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Los niños obesos podrían enfrentarse a problemas de salud inmediatos

Por Kathleen Doheny, Reportero de Healthday -
Crédito: HD

Según un estudio, se observan tasas más altas de TDAH, asma y problemas de aprendizaje en los niños con sobrepeso

JUEVES, 17 de enero (HealthDay News) -- Los niños obesos, que ya se sabe tienen un mayor riesgo de enfermedades cardiacas y otros males en la adultez, podrían también experimentar problemas más inmediatos, entre ellos asma, discapacidades del aprendizaje y trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), según un estudio reciente.

"La obesidad infantil no solo tiene un impacto a largo plazo en términos de enfermedad cardiaca, diabetes y otros problemas en el futuro, de los que tanto estamos escuchando", señaló el autor del estudio, el Dr. Neal Halfon, director del Centro para Niños, Familias y Comunidades Más Sanas de la Universidad de California, en Los Ángeles.

"También tiene un impacto inmediato sobre la salud, la salud mental y el desarrollo de los niños", señaló Halfon, profesor de pediatría, salud pública y políticas públicas.

Pero no está claro qué sucede primero, la obesidad o los otros problemas de salud. Tampoco se sabe si algún factor adicional podría tener algo que ver en ambas afecciones.

Para el estudio, Halfon utilizó el peso y otros datos relacionados con la salud de la Encuesta nacional de salud infantil de EE. UU. de 2007, sobre casi 43,300 niños de 10 a 17 años de edad.

El 15 por ciento de los niños tenían sobrepeso, y el 16 por ciento eran obesos. El análisis arrojó una asociación entre la obesidad y 19 medidas de la salud general, el funcionamiento psicosocial y trastornos específicos de salud.

En Estados Unidos, la obesidad infantil se ha triplicado en los últimos 30 años, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Alrededor de 12.5 millones de niños y adolescentes (el 17 por ciento) son obesos. Otras afecciones de salud de inicio en la niñez, como el TDAH, el asma y las discapacidades de aprendizaje han aumentado en el mismo periodo, lo que sugiere algunos vínculos comunes.

Halfon usó las definiciones estándares de sobrepeso y obesidad basadas en el índice de masa corporal (IMC), una medida que se basa en la estatura y el peso. Se considera el sobrepeso como un IMC de 25 a 29.9 (en los percentiles 85 a 94), y la obesidad como un IMC a partir de 30 (en el percentil 95 o superior).

El estudio, publicado en línea, aparecerá en la edición impresa de enero y febrero de la revista Academic Pediatrics.

En comparación con los niños de peso normal, los niños obesos tenían más del doble de probabilidades de tener una salud considerada mala, regular o buena, en comparación con muy buena o excelente, señaló Halfon.

Los niños obesos también eran más propensos a tener restricciones en las actividades, a repetir cursos, a faltar a la escuela, a internalizar los problemas, a sufrir de afecciones conductuales como el TDAH o un trastorno de la conducta, o discapacidades del aprendizaje. Los problemas con los músculos, los huesos y las articulaciones también fueron más comunes, al igual que el asma, las alergias, el dolor de cabeza y las infecciones de oído.

En general, los niños obesos tenían casi el doble de probabilidades de sufrir tres o más problemas de salud mental, del desarrollo o física que los niños de peso normal.

Halfon halló que entre los niños con sobrepeso el efecto fue menos pronunciado. Tenían 1.3 veces más probabilidades que los niños de peso normal de reportar tres o más afecciones de salud.

Aunque el estudio establece un vínculo entre la obesidad y otros problemas de salud, la investigación no prueba una relación causal. Y no está claro cuál es la dirección de la asociación.

"¿Está la obesidad provocando todos estos problemas?", planteó Halfon. "Podría ir en una dirección, en ambas direcciones, o estar relacionado con otros factores".

Por ejemplo, el estrés tóxico a principios de la vida podría fomentar algunas de las afecciones de salud, anotó.

Halfon señaló que este gran estudio nacional se hace eco de algunas evidencias halladas en estudios más pequeños.

Hasta ahora, los expertos se han enfocado en los problemas a largo plazo relacionados con la obesidad infantil, comentó Halfon. Ahora, deben considerar los efectos más inmediatos, anotó.

Otra experta estuvo de acuerdo.

El nuevo estudio "apunta a la necesidad de atender a todo el niño, y no [solo] concentrarse en la salud física de estos niños", enfatizó la Dra. Rachel Gross, pediatra del Hospital Pediátrico del Centro Médico Montefiore, en la ciudad de Nueva York.

Apuntó que un límite del estudio es que solo recolecto información sobre un único momento, lo que dificulta determinar qué sucedió primero, la obesidad o los otros problemas.

Dados estos hallazgos, ¿qué puede hacer un padre preocupado? "Un buen punto de inicio es comenzar a pensar en unos hábitos saludables para toda la familia", aconsejó Gross. Sugirió trabajar juntos para realizar cambios pequeños que ayuden a controlar el peso.

Por ejemplo, la familia puede comer junta o hacerse el propósito de comer más frutas y verduras a diario.

También, comentó que se necesitan más estudios a unas edades más tempranas para determinar con mayor precisión los vínculos entre el peso y otros problemas de salud.

Más información

Para más información sobre la obesidad infantil, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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