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Las cobayas pueden ser una fuente de una infección grave con estreptococos

Por Alan Mozes, Reportero de Healthday -
Las cobayas pueden ser una fuente de una infección grave con estreptococos

Pero la transmisión de animal a humano de esa bacteria es poco común, apunta una investigadora

MARTES, 16 de diciembre de 2014 (HealthDay News) -- En el mundo de las enfermedades infecciosas, un fenómeno preocupante ocurre cuando una enfermedad originada en los animales pasa a las personas.

El proceso, conocido como zoonosis, no es poco común y mantiene a los investigadores en alerta mientras buscan señales de que una enfermedad portada por los animales podría pasar a la población humana.

Un informe reciente se enfoca en justo ese suceso, y en este caso las culpables son las cobayas, también conocidas como conejillos de indias. Específicamente, fueron cobayas infectadas con una bacteria llamada Streptococcus equi, de la subespecie zooepidemicus.

"La transmisión de animales a humanos de esta bacteria es bastante rara", enfatizó la autora del estudio, Karen Gruszynski, epidemióloga veterinaria del Departamento de Salud de Virginia, en Richmond.

"Nuestros hallazgos en realidad no contienen motivo de alarma", dijo. "Pero lo que intentamos hacer es resaltar el hecho de que una enfermedad que ya sabíamos que las personas pueden contraer al exponerse a caballos o al ganado también se puede contraer de las cobayas".

En los animales, la "sez", como se conoce la enfermedad, con frecuencia presenta poca indicación de enfermedad excepto por unos ganglios linfáticos inflamados en la región de la garganta y el cuello, comentó Gruszynski.

Los casos anteriores en humanos se han vinculado principalmente al consumo de leche sin pasteurizar de vacas infectadas, o al contacto con caballos infectados. Pero los monos, los gatos y los perros infectados también se han vinculado a las infecciones de humanos con sez, apuntó Gruszynski.

Unas indicaciones firmes de que las cobayas podrían estar relacionadas con esas infecciones surgen de dos casos recientes reportados por Gruszynski y sus colaboradores en la edición de enero de la revista Emerging Infectious Diseases.

Dos residentes emparentados de Virginia fueron hospitalizados por unos síntomas parecidos a la gripe que empeoraban, en combinación con dolor muscular, náuseas, fatiga, escalofríos y problemas para respirar.

Uno de ellos, un hombre, contrajo insuficiencia cardiaca aguda, neumonía e insuficiencia respiratoria. El otro, un hombre mayor, contrajo insuficiencia respiratoria, neumonía, e insuficiencia orgánica múltiple.

Al final ambos hombres se recuperaron, tras muchas semanas de hospitalización y rehabilitación posterior.

Una investigación de seguimiento reveló que ambos habían estado expuestos a cobayas antes de enfermar.

En el primer caso, el hombre más joven había comprado recientemente cuatro cobayas, una de las cuales murió poco después. El paciente de más edad había limpiado la jaula de las cobayas unos días antes de enfermar.

Unos análisis genéticos posteriores llevados a cabo sobre muestras de las tres cobayas y uno de los pacientes revelaron que todos compartían la misma cepa de sez.

"Esa infección es grave, pero una vez los análisis y cultivos sanguíneos confirman un caso, es definitivamente tratable con antibióticos", anotó Gruszynski. "Lo importante de este hallazgo es que identifica otra fuente de transmisión que los médicos pueden buscar". Eso puede ayudar a acelerar el diagnóstico y el tratamiento, y ayudar a prevenir el riesgo de un brote más grande, explicó.

El Dr. Philip Tierno, profesor de microbiología y patología del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York, dijo que los estudios de caso como éste resaltan la importancia de obtener la mayor cantidad posible de información del paciente cuando se intenta realizar un diagnóstico.

"En este tipo de situaciones, siempre es extremadamente importante animar a los pacientes a describir su historia reciente de la forma más detallada posible, lo que incluye la exposición a las mascotas y a los animales", planteó. "En este caso, no se sabía que las cobayas podían estar involucradas en esta infección en particular en las personas. Yo tampoco lo sabía. A menos que se obtenga la historia específica del paciente, esa importante información quizá nunca salga a la luz".

Gruszynski dijo que la infección con sez en los humanos se limita a unos pocos casos al año. Las personas con sistemas inmunitarios afectados, lo que significa que tienen una afección subyacente de salud, son las más susceptibles, afirmó.

Más información

Para más información sobre la transmisión de enfermedades entre animales y humanos, visite los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2014, HealthDay

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