SEAMOS AMIGOS

Editar mi perfil

Científicos detectan variantes genéticas que predicen la longevidad

Por Amanda Gardner, Reportera de Healthday -
Científicos detectan variantes genéticas que predicen la longevidad

La agrupación de variantes genéticas determinó con una precisión de 77 por ciento si una persona podía vivir hasta los cien años

JUEVES, 1 de julio (HealthDay News/HolaDoctor) -- Los científicos agruparon una serie de variantes genéticas que pueden predecir con una precisión de 77 por ciento si una persona puede vivir o no hasta los cien años.

Aunque los expertos y otros hubieran predicho probablemente con mayor precisión la esperanza de vida si hubiesen preguntado a la gente la cantidad de tiempo que vivieron sus padres, apuntó el Dr. Robert Marion, jefe de genética y medicina del desarrollo del Centro de Trastornos Congénitos del Hospital Infantil del Centro Médico Montefiore de la ciudad de Nueva York, ese método quizá no habría allanado el camino para avances científicos como este estudio probablemente hará.

"En este momento, es como una especie de truco, pero con el tiempo se podrán identificar de manera temprana a las personas que tienen una predisposición a vivir más tiempo y los que están destinados a morir jóvenes, lo que en realidad podría llevar al desarrollo de algunas intervenciones para los que van a morir jóvenes y permitirles así vivir más tiempo", dijo Marion. "Uno de los grandes beneficios de la nueva medicina genómica es que se podrá hacer una medicina personalizada, y ésta es una forma de acercarnos a ese objetivo".

El estudio, que fue financiado por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre de los EE. UU, aparece en la edición del 2 de julio de Science.

En estos momentos, las personas de los países industrializados viven una media de 80 a 85 años.

Cerca de una de cada 6,000 personas en estas partes del mundo llega a los cien años. Los supercentenarios, los que viven hasta los 110 o incluso más, son casos que se dan solamente en uno de cada 7 millones.

"Tenemos alrededor de 80,000 centenarios vivos en cualquier momento", apuntó el autor principal del estudio, el Dr. Thomas Perls. "La persona más vieja del mundo tiene ahora mismo unos 116 años y vive en Japón". Y la mayoría de los que viven hasta los cien años o más son mujeres.

"Los centenarios son de hecho un modelo de envejecimiento", dijo Perls, profesor asociado de medicina en la Facultad de medicina de la Universidad de Boston y del Centro Médico de Boston. "A mucha gente no le gustaría vivir cien años porque piensan que tendrán todas las enfermedades relacionadas con la edad y estarán cerca de la muerte, pero eso no es cierto. Hemos observado en trabajos anteriores que el 90 por ciento de los centenarios no tienen ninguna discapacidad a la edad promedio de 93 años. Sus enfermedades aparecen hacia el final de sus vidas".

Teniendo en cuenta que la longevidad tiende a darse entre familias, los investigadores sospechan desde hace tiempo que la genética juega un papel muy importante en este rasgo.

Aquí, los investigadores realizaron un estudio de asociación amplia del genoma en 1,055 centenarios y 1,267 participantes de control en el Estudio de Centenarios de Nueva Inglaterra, fundado y dirigido por Perls.

A partir de ahí, desarrollaron un modelo genético que incluyó 150 polimorfismos de nucleótido único, o variantes genéticas, que fue capaz de predecir con una exactitud de 77 por ciento cuánto tiempo iba a vivir una persona.

"Esa es una precisión muy alta para un modelo genético, lo que significa que los rasgos que estamos viendo tienen una base genética bastante fuerte", apuntó la autora principal del estudio Paola Sebastiani, profesora de bioestadística de la Facultad de salud pública de la Universidad de Boston.

El otro 23 por ciento podría ser explicado por factores ambientales, del estilo de vida o genéticos que se desconocen simplemente en este momento, dijo Perls.

Los investigadores también encontraron 19 "firmas" genéticas diferentes en el 90 por ciento de los centenarios que se correlacionaron con "distintos patrones de longevidad excepcional", destacó Sebastiani.

Por ejemplo, algunas firmas se correlacionaron con la supervivencia más larga y otras con la aparición más tardía de las enfermedades relacionadas con la edad, tales como la demencia o la enfermedad cardiovascular.

Sorprendentemente, apuntó Sebastiani, "lo que parece hacer que la gente viva una vida muy larga no es la falta de predisposición genética a las enfermedades, sino tener un mayor número de variantes asociadas con la longevidad que pueden contrarrestar los efectos de las variantes asociadas a las enfermedades".

Básicamente, parece que los genes buenos vencen a los malos.

Las personas que viven más años no parecen agruparse en ninguna región del mundo.

No hay duda de que varias compañías empezarán a comercializar pruebas genéticas que aseguren predecir el tiempo que vivirá una persona, pero tales pruebas aún no están listas, explicó Perls.

"Creo que hay que hacer muchos estudios para que los médicos y los profesionales de la salud puedan orientar a los individuos en cuanto a lo que pueden hacer con esa información", señaló Perls. En particular, podría haber implicaciones desde el punto de vista del seguro de salud.

El 23 por ciento de las personas que no tenían ninguna de estas firmas genéticas vivió hasta los cien años, apuntó, así que tener genes malos no significa que no se tengan genes buenos que venzan a los malos.

Los autores, que dijeron que no tenían intereses financieros en la investigación, van a crear un sitio web donde las personas que ya conocen su código genético pueden calcular su longevidad. Se podrá acceder a él a través del sitio web del Estudio de Centenarios de Nueva Inglaterra.

Más información

El Estudio de Centenarios de Nueva Inglaterra tiene más información sobre los secretos de una vida larga.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de Noticias a tu correo

Enviamos un correo de bienvenida a {{email}}, pero al parecer ese destinatario no existe.

¿Es correcto este email?