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La mala dieta predispone a la tuberculosis

Por Carola Sixto -
La mala dieta predispone a la tuberculosis

Aunque la taza de mortalidad está disminuyendo, la tuberculosis sigue siendo una de las principales causas de muerte en los Estados Unidos. En 2008 se reportaron 12,904 enfermos, es decir 4,2 casos cada 100.000 personas.
Los latinos y los amerindios son las minorías menos afectadas (los latinos con un índice de 8,1 casos cada 100,000 personas, y los amerindios y las personas nacidas en Alaska con 6 casos cada 100,000 personas), mientras que son más sensibles a esta enfermedad los asiáticos (con 25,6 casos cada 100,000) y las personas nacidas en Hawai y en las islas del Pacífico (con una prevalencia de 15,9 casos, cada 100,000).

La enfermedad silenciosa
Causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosisque, por lo general, ataca a los pulmones y también puede afectar cualquier otra parte del cuerpo, la tuberculosis es una enfermedad contagiosa que se disemina por el aire, de una persona a otra, a través de estornudos o tos, o simplemente cuando alguien que posee la enfermedad habla o canta.
Estar infectado no implica enfermarse, según explica el Centro del Control de Enfermedades (CDC, su sigla en inglés). Existen dos tipos de tuberculosis: la infección latente y la enfermedad activa. La primera condición se diferencia de la segunda, porque el organismo afectado es capaz de combatir a la bacteria que lo ataca y detener su crecimiento. Lo curioso es que las personas que están en estado “latente”, no advierten ningún síntoma de la enfermedad, sólo conocerán el diagnostico si se hacen un test en la piel o un análisis de sangre.
En cambio, quienes se enferman, pueden presentar largos resfriados que duran por tres semanas, dolor en el pecho, tos con sangre, debilitamiento o fatiga, pérdida de peso, falta de apetito, fiebre, sudor nocturno y escalofríos.

Fortalecer el sistema immune
Los pacientes adultos con tuberculosis suelen tener una alimentación muy pobre, en especial presentan deficiencia de proteínas, según explican los doctores J. Daryl Thornton, profesor auxiliar de la División de Medicina pulmonar, Cuidados críticos y Medicina del sueño de la Escuela de Medicina Case Western Reserve University,
y Allan B. Chiunda, analista senior y director de proyecto, de la Unidad de Investigación de la Tuberculosis, de la misma institución.
“La deficiencia en proteínas puede tener un efecto particular en la habilidad del cuerpo para combatir la tuberculosis. También, antes de que se comenzaran a usar antibióticos para tratar la tuberculosis, se indicaba aceite de hígado de bacalao. Los estudios sugieren que puede ayudar a luchar contra la enfermedad a través de mejorar el sistema inmune”, explican en su trabajo “Consejos sobre la dieta para los pacientes de tuberculosis”, publicado en www.netwellness.org.
Entre las recomendaciones de los expertos, se incluye:
• Consumir suficientes frutas y vegetales, manteniendo una ingesta adecuada de calorías, para mantenerse en el peso correcto. Para un plan alimenticio de 2000 calorías por día, comer dos tazas de frutas y dos tazas y media de vegetales.
• Al elegir las frutas y las verduras, ir variando, teniendo en cuenta los cinco subgrupos: verde oscuro, naranja, legumbres, vegetales ricos en hidratos de carbono y otros vegetales, varias veces a la semana.
• Consumir tres onzas u 85 gramos por día de grano entero. Ayuda a prevenir enfermedades crónicas.
• Tomar tres tazas de leche entera, leche descremada u otros lácteos similares por día. Si no te gusta la leche, escoge otras alternativas como yogur o leche libre de lactosa.
• Comer 10% menos de grasas saturadas y menos que 300 mg por día de colesterol.
• Reducir al máximo las grasas saturadas.
• Elegir carnes, aves, legumbre seca y lácteos sin grasa o con menor contenido.
• Cocinar la comida al horno o la parrilla.
• Comer variedad de comidas ricas en proteínas como pescado, legumbres, guisantes, nueces y semillas.
• Ingerir menos de 2,300 mg de potasio por día (equivalente a una cucharada de té).
• No agregar sal cuando se está cocinando y elegir comidas reducidas en sodio.

Con un plan para reforzar el sistema inmune y el tratamiento adecuado, tu organismo estará mucho más fuerte para combatir la enfermedad.


Fuente: http://www.netwellness.org/healthtopics/tuberculosis/tbdiet.cfm

 

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