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Pecho o fórmula: un eterno dilema

Por Lic. Nina Nazor Robles* -
Pecho o fórmula: un eterno dilema

La leche materna es un alimento imposible de copiar que contiene todo lo que el bebé necesita para crecer en la manera adecuada.

La leche materna es la forma más completa de nutrición para los lactantes ya que posee exactamente la cantidad necesaria de grasas, carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales que requiere un bebé y, además, es más fácil digerir que la leche de fórmula.

Diferentes estudios han comprobado que los niños alimentados con leche materna presentan con menos frecuencia infecciones del oído, infecciones gastrointestinales, anemia, problemas de la piel y alergias. Además, los bebés amamantados pueden presentar menos riesgo de estreñimiento, diarreas, obesidad o caries.

Por otra parte, la madre que da pecho se evita la monserga de esterilizar biberones, preparar la leche de fórmula, gasta menos dinero, recupera su peso con más facilidad y, además, el vínculo que establece con su bebé es maravilloso para su seguridad emocional.

Por todo esto, el Departamento de Salud de los Estados Unidos recomienda alimentar a los bebés sólo con leche materna (no artificial) durante los primeros seis meses de vida.

Si estás embarazada, te recomendamos que planees tu período de lactancia, revisa tus pezones y habla sobre esto con tu equipo de salud, de manera que cuando llegue el bebé tengas todo el conocimiento y los artículos necesarios para que la lactancia sea exitosa.

Si estás lactando

Existen algunas cosas que debes tomar en cuenta cuando estás lactando:

  • Cualquier medicamento que tomes puede entrar a la leche materna y afectar al bebé
  • Asegúrate de mantener una nutrición adecuada
  • Tienes que beber suficiente agua
  • Debes descansar lo suficiente
  • Cuida adecuadamente tus pezones y tus senos
  • Relájate y disfruta de esta única y maravillosa experiencia

Ahora bien, los recién nacidos precisan que se les dé el pecho con frecuencia y sin seguir un horario estricto, al menos cada dos horas. De esa forma se estimulan los pechos de la madre para que produzcan leche. Además, los bebés amamantados comen con mayor frecuencia que los bebés alimentados con biberones. Esto se debe a que la leche materna es más fácil de digerir que la leche artificial.

Es muy importante mencionar que los alimentos sólidos pueden incorporarse cuando el bebé cumple de 4 a 6 meses de edad, no antes, ya que su sistema digestivo no está listo todavía. También debes saber que los bebés amamantados no requieren suplementos de agua. Cuando estos suplementos se administran durante los primeros meses de vida pueden interferir con lactancia materna.

Asimismo, aunque existe la creencia de que cuando una mujer amamanta no se puede embarazar, no debes tomarlo en serio, ya que aunque hay algo de cierto debido a que los ovarios pueden dejar de ovular, la lactancia no substituye un método para el control de la natalidad. Sin embargo, las píldoras anticonceptivas convencionales no se deben utilizar durante la lactancia, aunque existen píldoras especiales que pueden tomar las madres lactantes. Consulta a tu médico para que te prescriba alguna de ellas.

Por último, es importante mencionarte que amamantar a tu bebé no debe ser doloroso. Si el bebé está bien prendido al pezón y la areola, y en la posición adecuada, no debes sentir dolor. La boca del bebé debe estar bien abierta, permitiendo que la mayor parte de la areola quede dentro de la boca del bebé. Esto minimiza la sensación de dolor para la madre. El bebé no debe alimentarse succionando sólo del pezón. Si sientes dolor, el bebé no está tomando su pecho en la forma adecuada.

¿Y si no se puede?

Muchas veces aunque la madre quiera darle pecho al bebé no puede hacerlo y esto depende de la condición física del niño y de la salud de la madre después del nacimiento. También se puede dar el caso de que la madre no pueda darle pecho debido a alguna infección o enfermedad grave. Sin embargo, la mayoría de las mujeres pueden amamantar a su bebé sin problemas.

Si éste es tu caso, no te preocupes, apóyate en el equipo de salud y dale a tu bebé todo el amor que puedas, abrázalo bien cuando le des su biberón y trata de disfrutar de alimentarlo para que él se sienta seguro con tu calor y tu compañía.

Criar a un niño es una de las experiencias más maravillosas de la vida, nútrelo con alimentos, con amor y con educación, nunca te arrepentirás.

*Dietista del Equipo de MiDieta™


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