SEAMOS AMIGOS

Editar mi perfil

EE. UU. invierte millones para averiguar si los productos herbarios funcionan de verdad

Por Dennis Thompson, Reportero de Healthday -
EE. UU. invierte millones para averiguar si los productos herbarios funcionan de verdad

Una investigación pretende desvelar el misterio que rodea a los suplementos dietéticos populares

JUEVES, 16 de diciembre (HealthDay News/HolaDoctor) -- La gente ha tomado suplementos dietéticos durante siglos para curar todo tipo de enfermedades y mejorar su salud. A pesar de toda la sabiduría popular que promueve el uso de plantas como la hierba de San Juan y el cohosh negro, se desconoce gran parte de su efecto sobre la salud humana.

Pero el gobierno federal gasta millones de dólares en investigaciones para separar el grano de la paja en lo que respecta a los suplementos herbarios.

"Muchos de estos productos son ampliamente utilizados por los consumidores y no tenemos pruebas sobre si son seguros y eficaces", señaló Marguerite Klein, directora del Programa de Centros de Investigación Botánica de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. "Aún nos queda un largo camino por recorrer. Es una ardua tarea".

En agosto, el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa y la Oficina de Complementos Dietéticos de EE. UU. destinaron cerca de $37 millones en subvenciones a cinco centros interdisciplinarios y de colaboración en materia de complementos dietéticos en todo el país. Las subvenciones forman parte de una iniciativa de una década de duración que hasta la fecha ha destinado más de $250 millones a investigaciones para examinar la seguridad y eficacia de los productos de salud hechos a partir de tallos, semillas, hojas, cortezas y flores de plantas.

La dependencia de los complementos botánicos desapareció a mediados del siglo XX cuando los médicos empezaron a confiar cada vez más en fármacos científicamente probados para tratar a sus pacientes, apuntó William Obermeyer, vicepresidente de investigación de ConsumerLab.com, que evalúa la calidad de las marcas de complementos.

Pero en estos momentos, los remedios y los complementos herbarios están regresando a lo grande. La población estadounidense gastó más de cinco mil millones de dólares en complementos dietéticos herbarios y botánicos en 2009, un incremento de 22 por ciento en comparación con la década anterior, según el Consejo Botánico Estadounidense, una organización sin fines de lucro que se dedica a la investigación y a la educación.

El incremento en el uso de estos productos ha provocado cierta preocupación entre algunos médicos e investigadores de la salud. Sobre todo, con respecto a la pureza y consistencia de los complementos cuya regulación no es tan estricta como los medicamentos farmacéuticos.

"Uno de cada cuatro complementos dietéticos cuya calidad hemos evaluado en los últimos once años no ha pasado la prueba", apuntó Obermeyer. La tasa de fracaso aumenta a 55 por ciento, señaló, cuando se toman en cuenta solamente los productos botánicos.

Algunos productos contienen menos de la cantidad que se promueve del complemento en cuestión, por ejemplo una cápsula de 400 miligramos de equinácea contiene unos 250 miligramos de la hierba. Otros productos están contaminados por pesticidas o metales pesados.

Y es posible que algunos no sean tan eficaces porque se toman en forma de pastilla o cápsula y no de la manera tradicional. Por ejemplo, una hierba que normalmente se machaca para convertirla en una pasta como parte de una ceremonia podría perder su eficacia si se prepara con los métodos modernos de fabricación, señaló Obermeyer.

"Si se aleja del uso tradicional puede que no tenga el mismo efecto", señaló.

A los investigadores también les preocupa el hecho de que no existan muchas pruebas que avalen los beneficios de salud que se les confieran a los complementos herbarios. Las personas pueden estar haciendo un mal uso de ellos, lo que puede conducir a una mala salud y a posibles interacciones con medicamentos recetados.

"Los consumidores los toman a menudo sin decírselo a su médico o en lugar de ir al médico", apuntó Klein.

Entre las investigaciones botánicas que recibieron financiación federal reciente se encuentran:

  • Pennington Biomedical Research Center en Baton Rouge, Luisiana, para investigar cómo los complementos como la artemisia y la hierba de San Juan pueden reducir las probabilidades de que una persona desarrolle el síndrome metabólico.
  • La Universidad de Illinois en Chicago, para examinar cómo el organismo procesa los complementos herbarios.
  • La Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, para investigar la seguridad y eficacia de los estrógenos botánicos como el ñame silvestre (Discorea Villosa), la soya y el dong quai (ginseng hembra), y en particular su potencial para contribuir al cáncer en las mujeres.
  • La Universidad de Missouri, Columbia, para analizar las vías moleculares que utilizan complementos como el ajo y la baya del saúco para afectar la salud humana.
  • El Centro Médico Bautista de la Universidad de Wake Forest en Winston-Salem, Carolina del Norte, para estudiar el potencial de los aceites vegetales para estimular el sistema inmunológico y reducir la inflamación.

A pesar de las preocupaciones de la comunidad médica, los investigadores creen que hay un montón de beneficios válidos para la salud que se pueden derivar de los complementos botánicos. Estos beneficios sólo necesitan demostrarse en laboratorio.

"No estaríamos apoyando un programa multimillonario si no creyéramos que existe un potencial", destacó Klein.

Más información

La Oficina de Complementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. tiene más información sobre los complementos herbarios y botánicos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de Noticias a tu correo

Enviamos un correo de bienvenida a {{email}}, pero al parecer ese destinatario no existe.

¿Es correcto este email?