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¿Es seguro entrar a las aguas del Golfo de México?

Por Jenifer Goodwin, Reportero de Healthday -

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre los riesgos para la salud que representan las bolas de petróleo y alquitrán que llegan a las playas

MIÉRCOLES 9 de junio (HealthDay News/DrTango) -- Ahora que las bolas de petróleo y alquitrán del devastador derrame de petróleo del golfo han empezado a llegar a las playas de cuatro estados, muchos se están preguntando si hay riesgos para los que acuden a las playas y para los residentes de la región.

Aunque el daño para los seres humanos podría no ser tan malo como el que podrían sugerir las fotografías de pelícanos bañados en petróleo, los expertos no se ponen de acuerdo en cuánto a qué tan preocupada debería mostrarse la gente.

Miriam Rotkin-Ellman, científica de planta del Consejo de Defensa de Recursos Naturales (Natural Resources Defense Council), señaló que los que van a las playas no deberían bajar la guardia. Los trabajadores de limpieza e incluso algunos residentes de la costa, dijo, se están quejando de síntomas que coinciden con la exposición a los compuestos volátiles del petróleo, como mareos, náuseas, dolor de cabeza y tos.

Estos informes se deben tomar en serio, señaló Rotkin-Ellman, quien anotó que el petróleo crudo contiene sustancias químicas que causan cáncer y tóxicas.

"Definitivamente, hay preocupaciones para la salud humana relacionada con el derrame de petróleo del Golfo de México, tanto para trabajadores, la comunidad y preocupaciones de salud a largo plazo, pues los contaminantes persisten en el medio ambiente", dijo.

No todos los expertos están de acuerdo en que el derrame constituya un peligro para el público en las playas de la Costa del Golfo.

Los datos de la Administración de Salud y Seguridad Ocupacional (Occupational Health & Safety Administration, OSHA) muestran que los trabajadores de limpieza y reparación del Golfo de México que están cerca del derrame no han estado expuestos a niveles perjudiciales de toxinas, señaló Robert Emery, vicepresidente de seguridad, salud, medio ambiente y gestión de riesgos del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston. Emery señaló que esto confirma los datos de BP, propietaria de la plataforma petrolífera dañada que ha arrojado incontables barriles de petróleo crudo al Golfo desde una explosión el 20 de abril que acabó con las vidas de once trabajadores a unos 65 km (40 millas) de la costa de Luisiana.

Los cálculos federales establecen la cantidad total de petróleo derramado entre 23.7 millones y 51.5 millones de galones (90 millones y 195 millones de litros), el peor derrame de petróleo de la historia del país.

Si los trabajadores cerca de la fuente del derrame no parecen estar en peligro, es seguro suponer que el petróleo que llega al litoral de Luisiana, Misisipí, Alabama y Florida no constituye un gran riesgo para los que van a las playas ni para los residentes, aseguró Emery.

"La gente que más se esperaría que estuviera íntimamente expuesta a las sustancias químicas del petróleo crudo son las que trabajan en el agua cerca a la fuente del derrame", aseguró Emery. "Ahora contamos con datos, no solo de BP sino de la OSHA que muestran que las exposiciones de estos trabajadores son mínimas, si es que existen. Es una buena noticia y es seguro suponer que los riesgos serían aún menores para el público en general en las playas".

Rotkin-Ellman no estuvo de acuerdo y anotó que todavía queda mucho que no está claro acerca de los efectos para la salud de las enormes cantidades de dispersadores químicos usados para combatir el derrame que descomponen la superficie del petróleo en gotas pequeñas.

Hay un punto con el que todos los expertos están de acuerdo, los que van a las playas necesitan tener sentido común. Eso significa no nadar en aguas visiblemente contaminadas por el petróleo.

El petróleo crudo contiene muchas sustancias químicas tóxicas, como compuestos orgánicos volátiles y semivolátiles, aseguró Rotkin-Ellman. Entre estos compuestos se encuentran el benceno, el etilbenceno, el xileno, el naftaleno, todos carcinógenos conocidos, dijo.

Aunque son peligrosos si se ingieren o se inhalan, según los expertos, estas sustancias químicas tienden a disiparse y a evaporarse con el tiempo. Las investigaciones señalan que la potencia tóxica del petróleo crudo se reduce entre más tiempo pasa flotando en el agua o en el aire, un proceso conocido como envejecimiento, aseguró Emery.

Aún así, las personas que van a la playa no pueden saber por sí mismas si el petróleo que encuentran está fresco o ha estado flotando un tiempo, advirtió Emery.

Antes de ir a la playa, Emery recomendó consultar a las autoridades locales o estatales sobre problemas de salud.

Rotkin-Ellman recomendó que los padres deben tener cuidado especialmente con exponer a sus hijos a playas contaminadas con petróleo.

"Los organismos de los niños son más vulnerables y susceptibles a los contaminantes ambientales", precisó. "Sus organismos no procesan contaminantes de la misma manera. Su piel puede ser más sensible a las sustancias químicas del petróleo. Ciertamente, recomendaría mantener a los niños alejados de cualquier sustancia grasosa o de agua grasosa".

Si se encuentra bolas de alquitrán o manchas de petróleo, no las toque. El petróleo crudo fresco irrita la piel y puede causar enrojecimiento, quemaduras y hasta úlceras por contacto prolongado. Aunque el petróleo que termina en las playas probablemente no sea tan agresivo, sigue siendo buena idea no tocarlo, aseguró Emery.

El alquitrán de petróleo es pegajoso y difícil de eliminar. Si el agua y el jabón no funcionan, pruebe con vaselina o con algún desengrasante que se consiga en el comercio indicado para su uso sobre la piel. Se sabe que algunas personas usan gasolina para eliminar el alquitrán de la piel, cosa que es una muy mala idea, aseguró Emery.

Si se perciben los vapores de un derrame de petróleo, las personas que tengan problemas respiratorios como asma deben quedarse en casa y poner el aire acondicionado a recircular", recomendó Rotkin-Ellman. Las sustancias químicas pueden irritar los ojos, la nariz y la garganta, incluso a concentraciones bajas.

Y no se le olvide dar parte a las autoridades sanitarias sobre el olor.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre el derrame de petróleo y la salud.


Artículo por HealthDay, traducido por DrTango

 

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