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Los gérmenes resistentes se esconden en el agua

Por HealthDay/HolaDoctor -
Los gérmenes resistentes se esconden en el agua
CRÉDITO: ISTOCK


Los miles de millas de tuberías viejas y oxidadas que llevan agua a los estadounidenses cada día podrían ser residencia de peligrosas bacterias resistentes a los medicamentos, advierte un nuevo informe.

Esas nocivas bacterias incluyen a la legionella, que provoca la enfermedad del legionario; las pseudomonas, que pueden desencadenar una neumonía; y las micobacterias, que pueden causar tuberculosis y otras enfermedades, señalaron los investigadores.

Aunque esas bacterias prosperan en muchos ambientes, "[también] pueden vivir en las tuberías; son capaces de sobrevivir con las minúsculas cantidades de nutrientes que se encuentran en el agua", explicó el investigador líder, el Dr. Jeffrey Griffiths, profesor de salud pública y medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tufts, en Boston.

En general, el análisis de su equipo de 100 millones de expedientes de Medicare encontró que entre 1991 y 2006 más de 617,000 estadounidenses mayores fueron hospitalizados tras enfermar con esas tres bacterias comunes, que con frecuencia se encuentran en las tuberías.

Los costos de salud pública por las enfermedades relacionadas totalizaron 9 mil millones de dólares en pagos de Medicare, un promedio de 600 millones al año, según el grupo de Griffiths. Afecciones como la neumonía, la tuberculosis y la enfermedad del legionario por lo general afectan a las personas mayores y a las que tienen problemas del sistema inmunitario, señalan los expertos.

Muchas de las bacterias que provocaron estos casos podrían ya ser resistentes a uno o más antibióticos, como se vio en alrededor de un 1 a un 2 por ciento de las hospitalizaciones. Las bacterias resistentes a los antibióticos no solo son más peligrosas para los pacientes, sino que tratar esos casos aumenta los costos en entre un 10 y un 40 por ciento, apuntó Griffiths, ex presidente del Comité de Agua Potable de la Junta Científica Asesora de la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU.

El estudio salió a la luz al mismo tiempo que el Senado de EE. UU. aprobó un proyecto de ley de 9 mil millones de dólares conocido como el Anteproyecto de Desarrollo de Recursos Acuáticos (Water Resources Development Act). Según el The New York Times, el proyecto destinaría fondos para reparar puertos, represas, diques y otras infraestructuras de agua en 17 estados. Pero no está claro si el proyecto de ley será aprobado en la Casa de Representantes, según el Times.

Pero, ¿el agua de la mayoría de sistemas de aguas públicas no se trata ya rigurosamente para controlar los gérmenes?

Sí, apuntó el equipo de Griffiths, pero la mayor parte de ese proceso ocurre en plantas de agua ubicadas lejos de la vivienda típica.

Después de que el agua clorada sale de la planta de tratamiento, podría tener que desplazarse mucho para llegar a las viviendas, hospitales y otros edificios. Cuando ha llegado, su contenido de cloro es tan bajo que ya no mata a las bacterias que se ocultan en las tuberías.

Así es como las bacterias nocivas pueden llegar al agua potable, explicó Griffiths, o incluso en las duchas que la gente toma a diario, donde pueden ser inhaladas en el aerosol de la ducha.

La crisis de agua reciente en Flint, Michigan, resalta el problema, afirmó. Un cambio en la fuente del agua de la ciudad, que pasaba por tuberías viejas y oxidadas, expuso a miles de niños a niveles altos de plomo y también provocó un brote de enfermedad del legionario que condujo a 90 casos conocidos y a 10 fallecimientos, anotó Griffiths.

Y aunque el estudio calcula que más de 600,000 estadounidenses enferman cada año por los tipos de bacterias que con frecuencia se encuentran en las tuberías de agua, esa cifra podría ser incluso más alta, según Griffiths. Esto se debe a que la mayoría de personas infectadas no acaban en el hospital, de forma que sus casos no se registran.

Enfatizó que aunque las bacterias peligrosas pueden ocultarse en las tuberías de agua, es imposible saber qué porcentaje de casos de enfermedades infecciosas son responsabilidad de los gérmenes encontrados en las tuberías.

Por ejemplo, las infecciones con pseudomonas pueden surgir a través del contacto con las bacterias en las tuberías y con las que viven en otros lugares. "No puedo ofrecer una cifra fiable al respecto, porque en el pasado la gente no ha prestado atención a las infecciones por las tuberías", explicó Griffiths.

Además, el estudio solo cubrió a personas de a partir de 65 años de edad, así que se desconoce la forma en que esas bacterias afectan a las personas más jóvenes, dijo Griffiths.

¿Qué puede hacerse?

Es probable que reemplazar toda la infraestructura de tuberías de agua corroídas de Estados Unidos no sea posible, comentó Griffiths, y quizá ni siquiera evite que las bacterias vuelvan.

Pero se pueden tomar medidas provisionales para reducir las tasas de enfermedad, añadió.

Hay poco que las personas puedan hacer para prevenir la exposición a estos patógenos. Filtrar el agua no elimina las bacterias, porque son tan minúsculas que pasan a través de la mayoría de filtros, señaló Griffiths.

Pero en edificios como los hospitales y los hogares de ancianos, donde las personas tienen una susceptibilidad particular a esos gérmenes, el agua podría calentarse para matar las bacterias antes de distribuirse por el centro, razonó Griffiths.

Mae Wu trabaja en el programa de salud del National Resources Defense Council, un grupo de defensoría ambiental. Dijo que debe haber "una financiación seria para reemplazar nuestra infraestructura de agua potable en todo el país".

¿Cuánto dinero? "Actualizar toda nuestra infraestructura costará más de un billón de dólares", señaló Wu.

Pero incidentes como el de Flint resaltan la urgencia de la situación.

"Flint puso este problema en el foco de atención de mucha gente", dijo Wu. "Pero no es solo el plomo: este estudio resalta uno de los otros motivos muy importantes de que debamos actualizar la infraestructura de neutra agua potable".

Otra experta ambiental dijo que quizá se necesite más investigación para averiguar la mejor forma de controlar el peligro.

"Apenas comenzamos a comprender lo que sucede en las tuberías de nuestros edificios", dijo Lynn Thorp, directora de campañas nacionales de Clean Water Action, otro grupo de defensoría. "Creemos que hay mucho por innovar e invertir".

La gente debe respaldar los esfuerzos de los gobiernos locales y de los sistemas de aguas "de profundizar en esto y aprender más para resolver los problemas", planteó Thorp.

"No creo que la gente deba alarmarse; creo que deben comprender que es algo que no podemos ignorar", dijo.

El estudio aparece en la edición del 12 de septiembre de la revista Journal of Public Health Policy.

Más información

Para más información sobre las bacterias y otros microorganismos del agua doméstica, visite la Base de Datos Nacional de Seguridad Agrícola (National Agricultural Safety Database).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2016, HealthDay

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