SEAMOS AMIGOS

Editar mi perfil

Las leyes de Florida podrían ayudar a reducir el abuso de los analgésicos con receta

Por Alan Mozes, Reportero de HealthDay -
Las leyes de Florida podrían ayudar a reducir el abuso de los analgésicos con receta

Se ha observado un cambio solo un año después de que la nueva legislación entrara en vigor, según un estudio

LUNES, 17 de agosto de 2015 (HealthDay News) -- La nueva legislación diseñada para controlar el abuso de narcóticos con receta en el estado de Florida ha provocado una reducción pequeña, aunque rápida, en las recetas de analgésicos narcóticos, según revela una nueva investigación.

Aproximadamente un año después de que las leyes entraran en vigor, la cifra total de recetas de analgésicos narcóticos, llamados opiáceos, se redujo un 1.4 por ciento en Florida, según el estudio. Los investigadores también descubrieron una reducción del 2.5 por ciento en el volumen total de opiáceos que se dispensaron. Además, se observó una reducción significativa entre los pacientes y los dispensarios que habían estado relacionados con el mayor número de recetas, indicó.

"No hay una panacea con respecto a la epidemia de opiáceos", reconoció el autor principal del estudio, el Dr. Caleb Alexander, codirector del Centro de Seguridad y Efectividad de los Medicamentos de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore.

"Es un gran problema. Estados Unidos tiene solamente el 5 por ciento de la población mundial, pero consumimos un 80 por ciento de todos los opiáceos, y han muerto más estadounidenses por el abuso de opiáceos que el doble de la cantidad que fallecieron en Irak, Afganistán y Vietnam juntos", dijo Alexander.

"Pero este tipo de políticas y programas", añadió, "son una de las herramientas principales que han luchado contra el problema. De modo que es muy importante que evaluemos su impacto. Y creo realmente que estas reducciones son clínicamente importantes, porque incluso solamente una reducción del 2 por ciento en el volumen de opiáceos se traduce en cientos de miles de pastillas menos dispensadas al mes".

Los analgésicos basados en opiáceos incluyen la hidrocodona (Vicodin) y oxicodona (OxyContin y Percocet).

Alexander y sus colaboradores publicaron los hallazgos en la edición del 17 de agosto de la revista JAMA Internal Medicine.

Aunque Florida no es para nada el único estado del país que se enfrenta al abuso de recetas de narcóticos, el equipo del estudio indicó que se ha convertido en "el epicentro de esta epidemia".

Por ejemplo, el número de muertos entre los residentes de Florida por sobredosis de medicamentos recetados se disparó en más de un 80 por ciento entre 2003 y 2009. Y de los 100 médicos estadounidenses citados por comprar las mayores cantidades del opiáceo oxicodona en 2010, 90 tenían su sede en Florida, según el estudio.

Aunque los opiáceos son una forma importante y legal de tratamiento para muchas personas que sufren de dolor, también son extremadamente adictivos. Se cree que algunos profesionales clínicos especializados en el dolor en Florida y otros lugares son falsos dispensarios (o "una fábrica de pastillas") que esencialmente distribuyen narcóticos para lucrarse en lugar de por motivos médicos legítimos, según la información de respaldo del estudio.

Para abordar estas preocupaciones en aumento, Florida estableció unas nuevas leyes sobre los medicamentos en 2010 y 2011. La primera ley de Florida requiere que todas las clínicas de gestión del dolor se registren en el estado, y que sean gestionadas por un médico propietario. La segunda estableció un programa de monitorización de los medicamentos recetados en todo el estado, que registre todos los medicamentos vendidos en una base de datos electrónica.

El nuevo análisis examinó los patrones emisión de recetas de 2010 y 2012 entre unos 2.6 millones de pacientes de Florida y del estado vecino, Georgia. Georgia no había implementado ningún control sobre la operación de las clínicas del dolor, según el estudio.

En total, se vendieron 480 millones de medicamentos recetados a través de más de 430,000 emisores recetas y de 2,800 farmacias en ambos estados. Casi el 8 por ciento de las recetas eran de opiáceos, halló el estudio.

Pero en comparación con Georgia, Florida experimentó una caída medible en el total de recetas de opiáceos tras la legislación.

Por ejemplo, la cantidad promedio de opiáceos incluidos en cualquier receta de narcóticos surtida se redujo un 6 por ciento en Florida.

"Por supuesto, seguimos perdiendo demasiados estadounidenses por muertes prevenibles asociadas con esta forma de abuso y uso incorrecto", señaló Alexander. "Pero esta es ciertamente una situación en la que 'el vaso está medio lleno'. Concretamente porque la mayor parte de esta reducción tuvo lugar entre los abusadores y emisores de recetas de mayor volumen. De modo que estas políticas salvan vidas".

Pero el Dr. Edward Michna, director del Centro de Ensayos sobre el Dolor del Hospital Brigham and Women's de Boston, y profesor asistente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, advirtió que dicho éxito puede tener consecuencias no deseadas.

"Florida estaba descontrolada", dijo. "Es el punto álgido del problema nacional. Pero con los 49 estados implementando ahora o a punto de implementar programas parecidos, el riesgo está en confundir las operaciones criminales con la práctica diaria de la medicina, dado que hay un gran problema de dolor crónico en este país, y en muchos casos los opiáceos podrían de hecho estar indicados de forma legítima".

"Este aumento de la vigilancia y la reducción del uso incrementa la posibilidad de que en el proceso algunas personas que realmente necesitan estos medicamentos se vean afectadas. Está muy claro que se tiene que hacer algo. Pero necesitamos encontrar el equilibrio adecuado", dijo Michna.

Más información

Para más información sobre el abuso de los opiáceos, visite el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

logo

 

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de Noticias a tu correo

Enviamos un correo de bienvenida a {{email}}, pero al parecer ese destinatario no existe.

¿Es correcto este email?