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Empleados y con seguro: qué esperar el 1 de octubre

Por Karen Pallarito, Reportero de Healthday -

Existen nuevas protecciones y beneficios, pero es posible que haya primas más altas y una reducción del horario laboral

La abarcadora Ley de Cuidado de Salud va más allá de ayudar a las personas sin seguro de EE. UU. También afecta a aproximadamente 159 millones de empleados y familiares que cuentan ahora con cobertura de salud basada en el empleo.

Si usted cuenta con un plan de salud patrocinado por su empresa, entonces satisface la "obligatoriedad individual" de la ley, que obliga a la mayoría de personas a tener cobertura de salud o a pagar una multa. Y debido a esta ley quizás su plan de salud basado en el empleo incluya nuevas protecciones y beneficios de seguro.

Por ejemplo, a partir de 2014, el paquete de reforma prohíbe a los planes patrocinados por las empresas excluir a las personas de la cobertura basándose en afecciones de salud preexistentes.

También hace que las empresas más grandes sean responsables de ofrecer cobertura médica. A partir del 1 de enero de 2015, las empresas con más de 50 empleados deben ofrecer seguro de salud a los empleados a tiempo completo y a los dependientes, o pagar unas multas. Hace poco, la administración de Obama retrasó la obligatoriedad de "participar o pagar", que debía entrar en vigencia originalmente el 1 de enero de 2014, para dar a las empresas más tiempo para implementar las reglas y requisitos de informes federales.

La Ley de Cuidado de Salud también crea varias nuevas protecciones y beneficios de seguro para las personas que tengan cobertura basada en el empleo. Por ejemplo, si su plan de salud tiene un límite de por vida sobre los beneficios de salud, eso ahora pasa a la historia. Y los límites anuales estarán completamente prohibidos en 2014.

"Algunos planes empresariales tenían límites de cobertura de por vida, por lo general con un máximo de un millón de dólares, pero algunos se limitaban a incluso 750,000 dólares", comentó el Dr. Alan Spiro, vicepresidente ejecutivo y director médico de Accolade Inc., una compañía con sede en Plymouth Meeting, Pensilvania, que ayuda a los empleados y a sus familias a orientarse en el sistema de atención de la salud. "Con frecuencia, esos límites significan la ruina financiera de las familias durante los eventos médicos catastróficos", añadió.

Además, si usted tiene un hijo adulto menor de 26 años y el plan de su empresa ofrece cobertura para los dependientes, el plan tiene que permitir que su hijo o hija se inscriba. Spiro afirmó que esto es "una inmensa bendición para las familias" con hijos jóvenes adultos. "En esta difícil economía, muchos que se han graduado de la universidad tienen dificultades para hallar empleo y pierden beneficios al mismo tiempo", comentó.

La ley también obliga a la mayoría de planes de salud de las empresas a ofrecer ciertos servicios preventivos sin costo para el empleado.

"Con algo de suerte, es un incentivo que hará que algunas personas sedentarias vayamos al médico", planteó Bill Kaiser, vicepresidente del área de ventas y mercadeo de la firma de asesoría de beneficios Gallagher Benefit Services.

La ley también fomenta los programas de bienestar en el lugar de trabajo que promueven unas conductas saludables. Se pueden ganar recompensas o enfrentarse a multas en el caso de que se consigan ciertos resultados, como reducir el colesterol o participar en actividades específicas para el bienestar. A partir del 1 de enero de 2014, la ley permite a las empresas aumentar las recompensas y las penalidades (como descuentos o recargos en las primas) de hasta el 30 por ciento de la prima total del plan, un aumento respecto al 20 por ciento.

La ley ya ha cambiado las opciones de seguro

Pero la ley también provoca cambios, algunos intencionados y otros no intencionados, a los planes de salud de las empresas y a las prácticas de empleo, señalan los analistas.

"La ACA (por la sigla en inglés de Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio) acelera las decisiones difíciles que las empresas tienen que tomar sobre cómo proveen atención sanitaria a sus empleados", aseguró Kaiser.

Por ejemplo, una de cada cinco empresas ha aumentado la parte de los empleados de las primas de los planes de salud, y una de cada cuatro tiene la intención de hacerlo el año que viene, según una encuesta empresarial de 2013 de la International Foundation of Employee Benefit Plans (IFEBP). Y una de cada tres empresas está aumentando la parte del empleado de los costos de cobertura de los dependientes, también halló la encuesta.

En un esfuerzo por compensar los crecientes gastos de salud, muchas empresas se están poniendo agresivas. Los empleados pueden anticipar unas primas más altas, unos mayores costos de desembolso y una continua migración hacia planes de salud con un deducible alto, entre otras medidas para ajustar los costos.

"Quizás una empresa tenga que tomar ciertas decisiones para contener los costos, y ese no es necesariamente solo un resultado de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio" sino de la tendencia hacia el alza en los costos de la asistencia sanitaria, explicó Mandy Bartoshesky, vicepresidenta principal de área y asesora de cumplimiento de la oficina de Filadelfia de Gallagher Benefit Services, un proveedor de servicios de asesoría de beneficios para los empleados.

La Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio "está cambiando las cosas", añadió Kevin Flynn, presidente de HealthCare Advocates, con sede en Filadelfia, que ayuda a los consumidores a resolver los problemas con el seguro de salud. "Creo que finalmente todo el mundo pagará más", advirtió.

La encuesta de la IFEBP también calcula que alrededor del 16 por ciento de las empresas están recortando los horarios hasta llegar al estatus de tiempo parcial, de forma que menos empleados califiquen para los beneficios de los planes de salud.

A partir de 2015, las grandes empresas (las que tengan al menos 50 empleados a tiempo completo) deben proveer seguro de salud a los empleados que trabajen en promedio 30 o más horas por semana, o pagar unas multas. Pero algunas empresas están reduciendo los horarios de los trabajadores por debajo del umbral de 30 horas, o pensando en hacerlo, para evitar el gasto de proveer cobertura de salud.

Un estudio publicado por el Centro de Investigación y Educación Laboral de la Universidad de California, en Berkeley, halló que 2.3 millones de trabajadores de todo el país (sobre todo de los sectores de ventas al detalle y los restaurantes) están en riesgo de sufrir reducciones en el horario como resultado de la nueva ley.

Y los informes recientes en los medios sugieren que esos sectores no son los únicos en los que se reduce el horario de los trabajadores. Los distritos escolares, las universidades y los gobiernos locales también están limitando los horarios del personal, citando la carga financiera anticipada de proveer beneficios de salud.

Se trata de una consecuencia no intencionada de la ley que los líderes de los sindicatos, entre ellos la Hermandad Internacional de Camioneros (International Brotherhood of Teamsters), considera como una amenaza para los ingresos y los beneficios de salud de los trabajadores. En una carta a los líderes demócratas del Congreso en julio, advirtieron que sin arreglos, la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio "destruirá las bases de la semana de trabajo de 40 horas como la piedra angular de la clase media estadounidense".

Un creciente número de empresas medianas y grandes (el 25 por ciento en 2014 y el 44 por ciento en 2015) también afirman que es probable que deje de haber cobertura de salud para los jubilados elegibles para Medicare, halló una nueva encuesta de Towers Watson & Co.

Y si su empresa ofrece un beneficio de salud particularmente atractivo, pero costoso, la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio podría significar el final de esa cobertura.

A partir de 2018, la ley impone un marcado impuesto sobre los planes empresariales con primas que superen los 10,200 dólares para un individuo y 27,500 dólares para una familia, los planes que por lo general se ofrecen a las personas con salarios generosos. (En contraste, las primas anuales promedios de la cobertura patrocinada por las empresas cuestan 5,615 dólares para la cobertura individual y 15,745 dólares para una familia, según la Kaiser Family Foundation and Health Research & Educational Trust).

Alrededor del 17 por ciento de las empresas están rediseñando sus planes de costo alto para evitar el llamado "impuesto Cadillac", mientras que el 40 por ciento están considerando esas medidas, según la encuesta de la IFEBP.

Un declive en los planes basados en las empresas

El seguro de salud basado en el empleo tiene una antigua historia en EE. UU. Las compañías proveen beneficios de salud para reclutar y conservar a los trabajadores calificados. Es la forma en que la mayoría de los estadounidenses menores de 65 años obtienen seguro de salud.

Pero la cobertura basada en las empresas se ha reducido en los últimos años. El porcentaje de estadounidenses que reciben seguro de salud en el trabajo o a través del trabajo de un familiar se redujo del 69.7 por ciento en 2000 al 59.5 por ciento en 2011, según un informe de la Robert Wood Johnson Foundation.

La economía tiene parte de la culpa, ya que menos personas están en el mercado laboral, según el informe. Los impactantes aumentos en las primas de los seguros de salud también contribuyeron al declive, resultando en que menos empresas ofrezcan cobertura y menos empleados la acepten.

El gran misterio es si la Ley de Cuidado de Salud obligará a algunas compañías a abandonar el negocio de los beneficios sanitarios. Hay un debate significativo sobre ese punto.

Los estimados más recientes de la Oficina del Presupuesto del Congreso sugieren que hasta siete millones de personas perderán la cobertura basada en el empleo para 2017 como resultado de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio.

Los expertos afirman que las compañías más pequeñas que dan empleo a 50 o a más trabajadores y que actualmente proveen el seguro de salud podrían prescindir de la cobertura, porque sería más barato pagar las multas que mantener la cobertura para todos sus empleados.

La mayoría de empresas grandes (con más de mil empleados) siguen comprometidas con proveer beneficios sanitarios durante los próximos cinco años, según una encuesta de empresas de Towers Watson/National Business Group on Health. Pero apenas el 26 por ciento se sienten confiadas de que seguirán ofreciendo beneficios de atención sanitaria dentro de una década.

Mientras tanto, muchas empresas grandes están considerando los intercambios (mercados) privados de seguro de salud como una forma de seguir proveyendo cobertura basada en el empleo al mismo tiempo que controlan los gastos de los beneficios sanitarios. De forma muy parecida a los intercambios públicos bajo la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, los intercambios privados representan una nueva forma de que los empleados y las familias compren cobertura sanitaria grupal y otros beneficios. En lugar de ofrecer un número limitado de planes sanitarios, una empresa daría a los empleados una cantidad fija de dinero para comprar su propia cobertura.

Kaiser, que trabaja en la oficina de Gallagher Benefit Services de Mount Laurel, Nueva Jersey, anticipa que habrá una migración lenta hacia los intercambios privados.

"No creo que haya una alteración masiva en los planes patrocinados por las empresas en que todas renuncien al juego", planteó.

Más información

El Centro Laboral de la Universidad de California en Berkeley ofrece un resumen de las cláusulas de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio que afectan al seguro patrocinado por las empresas.

Para leer la primera parte de la serie, sobre cómo navegar en los nuevos intercambios de seguro de salud, haga clic aquí.

Para leer un artículo de la primera parte sobre el impacto potencial para los adultos jóvenes, haga clic aquí.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2013, HealthDay

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