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El acoso puede dejar unas cicatrices mentales duraderas

Por Steven Reinberg, Reportero de HealthDay -
El acoso puede dejar unas cicatrices mentales duraderas

Muchos han recibido tratamiento para la depresión u otros trastornos antes de los 30, señala un estudio

MIÉRCOLES, 9 de diciembre de 2015 (HealthDay News) -- El acoso puede conducir a efectos psicológicos duraderos tanto en las víctimas como en los perpetradores, informan unos investigadores.

Más del 20 por ciento de los niños que han sufrido de acoso son propensos a una depresión de suficiente gravedad como para ameritar ayuda médica antes de los 30 años de edad, informan investigadores de Finlandia.

"La victimización frecuente a los 8 años de edad se asocia con trastornos psicológicos en la adultez que ameritan tratamiento", afirmó el investigador líder, el Dr. Andre Sourander, profesor del departamento de psiquiatría infantil de la Universidad de Turku.

Además de la depresión, los investigadores encontraron que acosar o ser acosado se asociaba con la psicosis, la ansiedad y el abuso de las drogas y el alcohol.

"Debemos comprender la importancia de las experiencias paritarias tempranas y escolares para los niños", dijo Sourander. "Deberíamos integrar una perspectiva de salud mental a las campañas contra el acoso, porque la intervención temprana puede prevenir las consecuencias a largo plazo".

El informe aparece en la edición en línea del 9 de diciembre de la revista JAMA Psychiatry.

El acoso puede incluir amenazar de forma repetitiva, propagar rumores, atacar a alguien física o verbalmente, o excluir a alguien de un grupo, según el Departamento de Servicios de Salud y Humanos de EE. UU.

Para el estudio, Sourander y sus colaboradores revisaron datos sobre más de 5,000 niños finlandeses para ver si había una asociación entre los incidentes relacionados con el acoso a los 8 años de edad y los problemas mentales cuando se cumplían los 29 años.

Los incidentes de acosar o ser acosados se basaron en informes de los niños, los padres y los maestros. Los datos sobre los servicios para tratar trastornos psiquiátricos entre los 16 y los 29 años de edad provinieron de un registro hospitalario finlandés.

El equipo de Sourander encontró que entre los niños que no participaron en algún acoso (la inmensa mayoría), casi el 12 por ciento fueron diagnosticados con problemas de salud mental entre los 20 y los 29.

Pero casi el 20 por ciento de los acosadores, más del 23 por ciento de las víctimas, y más del 30 por ciento de los que se identificaron como acosadores y acosados terminaron con problemas de salud mental que requirieron tratamiento a una edad más avanzada, encontraron los investigadores.

Solo se observó una asociación entre el acoso infantil y los problemas de salud mental en la adultez, no un vínculo causal.

El Dr. Matthew Lorber, director en funciones de Psiquiatría Infantil y Adolescente del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, dijo que las escuelas y los padres deben detener el acoso antes de que comience.

"Debemos aumentar nuestras campañas contra el acoso, sobre todo en las escuelas primarias", planteó.

Lorber dijo que la mayoría de las escuelas saben que hay acoso, pero creen que no pueden detenerlo. "Pero si se comienza a una edad temprana se puede crear una cultura en que el acoso no se tolere", afirmó.

Lorber también cree que los niños acosados necesitan consejería para prevenir trastornos de depresión o ansiedad más adelante en la vida.

El acoso nunca se puede eliminar del todo, pero la mayor parte se puede prevenir, afirmó. "He ido a escuelas donde se comprende que el acoso no se tolera bajo ninguna circunstancia: esto implica el acoso verbal, físico, sexual y el ciberacoso", enfatizó.

A partir del kindergarten, dijo Lorber, los niños y los padres deben firmar contratos en que afirmen que el acoso no se tolera.

Las escuelas y los padres con frecuencia desconocen las consecuencias a largo plazo del acoso, añadió. "El acoso con frecuencia cae en la categoría de 'son cosas de niños' y de 'es parte del crecimiento'", dijo Lorber. "No es verdad".

En su propia práctica, Lorber ha tratado a niños que sufren de depresión, que se autolesionan o que tienen ataques de pánico debido al acoso.

"La intimidación sistemática, el acoso repetitivo y la tortura incesante no son cosas de niños", enfatizó Lorber. "Una víctima de acoso es una víctima de un trauma, porque es algo traumático".

Más información

Para más información sobre el acoso, visite el Departamento de Servicios de Salud y Humanos de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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