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Peligrosa sustancia química para bebés en hospitales

Por Amanda Gardner, Reportero de Healthday -
Crédito: HD

Se ha prohibido en las tazas para bebés y en los biberones, pero se encuentra en el equipo del hospital; el riesgo para la salud no está claro

VIERNES, 22 de febrero (HealthDay News) -- Los bebés prematuros que pasan los primeros días de vida en la unidad de cuidados intensivos (UCI) neonatal podrían verse expuestos a una sustancia química posiblemente nociva que se usa comúnmente en la fabricación de los plásticos duros, señala una investigación reciente.

La sustancia, el bisfenol A (BPA), se usa para fabricar muchos de los ventiladores, las vías intravenosas, los catéteres y otros dispositivos que los minúsculos bebés necesitan para mantenerse con vida en esos primeros días críticos.

Se cree que el BPA es un alterador endocrino, lo que significa que podría interferir con el sistema hormonal de los humanos. Algunas investigaciones han relacionado al BPA con problemas reproductivos y del desarrollo, entre otros con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad. En julio pasado, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU. prohibió el BPA en los biberones y en las tazas para bebés.

La autora principal del nuevo estudio, que aparece en línea el 18 de febrero y en la edición impresa de marzo de la revista Pediatrics, enfatizó que su trabajo no incluyó ninguna conclusión sobre los efectos de salud del BPA.

"Se trató de un estudio de evaluación de la exposición", explicó Susan Duty, profesora asociada de enfermería en la Escuela de Enfermería y Ciencias de la Salud Simmons, en Boston. "No buscábamos determinar ningún resultado de salud, así que no puedo hablar sobre los efectos de estas exposiciones particulares sobre la salud".

La mayor parte de la exposición al BPA de los humanos proviene de la dieta. El BPA puede filtrarse en las comidas y bebidas de los recipientes que las contienen.

Pero en este estudio, no resultó ser así. Los niveles de BPA en muestras de orina tomadas antes y después de comer (ya fuera leche materna o fórmula) fueron iguales en los 55 bebés que participaron en el estudio. Todos eran recién nacidos prematuros que estaban en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) del hospital.

Pero los bebés que necesitaron cuatro o más dispositivos médicos tenían niveles de BPA en la orina 1.6 veces más elevados, en comparación con los que fueron expuestos a tres o menos dispositivos.

Los dispositivos respiratorios se relacionaron con una mayor exposición al BPA que otros dispositivos.

Y aunque en todos los casos las concentraciones de BPA en la orina eran inferiores a las que la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. ha calificado de peligrosas, seguían siendo entre 16 y 32 veces mayores que las observadas en los niños de la población general, señaló Duty.

Además, añadió, "hay una controversia sobre el efecto de unas exposiciones de dosis baja al BPA, porque algunos estudios sobre la exposición en periodos vulnerables del desarrollo infantil reportan efectos sobre la conducta y la función ejecutiva de los niños, y una reducción en la distancia [anogenital] en el sexo masculino".

Duty apuntó que la UCIN particular que estudió había tomado "una decisión consciente y voluntaria de elegir productos sin BPA siempre que fuera posible, y aún así hallamos estas asociaciones con el BPA".

No está claro si hay formas alternativas de producir los dispositivos necesarios para mantener con vida a esos bebés minúsculos y vulnerables.

Sharon Wilkerson, decana del Colegio de Enfermería del Centro de Ciencias de la Salud Texas A&M, citó un estudio que halló diferencias en los niveles de exposición entre hospitales, "lo que sugiere que algunos productos podrían ser mejores que otros".

Por otro lado, el BPA fortalece el plástico y sirve como adhesivo.

"No queremos un catéter que se deshaga en una vena, porque sería peor que el BPA", planteó Wilkerson. "Hay que tener mucho cuidado de que al asegurarnos de que las personas usen menos BPA en la producción, no pongamos en peligro esos resultados".

Un grupo que representa a la industria química afirmó que el estudio no es causa de alarma.

"Este estudio halló que las exposiciones al BPA del uso de equipo médico que salva vidas de bebés prematuros en la UCIN eran bajas y se hallaban bien dentro de los límites de seguridad establecidos por los reguladores", señaló Steven Hentges, del Grupo Global de Policarbonatos y BPA del Consejo Americano de Química (American Chemistry Council).

En un comunicado de prensa del consejo, Hentges añadió que "las exposiciones al BPA de todos los bebés de este estudio son a corto plazo, limitadas al momento en que resultaba necesario un tratamiento para salvarles la vida, y están muy por debajo de los límites de ingesta segura fijados por el gobierno para el BPA, que se determinan de forma conservadora".

Un experto médico que no participó en el estudio dijo que se necesita más información.

"Claramente, este estudio halló una mayor exposición, pero la pregunta es qué significa", planteó el Dr. David Méndez, neonatólogo del hospital Pediátrico de Miami, en Florida. "Simplemente no lo sabemos ahora mismo".

"Si hallamos que el BPA es importante para los resultados de salud a largo plazo de los bebés, podemos crear formas más seguras para administrar la alimentación y el oxígeno", añadió.

Duty, autora del estudio, dijo que por ahora "la primera prioridad debe ser proveer la atención médica necesaria para ayudar a estos bebés a sobrevivir a su nacimiento prematuro".

Más información

El Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental de EE. UU. ofrece más información sobre el BPA.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2013, HealthDay

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