Squirt de dieta, que se edulcora artificialmente con aspartamo. En la sesión final, una sesión placebo, bebieron refresco regular con una pequeña cantidad de alcohol en la parte superior de la bebida para crear el olor a alcohol.

En cada sesión, los voluntarios del estudio bebieron el equivalente de tres a cuatro copas en un bar en un periodo corto de tiempo, señaló Marczinski. El contenido de alcohol en el aliento se midió ocho veces en las tres horas tras el consumo de las bebidas.

Los niveles de alcohol en el aliento llegaron a su punto máximo 40 minutos después de que los voluntarios del estudio consumieran sus bebidas. Cuando el alcohol se mezcló con los refrescos regulares que contenían azúcar, el nivel máximo de alcohol en el aliento se situó apenas por debajo del nivel legal, en 0.077. Pero entre los que bebieron los refrescos de dieta, el máximo fue de 0.091, por encima del límite legal para conducir un coche.

Los niveles de alcohol en el aliento permanecieron altos entre los bebedores de alcohol con refresco de dieta durante el periodo completo de tres horas.

Tras beber, los investigadores también hicieron que los voluntarios realizaran una prueba en la computadora. Los participantes que bebieron las bebidas de dieta rindieron ligeramente peor, aunque no notaron ninguna diferencia en la forma en que se sentían o rendían.

"Tenían unas respuestas más lentas. Se trató de una diferencia pequeña, pero estadísticamente significativa", señaló Marczinski.

Comentó que sospecha que el alcohol fue liberado del estómago con más rapidez en el grupo de las bebidas de dieta porque no había azúcar (ni calorías) en el estómago para ralentizar la liberación.

Los investigadores no notaron ninguna diferencia entre los hombres y las mujeres del estudio. Pero Marczinski dijo que "las mujeres tienen una mayor inclinación a consumir bebidas alcohólicas con refrescos de dieta".

La moraleja es que las personas no deben beber con el estómago vacío, y quizás quieran pensárselo dos veces antes de ahorrar calorías usando refrescos de dieta para mezclar con alcohol, apuntó.

Una experta se mostró de acuerdo en que los hallazgos deben fomentar la precaución.

"Si no ha comido antes de comenzar a beber, su glucemia estará baja. Y entonces, si usa refrescos de dieta para mezclar, estará en un riesgo mucho más alto de embriagarse", señaló Samantha Heller, nutricionista clínica del Centro de Atención Musculoesquelética de la NYU, en la ciudad de Nueva York.

"Si cree que hace algo bueno al mezclar el alcohol con bebidas de dieta, debe saber que quizás sea peor, si se está emborrachando más rápido", añadió.

Y aunque los hallazgos del estudio son "preocupantes", Heller también anotó que el estudio es bastante pequeño, y que se debe duplicar.

Aún así, aconsejó a todo el que haya bebido que no conduzca. "No conduzca tras beber alcohol, pase lo que pase. Simplemente no vale la pena", aseguró.

Más información

Para más información sobre la forma en que el alcohol puede afectar a la conducción, visite los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2013, HealthDay

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