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La vulnerabilidad al ántrax varía ampliamente

Por HealthDay -

Sugiere que los genes podrían hacer que algunas personas estén más seguras ante un ataque de bioterrorismo

LUNES, 6 de febrero (HealthDay News) -- La susceptibilidad de las personas a la toxina del ántrax es determinada por sus genes, y puede variar mucho de un individuo a otro, según un estudio reciente.

El ántrax es una enfermedad infecciosa comúnmente considerada como un arma potencial para el bioterrorismo.

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford analizaron las células inmunitarias de 234 personas y hallaron que las células de tres personas eran casi insensibles a la toxina del ántrax, mientras que las células de otras eran cientos de veces más sensibles que las de los demás.

Los hallazgos podrían ayudar a conducir a nuevos tratamientos, y también podrían tener importantes implicaciones para la seguridad nacional de los EE. UU., según un comunicado de prensa de la universidad. Por ejemplo, las personas que se sabe son más resistentes podrían actuar como respondientes de primera línea en un ataque de bioterrorismo con ántrax.

El estudio aparece en la edición en línea del 6 de febrero de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

"Esta investigación ofrece una importante prueba de principio. Mostraron que variaciones genéticamente determinadas en el nivel de expresión de una proteína humana pueden influir sobre la susceptibilidad de las células anfitriones a la toxina del ántrax", señaló el Dr. David Relman en el comunicado.

Relman es profesor de microbiología, inmunología y medicina de la Stanford, presidente del Foro de Amenazas Microbianas del Instituto de Medicina, y miembro del Comité Científico Asesor de Bioseguridad Nacional del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. Relman no participó en el estudio.

"Los hallazgos también proveen un medio posible para predecir quiénes tienen probabilidades de enfermar gravemente tras la exposición, lo que podría resultar extremadamente útil ante un gran número de personas expuestas, como fue el caso durante los ataques de ántrax de 2001", apuntó Relman. (Una semana después de los ataques del 11/9, cartas que llevaban esporas de ántrax fueron enviadas en EE. UU., matando a cinco personas e infectando a 17 más).

"Finalmente, podrían llevar al desarrollo de estrategias novedosas de tratamiento, quizás al bloquear la interacción entre la toxina y el receptor, o al aminorar su expresión mediante la regulación", añadió.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre el ántrax.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2011, HealthDay

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