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Las viviendas públicas 'verdes' podrían ayudar a las familias a respirar mejor

Por Amy Norton, Reportera de HealthDay -
Las viviendas públicas 'verdes' podrían ayudar a las familias a respirar mejor

Las tasas de ataques de asma son más bajas en los edificios especialmente diseñados

MARTES, 20 de octubre de 2015 (HealthDay News) -- Las familias con ingresos bajos que viven en viviendas públicas "verdes" podrían tener menos problemas de asma y otras afecciones respiratorias, según un estudio reciente.

Los investigadores hallaron que los niños que vivían en viviendas públicas más nuevas y más verdes de Boston presentaban menos ataques de asma, hacían menos visitas al hospital y perdían menos días de escuela que los de la misma edad que vivían en viviendas públicas estándar.

Por su parte, los adultos tenían menos probabilidades de informar de síntomas consistentes de una afección llamada "síndrome del edificio enfermo", que incluye mareos, dolores de cabeza, náuseas e irritación ocular.

Los investigadores afirmaron en la revista American Journal of Public Health que no habían hallado una relación de causalidad que demostrara que las viviendas verdes mejoren la salud respiratoria de las personas.

Pero tiene sentido que así sea, dijo la investigadora líder, Meryl Colton, que estaba en el Facultad de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard, en Boston, cuando se realizó el estudio.

Se sabe que los contaminantes y alérgenos presentes en interiores, como el moho, las cucarachas y el humo de los cigarrillos, pueden desencadenar los síntomas de asma en los niños, explicó Colton, que ahora es estudiante de medicina en la Universidad de Colorado. Y los expertos creen que la exposición a esos desencadenantes explica parcialmente la razón por la que los niños de hogares con ingresos bajos son afectados con especial dureza por el asma.

"De modo que tenemos un mecanismo probable que explica la razón por la que las viviendas verdes se asocian con menos síntomas", señaló Colton.

A lo largo de la última década, la Autoridad de la Vivienda de Boston (Boston Housing Authority, BHA) se ha decantado por viviendas públicas más verdes, comentó Colton. Eso ha significado que se construyen nuevos edificios de altura mediana y casas de ciudad con materiales respetuosos con el medio ambiente, paneles solares en el tejado y una parte externa "más hermética" para hacerlos más eficientes energéticamente.

Pero además de reducir los costos de calefacción y de aire acondicionado, los diseños más verdes también mejoran la calidad en el interior, explicó Colton. Los sistemas de ventilación mecánicos expulsan el aire "malo" fuera y hacen que entre el aire fresco. Y las fuentes habituales de contaminación en interiores no están presentes: las unidades cuentan con estufas eléctricas en lugar de estufas de gas, por ejemplo.

Las "políticas" verdes han sido otro paso clave, dijo Colton. Fumar está prohibido, y el uso de pesticidas químicos se ha reducido: dos acciones que la BHA ha extendido ahora a todas las viviendas públicas, según la información de respaldo del estudio.

En lugar de rociar humos tóxicos, los edificios usan ahora un "control de plagas integrado", dijo Colton. Eso incluye sellar las áreas en las que las plagas puedan entrar, y arreglar rápidamente las goteras de agua que puedan atraer a visitantes no deseados.

"También educan a los residentes sobre el control de plagas, como limitar las fuentes de alimentos dejados sin cerrar y reducir el desorden", indicó Colton. "Y si las plagas entran, los edificios usan primero métodos no químicos, como trampas con cebo".

Para ver cómo podrían estar afectando todas estas medidas a la salud de los residentes, el equipo de Colton visitó a 235 familias que vivían en tres lugares de viviendas públicas de Boston: 100 vivían en hogares verdes, y el resto vivían en unidas más antiguas y estándar.

El grupo incluía a 44 niños con asma, y los investigadores hallaron que a los que vivían en viviendas verdes les iba mejor. Los niños tenían dos tercios menos probabilidades de haber sufrido un ataque de asma durante el año anterior, y un 75 por ciento menos de probabilidades de haber ido al hospital por un empeoramiento del asma.

Por otro lado, los adultos que vivían en viviendas verdes reportaron un 35 por ciento menos de síntomas del "síndrome del edificio enfermo", que se atribuye a la contaminación del aire en interiores en los edificios modernos que están sellados herméticamente, pero no necesariamente bien ventilados.

Una experta médica que no participó en la investigación se alegró al ver los resultados de este estudio.

La Dra. Elizabeth Garland, profesora asociada de medicina preventiva y pediatría en la Escuela de Medicina Mount Sinai en la ciudad de Nueva York, ha estudiado los efectos de las viviendas públicas verdes en Nueva York. En un estudio de 2013, su equipo halló unos beneficios parecidos entre los niños con asma que vivían en edificios verdes del sur de Bronx, comentó.

"Creo que esta es realmente la tendencia del futuro", dijo Garland. En la ciudad de Nueva York, indicó, ahora la ley dice que las nuevas viviendas a un precio asequible deben cumplir con ciertos estándares "verdes".

Todavía se deben hacer más investigaciones, según Colton. "¿Estos beneficios se mantienen a lo largo del tiempo?", preguntó. "¿Es posible que aumenten?".

La investigación del aspecto económico también es importante. "Las viviendas verdes requieren de una inversión inicial grande", dijo Colton.

Pero, añadió, el cambio podría pagarse por sí mismo, no solamente con facturas más bajas por consumo de energía, sino con unos costos más bajos de atención médica.

"Las personas creen a veces que un 'edificio verde' es un lujo de la clase media alta", dijo Colton. "Pero en realidad puede ser mucho más que eso".

Incluso cuando las ciudades no están en una situación económica que les permita empezar a construir viviendas públicas nuevas, pueden pasar a tener políticas verdes, convinieron Colton y Garland.

Prohibir que se fume y reducir los pesticidas químicos son dos pasos importantes, dijo Garland, aunque, añadió, eso también significa que los sistemas de salud pública tienen que hacer un mejor trabajo a la hora de ayudar a las personas a dejar de fumar.

Garland también sugirió que siempre que sea posible, las personas deben tomar sus propias medidas para limpiar el aire en interiores: evitar ambientadores con sustancias químicas y optar por productos de limpieza menos tóxicos, por ejemplo.

Más información

La Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association) ofrece más información sobre la calidad del aire en interiores.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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