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Hay más estadounidenses que dan su respaldo a las vacunas, según <i>HealthDay/Harris Poll</i>

Por Amy Norton, Reportero de Healthday -
Hay más estadounidenses que dan su respaldo a las vacunas, según <i>HealthDay/Harris Poll</i>

Los expertos señalan que es probable que el brote de sarampión impulse la tendencia, pero quedan críticos de las vacunas

JUEVES, 12 de marzo de 2015 (HealthDay News) -- Tras el brote de sarampión que ha generado titulares durante meses, ahora hay más estadounidenses que dicen que tienen opiniones positivas sobre las vacunas infantiles, según una nueva encuesta de HealthDay/Harris Poll.

De más de 2,000 adultos encuestados, el 87 por ciento dijeron que pensaban que las vacunas que se administran a los niños de forma rutinaria son seguras. Esto representa un aumento frente al 77 por ciento en una encuesta similar del pasado julio.

Otros hallazgos de la nueva encuesta:

  • El 82 por ciento de los encuestados afirman que las vacunas deberían ser obligatorias para todos los niños, frente al 77 por ciento en la encuesta de julio.
  • El 79 por ciento dicen que hay un nivel al menos moderado de riesgo de que un niño sin vacunar pueda contraer una enfermedad contra la que las vacunas estén diseñadas para proteger. Eso es un aumento de 5 puntos de porcentaje desde la encuesta de julio.
  • El 69 por ciento afirman que un niño que contraiga una enfermedad prevenible con una vacuna, como el sarampión, representaría un peligro al menos moderado para los demás niños, frente al 64 por ciento en julio.

La nueva encuesta también reveló que el 77 por ciento de los adultos creen que los padres que no desean vacunar a sus hijos deberían estar obligados a obtener un certificado de un médico que muestre el motivo por el que deciden no vacunar a sus hijos. Y el 72 por ciento creen que si un niño no está vacunado, no se le debería permitir ir a la escuela.

También hubo un cambio pequeño pero medible en la comprensión de lo que se denomina "inmunidad grupal". El año pasado, más o menos tres de cada 10 estadounidenses (el 29 por ciento) aceptaban que dado que la mayoría de los niños estaban vacunados, no pasa nada si algunos padres deciden no vacunar a sus hijos. Hoy día, alrededor de dos de cada 10 (el 21 por ciento) se muestra de acuerdo con esa opinión, encontró la encuesta.

El Dr. Aaron Glatt, vocero de la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (Infectious Diseases Society of America), cree que el cambio es alentador. Y aunque los motivos no están claros, se puede suponer que el brote de sarampión lo impulsa, dijo.

"Creo que el brote de sarampión hace que algunas personas reexaminen los 'hechos' sobre las vacunas infantiles", planteó Glatt. "Desafortunadamente, a veces es necesario asustarse".

Pero la encuesta también encontró que muchos adultos más jóvenes y padres de niños pequeños siguen creyendo la afirmación desacreditada de que la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola (SPR) provoca autismo.

"Quizá las cifras más alarmantes sean el 32 por ciento de los padres de hijos menores de 6 años que creen que hay una probabilidad al menos moderada de que las vacunas provoquen autismo, y el 24 por ciento que creen que hay investigación científica que lo demuestra", comentó Humphrey Taylor, presidente emérito de Harris Poll.

Glatt se mostró de acuerdo en que esas cifras son preocupantes, aunque no sorprendentes. Los padres de niños pequeños, comprensiblemente, son propensos a buscar información sobre las vacunas. Pero eso aumenta las probabilidades de toparse con información errónea, advirtió.

El brote actual de sarampión comenzó en diciembre en dos parques temáticos de Disney en el sur de California. Hasta el 6 de marzo, se habían infectado 173 personas en 17 estados y el Distrito de Columbia, y la mayoría de ellas no se habían vacunado nunca, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

El sarampión se declaró eliminado de Estados Unidos en 2000. Pero desde entonces ha habido brotes, y el mayor hasta el momento ocurrió el año pasado, cuando 644 personas enfermaron en 27 estados, según los CDC.

La agencia señala que el problema es que los viajeros pueden traer el sarampión a EE. UU., y el virus se propaga si las personas no están vacunadas.

En los últimos años, algunos padres estadounidenses han decidido prescindir de la SPR y otras vacunas infantiles, o pedir al médico que retrase ciertas vacunas, con frecuencia debido a miedos sobre la seguridad de las mismas. Esas preocupaciones datan de 1998, cuando un pequeño estudio afirmó mostrar un vínculo entre la vacuna SPR y el autismo. Desde ese entonces, el estudio se ha desacreditado ampliamente, y el médico británico que lo condujo perdió su licencia de medicina.

"Ese 'vínculo' se basó en datos falsificados", enfatizó Glatt. "Pero la idea de que la SPR provoca autismo sigue viva".

En la nueva encuesta, la generación de los "milénicos" (los nacidos entre principios de los 80 y principios de los 2000) era la más propensa a creer la afirmación sobre la SPR y el autismo: un 22 por ciento. Eso se compara con el 18 por ciento de los de la "generación X" (los nacidos entre principios de los 60 y principios de los 80), el 12 por ciento de la generación de la postguerra, y el 8 por ciento de los estadounidenses mayores de 70 años. Glatt dijo que no le sorprende que los estadounidenses más jóvenes tengan opiniones más negativas sobre las vacunas que los estadounidenses de más edad, en parte porque nunca han visto enfermedades potencialmente letales, como el sarampión o la polio.

Pero un hallazgo de la encuesta fue un poco sorprendente, según Glatt. Hay una percepción común de que los detractores de las vacunas en Estados Unidos provienen sobre todo de los estratos con más ingresos.

Pero la encuesta encontró que las personas de las familias con más ingresos (que ganaban 100,000 dólares o más al año) eran menos propensas a creer en el vínculo entre la SPR y el autismo: apenas el 12 por ciento, frente al 22 por ciento de las personas de familias que ganaban menos de 50,000 dólares.

"Creo que eso nos dice que no hay un 'tipo' estándar de padre que duda de las vacunas", planteó Glatt. "El problema está más generalizado".

La encuesta, llevada a cabo en línea entre el 25 y el 27 de febrero, incluyó a una muestra nacionalmente representativa de 2,032 adultos de EE. UU.

Más información

Los CDC ofrecen más información sobre las vacunas de los niños.

Para más detalles sobre la encuesta, visite The Harris Poll.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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