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Los efectos en la salud del esmog persisten durante décadas, según un estudio

Los efectos en la salud del esmog persisten durante décadas, según un estudio

La exposición a la contaminación atmosférica puede aumentar el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiacas o pulmonares durante más de 30 años

MARTES, 9 de febrero de 2016 (HealthDay News) -- La contaminación atmosférica puede aumentar el riesgo de muerte prematura, incluso décadas después, según sugiere uno de los estudios sobre la contaminación atmosférica más largos que se han realizado.

Unos científicos británicos descubrieron que los efectos negativos para la salud de la contaminación atmosférica (como un riesgo más alto de enfermedad pulmonar y cardiaca) pueden persistir durante más de 30 años. Los autores del estudio sugieren que se necesitan más investigaciones sobre los efectos en la salud a largo plazo de la contaminación atmosférica, con frecuencia conocida como esmog.

"La contaminación atmosférica tiene unos efectos en la salud que están bien establecidos, sobre todo en las enfermedades cardiacas y pulmonares", señaló la autora del estudio, la Dra. Anna Hansell, del Colegio Imperial de Londres, en un comunicado de prensa de la universidad. "Los aspectos nuevos de nuestro estudio son el seguimiento de muy larga duración y la evaluación muy detallada de la exposición a la contaminación atmosférica, mediante el uso de mediciones de la calidad del aire desde los años 70".

Los investigadores monitorizaron los niveles de contaminación atmosférica en áreas de Inglaterra y Gales durante casi 40 años. Estimaron los niveles de contaminación en 1971, 1981, 1991 y 2001.

De 1971 a 1991, los científicos midieron los niveles de contaminación atmosférica de humo negro y de dióxido de azufre. Estos tipos de contaminación se producen principalmente a partir de la quema de combustibles fósiles, como el carbón y el petróleo, dijeron los investigadores.

Además, los investigadores midieron la contaminación atmosférica particulada, o las partículas diminutas del aire. Este tipo de contaminación se asocia normalmente con las fuentes naturales, como la tierra y la sal marina, además de las actividades industriales y de construcción. Esas partículas minúsculas pueden llegar hasta la parte profunda de los pulmones, y quizá incluso ser lo suficientemente pequeñas como para entrar en el torrente sanguíneo, dijeron los investigadores.

Los investigadores también dieron seguimiento al estado de salud de 368,000 personas que vivían en las áreas del estudio. Las enfermedades pulmonares (como la bronquitis, el enfisema y la neumonía) eran las que más probabilidades tenían de asociarse con la contaminación atmosférica, al igual que la muerte por enfermedad cardiaca, reveló el estudio.

Los resultados del estudio mostraron que por cada unidad adicional de contaminación por metro cúbico de aire que las personas inhalaban en 1971, el riesgo de muerte entre 2002 y 2009 aumentó en un 2 por ciento.

Según la coautora del estudio, Rebecca Ghosh, "para ponerlo en contexto, un individuo que vivía en un área más contaminada en 1971 tenía un riesgo un 14 por ciento más alto de fallecer entre 2002 y 2009 que alguien que había vivido en un área menos contaminada".

Una exposición más reciente a la contaminación atmosférica marcó una diferencia mayor con respecto a la salud, afirmaron los autores del estudio. Por cada unidad de contaminación adicional a las que las personas fueron expuestas en 2001, el riesgo de mortalidad entre 2002 y 2009 aumentó en un 24 por ciento, mostraron los hallazgos.

Hansell dijo que una exposición más reciente a la contaminación atmosférica fue más importante para la salud que una exposición más lejana. "Pero debemos hacer más investigaciones sobre el modo en que la contaminación atmosférica afecta a la salud de una persona a lo largo de toda su vida", señaló.

Aun así, añadió Hansell, los efectos de la contaminación atmosférica en la salud son pequeños en comparación con otros factores de riesgo. El riesgo de una persona de fallecer de forma prematura depende mucho más de otros aspectos del estilo de vida, que incluyen fumar, los niveles de ejercicio, el peso y las afecciones médicas, como la hipertensión, explicó.

"Nuestro estudio se suma a la gran cantidad de evidencias que sugieren que respirar un aire contaminado no es bueno para nosotros ni a corto ni a largo plazo. Tenemos que seguir con los esfuerzos colectivos para reducir los niveles de contaminación atmosférica, tanto en el Reino Unido como internacionalmente", planteó Hansell.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 8 de febrero de la revista Thorax.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre los efectos de la contaminación atmosférica para la salud.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2016, HealthDay

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