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La parte frontal de las etiquetas de los alimentos debería centrarse en las calorías, la sal y las grasas, según un informe

Por Amanda Gardner, Reportero de Healthday -
La parte frontal de las etiquetas de los alimentos debería centrarse en las calorías, la sal y las grasas,  según un informe

Los expertos señalan que esta información ofrece a los consumidores una mejor guía para reducir el riesgo de enfermedades

MIÉRCOLES, 13 de octubre (HealthDay News/HolaDoctor) -- Los cuatro principales agravantes de una buena nutrición, las calorías, las grasas saturadas, las grasas "trans" y el sodio, deberían figurar de forma destacada en las etiquetas frontales de los alimentos para que los consumidores puedan hacer elecciones alimenticias más sanas, señala un nuevo estudio.

Otros datos, como los del colesterol, la fibra, los azúcares añadidos y las vitaminas, podrían relegarse a la parte de atrás del envase, señaló el informe del Instituto de Medicina (IOM), que analizó los símbolos y sistemas de clasificación de información nutricional de los paquetes.

"La intención principal de la información que aparece en la parte frontal del paquete es ofrecer al consumidor una manera fácil de seleccionar los alimentos que son compatibles con una alimentación balanceada y de alta calidad en el punto de venta", dijo durante una teleconferencia el miércoles Alice Lichtenstein, vicepresidenta de la comisión que preparó el informe y profesora de ciencias de la nutrición de la Universidad Tufts en Boston. "El comité concluyó que era importante destacar la información sobre las calorías y el tamaño de las porciones. . . Sentimos que era importante centrarse en los nutrientes más estrechamente relacionados con el riesgo de enfermedades crónicas".

"El propósito principal más útil del etiquetado de la parte frontal del paquete es ayudar a los consumidores a identificar y elegir los alimentos en función de los nutrientes que estén más vinculados a las preocupaciones de salud pública de los estadounidenses", agregó Ellen Wartella, directora del Centro sobre Medios y Desarrollo Humano de la Facultad de comunicación de la Universidad de Northwestern.

El azúcar añadido no se consideró como un candidato a incluir en la parte frontal del paquete debido a que "el comité creía que la parte frontal del paquete debía hacer hincapié en las calorías en lugar de los azúcares añadidos en sí," apuntó Mary Story, profesora de epidemiología y salud comunitaria de la Facultad de salud pública de la Universidad de Minnesota. "Pensábamos que el énfasis en las calorías abordaría realmente el problema del azúcar añadido".

Además, explicó Story, los nutricionistas no tienen una buena forma de evaluar qué cantidad de azúcar es natural en un producto alimenticio y cuánto es la que se añade.

El comité subrayó de manera cuidadosa que no estaba haciendo ninguna recomendación. Después de la segunda fase del proyecto, se analizará la forma en que los consumidores comprenden y usan esta información, el informe completo se enviará al Congreso, a la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. y a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

"Luego se considerará como parte de las regulaciones actuales", señaló Wartella. "Lo que la FDA o el Congreso hagan con el informe no concierne a este comité".

"Ciertamente, las empresas son libres de seguir incluyendo las reivindicaciones en el contenido de los nutrientes que ya tienen, como por ejemplo alto en calcio o cualquier otro nutriente que quieran destacar", agregó Virginia Wilkening, ex subdirectora de la Oficina de Productos Nutricionales, Etiquetado, y Suplementos Dietéticos de la FDA.

Lo que motivó el estudio, que se hizo a instancias del Congreso, fue la epidemia creciente de exceso de alimentación y obesidad de Estados Unidos y los problemas de salud derivados tales como enfermedad cardiaca, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.

Al mismo tiempo, ha aumentado el número y el tipo de reivindicaciones nutricionales en la parte frontal del paquete.

"El Congreso estaba al tanto de la proliferación de los diferentes tipos de calificaciones y símbolos y de que podría generar confusión entre los consumidores", señaló Wartella.

En un intento por mitigar este problema, el comité examinó 20 de estos sistemas, agrupándolos en tres categorías generales: sistemas de nutrientes específicos que proporcionan información sobre el porcentaje de las cantidades diarias recomendadas de varios nutrientes, los sistemas de resumen, que utilizan un solo símbolo o icono para sintetizar el contenido nutricional y los sistemas de información de grupo de alimentos, que destacan la presencia de algunos grupos de alimentos tales como "granos enteros".

El comité no tomó en cuenta a los niños y adultos por separado ni especificó qué sistema era el mejor.

"Ninguno era mejor que el otro", señaló Wartella.

Más información

Para más información sobre el informe, visite la Academia Nacional de Ciencias (National Academy of Sciences).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

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