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Las fracturas por exceso afectan a los atletas de 'high school'

Por Alan Mozes, Reportero de Healthday -
Las fracturas por exceso afectan a los atletas de 'high school'

Un estudio halla que las lesiones por exceso de uso son comunes en deportes relacionados con correr

MARTES, 15 de febrero (HealthDay News/HolaDoctor) -- Un estudio reciente halla que las fracturas por esfuerzo relacionadas con el exceso de uso podrían ser más comunes de lo que se pensaba entre atletas de secundaria, sobre todo entre los que participan en deportes en los que se corre.

"El riesgo es que con frecuencia tenemos que tratar a atletas muy dedicados que intentan perfeccionar constantemente su desempeño y a veces exageran", aseguró la Dra. Letha Y. Griffin, ortopedista del equipo con sede en Atlanta de la Universidad Estatal de Georgia y médico de planta de la Clínica Ortopédica Peachtree. Griffin no participó en el estudio.

Las fracturas por esfuerzo tienen lugar cuando los huesos se enfrentan a cargas reiteradas durante períodos prolongados de tiempo, sobre todo si no se calientan previamente.

El nuevo estudio halló que los factores de riesgo para las fracturas por esfuerzo varían según el sexo. Las jóvenes atletas están en mayor riesgo de fractura a una edad temprana y a tener menos masa corporal que sus contrapartes de sexo masculino.

Aún así, "nuestro estudio sugiere que se trata de un problema considerable para todos los atletas estudiantes", señaló el Dr. Andrew D. Goodwillie, autor del estudio y jefe de residentes de ortopedia en la Facultad de medicina Robert Wood Johnson de la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey en New Brunswick, Nueva Jersey.

"El hecho de que detectáramos tantas fracturas por esfuerzo en un tiempo tan corto y de que estemos encontrando que hay relaciones de riesgo claras para el tipo de regímenes de entrenamiento y hábitos dietéticos de los atletas estudiantes que las experimentan, indica que realmente estamos viendo apenas la punta del iceberg de este asunto", dijo.

Goodwillie debe presentar sus hallazgos el martes en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos en San Diego.

Entre 2007 y 2010, Goodwillie aseguró que su equipo le dio seguimiento a la frecuencia y a la naturaleza de las fracturas por esfuerzo entre los atletas estudiantes de 57 escuelas secundarias participantes.

En cada escuela, se le pidió a los entrenadores de atletismo que llenaran formularios de información para describir el historial deportivo de cada atleta, su nivel de habilidad, la intensidad de su entrenamiento, su rutina alimentaria y los detalles de la fractura.

Entre las 230 fracturas de 189 atletas (74 muchachos y 114 muchachas), la tibia fue la que probablemente resultó más afectada, cerca de la mitad de los casos. Cerca del 20 por ciento de los casos tenían que ver con los huesos del metatarso, mientras que la fíbula (el pequeño hueso detrás de la tibia) resultó afectada en el diez por ciento de las fracturas. Luego siguieron las fracturas del hueso pélvico, del tarso y del fémur.

Más de la mitad (el 53 por ciento) de las fracturas fueron experimentadas por atletas de equipo, anotaron los investigadores.

Entre los atletas de sexo masculino, la carrera de pista fue la causa principal y correspondió a más de la cuarta parte de las fracturas. Luego siguió el fútbol americano (23 por ciento) y el atletismo a campo a traviesa (19 por ciento).

Entre las atletas de sexo femenino, la carrera de pista también fue la causa principal (28 por ciento), seguida de cerca por el atletismo a campo traviesa (23 por ciento).

Surgieron diferencias entre los sexos. El estudio halló que los muchachos tendían a lesionarse a una edad ligeramente mayor que las muchachas y con índices de masa corporal superiores. Y aunque los muchachos realizaron rutinas de levantamiento de pesas más intensas, también tendían a dormir más que las muchachas, lo que le da a los huesos más tiempo para recuperarse.

"Aunque hasta ahora no había habido nada que examinara específicamente a los atletas menores de 18, estos hallazgos coinciden definitivamente con los datos que tenemos sobre los adultos", anotó Goodwillie. "Básicamente, las fracturas que estamos viendo se relacionan con deportes en los que se corre, como el atletismo a campo traviesa, el atletismo liviano, el básquetbol y el fútbol, tanto en los muchachos como en las muchachas. No se ve en deportes como la lucha libre y la natación en donde no hay impacto".

Según Griffin, "aquí el mensaje general es que puede haber fracturas frecuentes en todos los atletas de secundaria".

Considera que "deberíamos concentrarnos en ayudar a los niños a pensar en lo que necesitan hacer para ser los mejores en su deporte y desempeñarse al máximo, en lugar de advertirles que podrían sufrir una fractura por esfuerzo. Porque, francamente, los jóvenes nunca van a pensar que les va a pasar a ellos".

"Entonces, lo que primero que les diría es que si no descansan lo suficiente, no tendrán tiempo suficiente para reparar el daño a los tejidos que tiene lugar durante el día", recomendó Griffin. "Además, necesitan hacerlo para ser buenos en su deporte y no resultar lesionados".

"También necesitan comer adecuadamente", agregó. "Es como tratar de arrancar un carro sin gasolina. Más específicamente, les diría que necesitan calcio porque en la adolescencia se genera densidad ósea y hasta los 25 años. Y si les preocupan las calorías, es mejor la leche descremada. Además, necesitan exponerse al sol para producir la vitamina D que surge del contacto de la luz solar con la piel para incorporarla a sus huesos".

"Básicamente", según Griffin, "muchas de las cosas que decía la abuela son claves, si realmente se quiere ser bueno en un deporte y permanecer saludable".

Más información

Para más información sobre las fracturas por esfuerzo y sobre los atletas de la secundaria, visite la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

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