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Experta desmiente mitos sobre las vacunas

Por HealthDay -
Experta desmiente mitos sobre las vacunas

Décadas de estudios han demostrado que son muy seguras y sumamente efectivas para salvar a los niños de enfermedades y muerte.

Todavía hay personas que no confían en lo seguras que son las vacunas infantiles, pero una experta dice que los mitos alrededor de la vacunación son fáciles de desmentir.

“Tanto los padres como los médicos tienen la misma meta: que los niños estén sanos. Y mejor manera de lograrlo es con las vacunas”, dijo la doctora Nadia Qureshi, una especialista en enfermedades infecciosas infantiles en el Sistema de Salud de la Universidad de Loyola en Chicago.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (U.S. Centers for Disease Control and Prevention, o CDC), las vacunas han salvado más de 732,000 vidas en las últimas dos décadas en Estados Unidos.

A pesar de esto sigue habiendo ideas equivocadas sobre estas intervenciones médicas que son sencillas pero cruciales.

Uno de los mitos más grandes es que la vacuna contra sarampión, paperas y rubeola (llamada triple viral o SPR) causa autismo, dijo Qureshi, quien también es una profesora de pediatría en la Universidad de Loyola.

“El mito empezó en 1988 cuando un cirujano inglés publicó un estudio en la revista The Lancet, donde afirmaba que la vacuna SPR estaba ligada al autismo y enfermedades inflamatorias del intestino”, dijo en un comunicado de prensa de Loyola.

Sin embargo, Qureshi señaló que “ningún otro estudio ha podido reproducir o validar los resultados”.

De hecho, “luego se descubrió que el cirujano británico había inventado y plagiado las historias clínicas, e incluso había patentado una vacuna para sarampión para que los resultados de su investigación lo beneficiaran”, dijo.

“Además, para demostrar sus teorías el autor practicó ciertos procedimientos en los niños que no eran necesarios ni fueron aprobados por el comité de ética del hospital”, dijo Qureshi. “Le quitaron su licencia médica y la revista se retractó de haber publicado el artículo. Sin embargo este miedo sin fundamento se ha instalado en la mente de muchos y sigue haciendo que algunos padres duden en vacunar a su hijo, lo que ha resultado en muchos contagios”.

El diciembre pasado, un brote de paperas que empezó en dos parques de Disney en California contagió a 151 personas antes de que se diera por terminado en abril, según el CDC. Más del 80 por ciento de los afectados no estaban vacunados o no tenían cartilla de vacunación, declararon los agentes del CDC.

Otro mito sobre las vacunas: “Es peligroso aplicar muchas vacunas al mismo tiempo”.

“El sistema inmune se enfrenta constantemente a retos causados por lo que los bebés se meten a la boca e incluso lo que respiran, ya que cada día se exponen a miles de gérmenes y antígenos”, señaló Qureshi. En ese contexto, “las vacunas son como una gota de agua en una alberca”, dijo.

Además, “se han hecho muchos estudios para asegurarse que el esquema de vacunación sea seguro y efectivo. Si los padres esperan demasiado para vacunar a sus hijos, pueden exponerlo en el momento donde los niños son más vulnerables y tienen mayor probabilidad de tener complicaciones si contraen el virus. Esto es sumamente importante en enfermedades como la tos ferina (o pertrusis), cuando los bebés tienen un índice de mortandad más alto”.

Algunas personas también creen que las vacunas tienen sustancias tóxicas. Se equivocan.

“Los tres ingredientes que más preocupan a los padres son timerosal, aluminio y formaldehído”, dijo Qureshi.

Sin embargo, “desde el 2008 hemos quitado el timerosal de casi todas las vacunas a causa de las sospechas que se generaron [aunque éstas siguen sin demostrarse científicamente]” dijo. “El aluminio se usa para ayudar a que se genere una mejor respuesta inmune y la cantidad que hay en las vacunas es de una centésima de nuestro consumo diario. El formaldehído aparece en plantas, animales, y seres humanos, y el nivel de formaldehído que hay naturalmente en el cuerpo es más de 100 mayor al que hay en una vacuna”.

Para contextualizarlo, Qureshi dijo que “una pera tiene 50 veces más formaldehído que una vacuna”.

Algunas personas pueden creer que es mejor que los niños desarrollen su sistema inmunitario con infecciones e incluso enfermedades en lugar de con una vacuna.

Sin embargo, “hay ocasiones donde es al revés”, dijo Qureshi.

“Por ejemplo, las vacunas para el VPH, meningitis infantil (Hib) y tétanos son mejores para el sistema inmune que si se contraen por infección. Gracias a las vacunas, se nos olvida que muchas de estas enfermedades pueden causar complicaciones a largo plazo o incluso la muerte. La meningitis infantil puede causar retraso mental, la polio puede causar parálisis y el sarampión incluso puede matar.

Y aunque “el riesgo de tener una reacción adversa importante a una vacuna es de 1 en un millón, el riesgo de tener complicaciones por una infección que se puede prevenir con una vacuna es de 1 en 100 o 1 en 1000”, dijo Qureshi.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (U.S. Centers for Disease Control and Prevention) tienen más información sobre vacunas.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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