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Cuestionan la eficacia del “IMC” para medir la obesidad

Por MiDieta -
Cuestionan la eficacia del “IMC” para medir la obesidad

El IMC ayuda a definir si una persona tiene peso normal, sobrepeso o si es obesa. Sin embargo, un grupo de científicos cuestionó su validez ya que no mide con exactitud la cantidad de grasa corporal y no logra explicar en qué porcentaje un nivel alto afectaría la salud. 

El IMC se calcula dividiendo los kilogramos de peso por el cuadrado de la estatura en metros (IMC = peso [kg]/ estatura [m2]). Como ejemplo, para una persona de 67 kg (148 lb) que mide 1,68 m (5’51”) el cálculo sería: 67 / (1,68 x 1,68) = 23,7. Según el Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre de los Estados Unidos (NHLBI) “el sobrepeso se define como un IMC de más de 25 y se habla de obesidad cuando la cifra es superior a 30”. En el ejemplo, el índice determinaría un peso normal, ya que está comprendido entre 18.5 y 24.9. 

El doctor Rexford Ahima, profesor de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, sostiene en el journal Science que muchos estudios se basan en el IMC para determinar el grado de obesidad, aún cuando es sabido que no es una medida del todo exacta. 

Las personas con un IMC mayor a 30 tienen más riesgo de padecer enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer, entre otras. Pero estudios recientes sugieren que un alto IMC podría protegerlas de morir en caso de fallas cardíacas, de riñones y otras enfermedades crónicas. Esto se explica por qué en una enfermedad crónica, un mayor nivel de grasa daría una reserva adicional de energía que en definitiva, actuaría como protección. 

¿Por qué se dice que el IMC es inexacto? Porque no toma en cuenta la zona del cuerpo donde se concentra la grasa. Si se deposita en la zona abdominal aumentan los riesgos de sufrir diabetes, enfermedades cardíacas y hasta la muerte, pero hay estudios que demuestran que la grasa subcutánea distribuida en varias partes del cuerpo puede ser más inocua. Otra de la fallas del IMC es que no considera diferencias de raza, género y edad. 

Ahima explica que aunque es inexacto, el uso del lMC es el más utilizado porque es sencillo, ya que cualquiera puede medirse, pesarse y hacer una cuenta. Pero en el caso de los atletas, por ejemplo, el peso puede estar determinado por mayor cantidad de músculos, que no se traduce necesariamente en grasa y obesidad. Lo mismo ocurre con las personas mayores, donde con el tiempo se reduce su estatura. 

Otra de las causas por las que se usa más el IMC son meramente económicas, ya que se podrían hacer escaneos mediante tomografías computadas o resonancias magnéticas para medir la concentración exacta de grasa en el cuerpo, pero el costo elevado desestima la idea. Lo mismo ocurre con los escáneres para medir la densidad ósea, capaces de detectar la grasa corporal, o los que miden los niveles de la hormona leptina, que también ayudaría a precisar el índice graso.  

El experto considera que no hay un procedimiento sencillo y exacto para determinar qué es un peso saludable en relación a la cantidad de grasa, y que a su vez considere el peso inicial de la persona, sexo, edad, factores genéticos y otros. Por eso hace falta seguir investigando para buscar causas y efectos de la grasa corporal y su incidencia en la salud, para poder explicar con exactitud por qué ser obeso es ser menos sano. 

 

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